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viernes, 28 de octubre de 2011

X Jornadas Republicanas Federales - “República y Derechos Humanos”


X Jornadas Republicanas Federales

“República y Derechos Humanos”

Granada, 25 y 26 de noviembre de 2011

Sala de Conferencias “La Bombonera” - Complejo Administrativo Triunfo
(Cuesta del Hospicio s/n, frente al Hospital Real)

Convocan:

Apertura (viernes 25 de noviembre por la mañana):

10:00-10:30
Inauguración

José Luis Pitarch Bartolomé, presidente federal de UCR y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia

Juan Morillo Lora, presidente autonómico de UCAR-Andalucía y maestro de enseñanza primaria jubilado

José Luis García Puche, presidente provincial de UCAR-Granada y director de la Unidad Clínica de Oncología Integral del Hospital Universitario “San Cecilio”

10:30-12:30
Republicanismo y Federalismo

Presenta: Silvia Defior Citoler, catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad de Granada

Exponen:

Antonio Romero Ruiz, coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República

José Luis Serrano Moreno, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada

12:30-14:00
Mujer y República

Presenta: Carmen Menéndez Oubiña, vocal provincial de UCAR-Granada

Expone: Pura Sánchez Sánchez, profesora de Literatura en el IES Velázquez de Sevilla e investigadora en materia de Memoria Histórica

Tarde del viernes:

17:00-19:00
Medios de Comunicación y República (Mesa Redonda)

Modera: Eduardo Castro Maldonado, miembro del Consejo Audiovisual de Andalucía

Intervienen:

Paco Espínola Vaquero, ex responsable de Cultura de La Opinión de Granada

Juan Ramón Lucas Fernández, conductor del magacín matinal de RNE

José Manuel Martín Medem, ex corresponsal de TVE en La Habana y Bogotá

19:00-21:00
Democracia, Derechos Humanos, República

Presenta: Víctor Díaz Cardiel, vicepresidente federal de UCR y ex preso político antifranquista

Expone: Julio Anguita González, ex coordinador general de IU y ex secretario general del PCE

Cierre (sábado 26 de noviembre por la mañana):

10:30-12:00
Los Derechos Humanos en el Mundo

Presenta: José María García Labrac, portavoz provincial de UCAR-Granada

Exponen:

Baltasar Garzón Real, magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional

Manuel Ollé Sesé, abogado penalista experto en crímenes de lesa humanidad y presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España

12:00-13:30
De la Transición al 15-M

Presenta: Juan Pablo Segovia Gutiérrez, secretario provincial de UCAR-Granada

Expone: Juan Carlos Monedero Fernández-Gala, profesor de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Complutense de Madrid

13:30
Clausura

José Luis Pitarch Bartolomé, presidente federal de UCR y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia

Datos técnicos

Coordinador organizativo: José Luis García Puche, presidente provincial de UCAR-Granada y director de la Unidad Clínica de Oncología Integral del Hospital Universitario “San Cecilio”

Responsable académico: José Luis Serrano Moreno, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada

Encargado de la cartelería y la propaganda: Jota Medina

* Reconocido 1 crédito de libre configuración para los alumnos de la Licenciatura en Derecho (Plan 2000):

Matriculación

El precio de las Jornadas son 10 euros, los cuales deberán de abonarse mediante transferencia o ingreso en la cuenta corriente número 2031 0000 09 0117124108 (Caja Granada), especificando el alumno su nombre y apellidos en el momento de efectuar el pago.

Con posterioridad, se deberá de remitir el justificante del abono expedido por la entidad bancaria al email ucargranada@gmail.com, acompañando además los siguientes datos:

Asunto: Inscripción X Jornadas Republicanas Federales
Nombre y apellidos:
DNI:
Curso:
Teléfono:
Correo electrónico:

Convalidación

Para la emisión del certificado de aprovechamiento por valor de 1 crédito de libre configuración se exigirá firma en el control de asistencia y breve memoria escrita de la actividad.

Nota aclaratoria

Para todos aquellos ciudadanos no interesados en el reconocimiento del crédito la asistencia será libre y gratuita.

martes, 25 de octubre de 2011

Nadie le pide cuentas al Rey


Lara Fernández

Vanitatis

23/10/2011

La Familia Real holandesa se ha echado a temblar. De prosperar la medida propuesta por el Partido Laborista de aquel país -que la mayoría de parlamentarios aprueba-, los Orange, una de las monarquías más ricas del mundo según la revista Eurobusiness, tendrán que apretarse el cinturón: deberán retribuir al Estado por sus propiedades, abonar otros impuestos, verán suprimido su derecho a viajar gratuitamente en avión y recortarán su presupuesto a partir de 2013.

La canción, que bien podría formar parte de la banda sonora de aquella película de 1999 dirigida por José Antonio Quirós (Pídele cuentas al rey) no es nueva. La controvertida cuestión de las cuentas reales y el eterno debate de la transparencia en cuanto a las finanzas y el patrimonio de la realeza colean también en España desde hace años, sin que hasta el momento exista medida alguna que lo regule, aunque, si bien es cierto, los miembros de la Primera Familia presentan anualmente la declaración del IRPF.

Muchos desearían conocer, por ejemplo, cuánto han costado los viajes privados que realizan los príncipes de Asturias en verano, el dinero que han supuesto los numerosos estilismos de Letizia o el precio de las operaciones a las que se ha sometido el Rey este último año.

Ni siquiera parece frenar esta polémica la decisión de la Primera Familia de reducir el impacto del derroche, reciclando los valiosos vestidos y trajes, como está haciendo la princesa, optando por aerolíneas low cost para viajar, como hicieron la Reina y la infanta Elena, o limitando el uso y disfrute de lujos evitables como el Fortuna.

Sin embargo, siguen destacando otros pormenores que no son del todo apropiados para los tiempos de crisis. El parque móvil de la Casa Real, por poner un ejemplo, cuenta con 71 vehículos conformando una de las mejores colecciones de coches. Entre ellos, se encuentran varios Rolls-Royce, Chrysler, Mercedes y Harley Davidson. Todos regalos exclusivos para SM.

Los palacios, en cambio, no son propiedad de la Familia Real, sino que están a cargo de Patrimonio Nacional. El Palacio de la Zarzuela, El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Palacio Real de la Granja de San Idelfonso son sólo algunos ejemplos.

Una "reivindicación histórica" de los partidos

Año tras año, los Presupuestos Generales del Estado, que este año han dado una asignación de 8.434.000 euros a la Casa Real, son objeto de una enmienda por parte de los grupos de izquierda, que reclaman más transparencia en los gastos de la Primera Familia. En este sentido, cabe recordar que el PCE inició una campaña, a principios de 2010, para recoger firmas con el fin de que sus gastos se sometieran al control público.

Tras las elecciones del 20-N, el nuevo Gobierno será el encargado de elaborar los de 2012. El PP esperará hasta entonces para abordar dicha cuestión. La dirección del PSOE, por su parte, cree que, durante los últimos años, “ha habido ajustes. No es un presupuesto desmesurado. El partido está convencido, además, de que la Casa Real tomará la iniciativa y ajustará, aún más, su partida”, según señalan a Vanitatis.

Por otro lado, Carlos Martínez Gorriarán, número dos de UPyD, cree que la democracia española "ha dado muestras de su flojera, manteniendo la opacidad como una costumbre. Los poderes creen que la gestión ha de ser un secreto, y es una aberración porque va contra el derecho democrático".

Más radicales son las posturas mantenidas por los partidos más escorados a la izquierda: “La transparencia es una reclamación histórica de Izquierda Unida: que la asignación se recoja con un desglose como sucede con otras partidas. Siempre presentamos una enmienda a los presupuestos que es tumbada por el PP y el PSOE”, señalan desde la dirección del partido a Vanitatis.

Desde Nafarroa Bai entienden que cualquier institución “debe responder ante el resto. No tiene sentido que el que se proclama cabeza del Estado no responda a una institución tan sensible como Hacienda, como hace cualquier ciudadano e institución”, afirma Utxue Barkos. “En España parece que fuera lo normal. Tenemos unas tragaderas inadmisibles en un sistema democrático. No sabemos qué gastan y en qué lo gastan”, añade por su parte el portavoz adjunto del PNV en el Senado, Iñaki Anasagasti.

La prensa también se ha mostrado crítica en este sentido. Mientras Jaime Peñafiel, periodista especializado en la Casa Real, mantiene que la opinión pública "tampoco conoce lo que recibe el heredero, si tiene una cantidad o de qué vive”, el periodista y escritor Luis María Anson es de la opinión de que la Familia Real “tiene que hacer lo que decida la voluntad popular, representada en el Congreso”.

Por su parte, el periodista José García Abad apunta que, en todas las monarquías de Europa, “los Reyes siempre han declarado con precisión absoluta en qué aplican el dinero de los presupuestos". "Aquí en España ha habido un empecinamiento que no acabo de entender. Incluso Alfonso XIII, abuelo del actual rey, era absolutamente transparente. En eso hemos retrocedido. No se entiende por qué don Juan Carlos se empeña en la opacidad", apostilla.

Los Ministerios sufragan ciertos gastos

Para Izquierda Unida, la solución a esta cuestión es “fácil”. Lo mejor que pueden hacer el Gobierno de turno y la Casa Real, “que tanto hablan de transparencia siempre, es dar cuenta de los gastos. Incluso deberían agruparse las partidas que se engloban dentro de otros ministerios pero que al final terminan destinándose a Zarzuela, para poder tener así un conocimiento real de las cuentas”.

IU se refiere a los viajes al extranjero, englobados en los gastos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Defensa; el parque móvil de más de 60 vehículos de alta gama, a cargo del Ministerio de Economía y Hacienda; el cuerpo de vigilancia, en la partida de Interior, los funcionarios, previstos en la partida del Ministerio de Política Territorial; o las posesiones y palacios, estimados en más de un millón de euros, que gestiona Patrimonio Nacional pero que utiliza la Primera Familia.

Con todo, algunas fuentes sostienen que, de contabilizar todos los gastos de la Casa Real de forma conjunta, estos alcanzarían los 25 millones de euros.

Entonces, ¿adónde se destina la partida presupuestaria de la Familia Real? El artículo 65 de la Constitución, “otorga al rey libertad para organizar su Casa, así como para gestionar y aplicar la asignación económica que recibe anualmente”. Atendiendo a la propia web de Zarzuela, las obligaciones económicas más directas que no son asumidas por otros organismos del estado son: “retribuciones, cuotas y prestaciones sociales del personal de alta dirección (…), gastos de funcionamiento, como material de oficina, determinados suministros, gastos de protocolo y de representación, almuerzos, cenas, recepciones, dietas y gastos de transporte, adquisiciones de material diverso para el funcionamiento de las unidades, etcétera”.

Hace cuatro años, el rey nombró a un interventor, Óscar Moreno Gil, para gestionar las cuentas reales. Ese año, además, ERC registró en la Cámara Baja una proposición no de ley para conocer la liquidación pormenorizada de la casa y 100 preguntas en aras de la transparencia que no tuvieron éxito. “Todos esperábamos que el siguiente paso sería hacer públicas las cuentas. El Rey debe de tener un gran lío en sus finanzas y el administrador debió de poner orden en las cuentas. Yo sigo esperando que, cuando estén aclaradas, las expliquen. Desde Casa Real se aferran en que el Rey puede disponer libremente del dinero, pero eso no le impide explicar en qué lo hace. Creo sinceramente que son unos privilegios preconstitucionales”, concluye Abad.


domingo, 23 de octubre de 2011

La Policía acorrala a Iñaki Urdangarín interrogando a los proveedores de Nóos


El Duque de Palma fue presidente de esta institución, investigada por el desvío de 2,4 millones de euros recibidos del Gobierno de Jaume Matas

LVL

La Voz Libre

18/10/2011

La Policía Judicial y la Fiscalía Anticorrupción estrechan el cerco sobre Iñaki Urdargarín, marido de la Infanta Cristina y duque de Palma, y el Instituto Nóos, del que fue presidente. Las investigaciones que han puesto en marcha giran en torno a los pagos con fondos públicos efectuados desde dicho instituto y que intentan esclarecer el destino de más de 2,4 millones de euros que la institución recibió del Gobierno de las Islas Baleares, entonces dirigido por el PP, para realizar dos ciclos de conferencias sobre Turismo y Deporte en 2005 y 2006, según informa 'El Mundo'.

El Grupo de Delincuencia Económica de la Policía Nacional ha comenzado una ronda de interrogatorios en Barcelona y Palma a los principales proveedores del Instituto para que acrediten por qué trabajos recibieron ingentes cantidades de Nóos. Muchos de ellos se encuadran bajo conceptos como 'asesorías' o 'colaboración en la jornadas'.

El magistrado que lleva el caso a través del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma y el Ministerio de Hacienda ya han advertido que hay indicios de malversación de caudales públicos tras examinar parte de los justificantes de los pagos. Coinciden, también, en que Urdangarín y sus socios desviaron parte de esos dos millones de euros mediante una red de sociedades controladas por ellos o por su círculo más cercano.

El juez, además, ha solicitado un informe completo a la Agencia Tributaria sobre todas las sociedades vinculadas al Duque de Palma. Entre ellas, se incluye su promotora particular, Aizoon, que recibió 116.000 euros de las arcas públicas por la “gestión logística de las charlas”. Asimismo, también ha solicitado la lista de trabajadores de Nóos y Aizoon, ya que comparten empleados y el mismo trabajo se podría haber cobrado dos veces.

Las investigaciones a la empresa de Urdangarín se enmarcan dentro del ‘caso Matas’, también llamado ‘Palma Arena’, que investiga al ex presidente balear, del Partido Popular, por corrupción. Urdangarin también está implicado en la trama de corrupción de la SGAE, de la que recibió 300.000 euros por unos estudios.

> En la imagen, Iñaki Urdangarín durante la celebración de la Fiesta Nacional el 12 de octubre.

http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/344030/la-policia-acorrala-a-inaki-urdangarin-interrogando-a-los-proveedores-de-noos/

viernes, 21 de octubre de 2011

El final era esto


Isaac Rosa

Público

21/10/2011

Lo de “el final de ETA”, a fuerza de repetirlo, se había convertido ya en un lugar común. Son muchos años, pero sobre todo en los últimos meses, de oír a unos y otros exigir el final de ETA, vaticinar el cercano final de ETA, o condicionar tal o cual cosa a cuando se produjera “el final de ETA”. Todos usaban la misma expresión, pero no siempre quería decir lo mismo, y ahí ya entrábamos en el terreno de las preferencias y deseos.

Algunos, al decir “el final de ETA”, fantaseaban con la victoria policial total, la imagen del último etarra sobre la Tierra detenido, y que no quedase nadie ni para levantar la bandera blanca. Un final tan inverosímil como el que otros soñaron alguna vez, con un adiós de ETA que equivaldría a la consecución de sus objetivos, una Euskadi independiente y socialista, sea lo que sea tal cosa, en la que ETA se despediría por innecesaria entre vítores.

Entre un final y otro, entre las dos posturas maximalistas e inverosímiles, una mayoría esperábamos que el final sería algo como lo que finalmente ha sido: un vídeo tan sórdido como todas las anteriores producciones televisivas de la banda; un comunicado pomposo y en el que, entre tanta maleza retórica, sólo hay una expresión con sentido (“cese definitivo”); un adiós sin épica, por agotamiento, para el que no hay adorno ni sobreactuación suficiente como para disimular lo evidente, lo que hasta el abertzale más iluso no podrá negar: que este final, sin ser el soñado por los fantasiosos de la derrota policial pura y dura, no es tampoco un punto intermedio entre los dos finales extremos posibles (la derrota total o la victoria total), sino que, por muchos paños que le pongan, se parece demasiado a una derrota: la de una banda que se va por la puerta de atrás, sin haber conseguido ni uno solo de sus objetivos, después de chuparse años de cárcel por varias generaciones, y acumulando la izquierda abertzale un retraso de décadas en sus postulados políticos, por los años que ha perdido en una lucha inútil, y por los años que tardaremos todos en dejar de reprocharle el sufrimiento causado. Hasta nunca.

http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2011/10/21/el-final-era-esto/

miércoles, 19 de octubre de 2011

Universidad de Granada: El birrete académico, bajo la mitra episcopal


Juan Antonio Aguilera Mochón*

Rebelión

17/10/2011

En la Universidad de Granada están sucediendo graves hechos que atentan contra su papel de líder social en el impulso del pensamiento científico y la racionalidad, y contra la aconfesionalidad que de ella se espera en cuanto institución pública respetuosa de la Constitución. Un breve repaso del segundo aspecto debe incluir la celebración de misas universitarias institucionales, la asistencia del Rector como tal a la beatificación de Fray Leopoldo, la presencia de símbolos religiosos en espacios públicos de la UGR… En cuanto al aspecto académico, recordemos el reconocimiento, mediante la concesión de créditos de libre configuración, de cursos de marcado carácter confesional católico que incluyen conferencias anticientíficas, en las que se defiende el creacionismo frente al evolucionismo… Estos cursos están organizados o por asociaciones creadas por el arzobispo de Granada e insertadas (Seminario J.H. Newman) o no (Instituto Edith Stein) en la UGR, o por instancias próximas al Opus Dei. Las quejas de profesores de la UGR y de la asociación UNI Laica por el carácter confesional (católico) y anticientífico de estos cursos reconocidos por la UGR, no han frenado la intrusión irracional: de hecho, este nuevo curso académico hay más que nunca.

Pero si esto era muy grave, ahora nos encontramos con el episodio tal vez más inicuo en esta insólita relación, en pleno siglo XXI, entre la Universidad pública y la Iglesia católica. El 6 de octubre el rector de la UGR, Francisco González Lodeiro, presidió la ceremonia de apertura de la Facultad de Teología de Granada, y aprovechó para mostrar su intención de “reforzar las relaciones de la teología con la universidad”, de la que es prueba la recién constituida Cátedra de Teología de la Universidad de Granada, la tercera cátedra de este tipo en una universidad pública española, todo un orgullo. Las otras dos universidades son la Carlos III y La Complutense, ambas de Madrid. “La Cátedra de Teología se crea en la Universidad de Granada, por acuerdo entre esta institución y la Facultad de Teología, en el marco del Convenio vigente entre ambas instituciones”, se dice en la “propuesta de creación” de la Cátedra firmada por ambas partes en octubre de 2010. Ese Convenio data de 1971, cuando la Compañía de Jesús vendió a la UGR unos terrenos que dieron lugar al Campus Universitario de Cartuja.

En el mismo documento se alude a aquellas otras universidades para concluir que “La presente propuesta situaría a la Universidad de Granada en esta misma dinámica de restablecimiento del diálogo entre la teología y las demás ciencias”. Las “demás” ciencias. Me gustaría saber qué ciencia es esta que tiene pendiente demostrar la mera existencia de su principal objeto de estudio (Dios), que defiende unas creencias anticientíficas (milagros, intervenciones divinas en la evolución), y cuyas publicaciones no aparecen en las listas de revistas científicas . El documento aclara que se desarrollarán actividades investigadoras, y la docencia tratará “...los temas vitales de la existencia humana, a la luz del mensaje cristiano(cursivas mías). Si esto no es confesionalidad, que venga Dios y lo vea.

Pero, por si hay dudas, seguimos con el documento: “El Director/a de la Cátedra será un profesor/a de la Facultad de Teología o de la Universidad de Granada. Su nombramiento corresponde al Rector/a de la Universidad de Granada, a propuesta del Rector/a de la Facultad de Teología.” Bien, pues el primer Director de la Cátedra es… el padre Ildefonso Camacho, Rector de la Facultad de Teología. Se ve que se ha propuesto a sí mismo, y el Rector de la UGR lo ha aceptado.

Recordemos que la Facultad de Teología depende de la Iglesia católica, en concreto de la Compañía de Jesús; en su web se deja claro que es “una Facultad al servicio de la Iglesia y de la sociedad”. Rememoremos como prueba aquel episodio de 1988, cuando los profesores de la Facultad de Teología Castillo y Estrada fueron castigados por su ideología progre: la Iglesia les retiró el plácet docente. Podría pensarse que el control eclesial estará mitigado por la “Comisión gestora” de la Cátedra que se creó el 1 de marzo de 2011, pues consta de cinco miembros de la UGR y dos de la Facultad de Teología; sin embargo, por encima de esos siete miembros está el director de la Comisión… adivinen de quién se trata. Pues sí: es, de nuevo, el Rector de la Facultad de Teología, el padre Ildefonso Camacho. ¿Quedan dudas de que la Cátedra está dirigida por la Iglesia católica? Debo añadir que duele encontrar entre los miembros de la Comisión gestora (afectos, cabe pensar, a la Iglesia) a una vicerrectora de la UGR… y para mayor escarnio, nada menos que a la de carácter más “científico”, la de Política Científica e Investigación, María Dolores Suárez.

En la Edad Media la teología era la disciplina dominante en las universidades. Cuánto costó que éstas se desembarazaran de ella para abrir paso a la racionalidad y a la ciencia. Esta Cátedra de Teología significa un duro golpe al espíritu científico de la Universidad y a la aconfesionalidad de esta ilustre institución pública. Un retroceso histórico para una Universidad que pretende la excelencia.

* Juan Antonio Aguilera Mochón es profesor de la Universidad de Granada y miembro de Granada Laica.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137650

lunes, 17 de octubre de 2011

Más de 10.000 personas se manifiestan en Granada 'por un cambio global'


'Contra la dictadura del capitalismo. Por un cambio de sistema', fue el lema del 15 de octubre en Granada

A. Peñalver

Ideal

15/10/2011

En Granada, la cita era a las 18.00 horas en la plaza de La Caleta, donde el ambiente se fue animando progresivamente hasta las 18.30, cuando arrancó la andadura dirección a la Fuente de las Batallas. Miles de ciudadanos se unieron progresivamente a la iniciativa, que transcurrió sin incidentes. Había gente de distintos colectivos y muchos individuos a título particular. Cinco meses después del 15 de mayo –y gracias a las redes sociales– la movilización de los indignados se creció de nuevo para reclamar una auténtica democracia de forma no violenta. Algunos de los asistentes dieron rienda suelta a su imaginación, como Miguel García, un señor de mediana edad que portaba un ataúd con el que pretendía sentenciar a muerte al capitalismo. A su lado, Noli elevaba una pancarta con las palabras: ‘Por un trabajo y una vivienda digna’.

Según la Policía Local hubo unos 8.000 asistentes; según Democracia Real Ya, una de las plataformas organizadoras, de 15.000 a 20.000. Lo cierto es que la marea humana llenó por completo la Gran Vía, donde también se pudieron ver carros de supermercados para vender camisetas, alguna bandera republicana e incluso una pareja de novios sorprendidos con el chaqué y el vestido blanco que quisieron aprovechar para inmortalizarse con el acontecimiento social detrás.

A la altura del Banco de Santander (avenida de la Constitución) y en el Banco de España (Gran Vía) la cabeza de la manifestación se sentó en el suelo al grito de ‘Ahí está la cueva de Alí Babá’. Sin duda, Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, fue uno de los nombres propios más mencionados entre acusaciones como ‘Botín, ladrón, trabaja de peón’.

De nuevo el pueblo salió a la calle pacífica y espontáneamente sin ningún partido, sin líderes ni banderas de ningún tipo, enarbolando solo aquello que les une: la indignación. Este sentimiento común se tradujo en gritos del tipo «los corruptos nos temen, los valientes se nos unen» o cánticos como «de Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste». Otros más rabiosos recurrían a fuertes aseveraciones: «Si somos el futuro por qué nos dan por culo». El cambio global fue pedido por cada uno a su entender. Alusiones al derecho a una vivienda digna con ‘pisos, no nichos’. Envites al capital con ‘tu botín, mi crisis’, ‘que paguen la crisis los culpables’, ‘Europa de todos sí, euros para pocos no’ o ‘Europa de gentes, no de mercaderes’.

En una jornada de protestas mundiales, no faltó la conciencia global: «Estamos con Chile, estamos con Grecia, estamos con Yemen, estamos con Estados Unidos, estamos con Corea, estamos con Siria, estamos con Brasil, estamos con Japón, estamos con México, estamos con China...», gritó una indignada en Colón, entre los vítores y aplausos de sus compañeros.

Sobre las nueve y media de la noche acabó la manifestación. Tres horas para recorrer apenas dos kilómetros. Aún quedaba, para quien quisiera, la celebración de una asamblea popular en la plaza del Carmen.


jueves, 13 de octubre de 2011

Duquesas y jornaleros


Ignacio Escolar

Escolar.net

11/10/2011

Muy chistosa la duquesa octogenaria con su boda, con su novio y con su arte bailando por sevillanas. Pero tiene poca gracia que en el siglo XXI la mayor terrateniente del país siga siendo la titular de la casa de Alba: una familia feudal que es la más grande de España desde los tiempos de la reconquista. ¿Qué tipo de sociedad permite que el reparto del botín de las guerras medievales sea, seis siglos después, uno de los factores económicos más determinantes? ¿Cómo es posible que Andalucía y Extremadura aún padezcan una ineficaz estructura agraria latifundista, hija de las victorias castellanas frente a Al Andalus y madre del subdesarrollo histórico que arrastra el sur de España?

La duquesa de Alba no sólo es la principal terrateniente patria, con 32.000 hectáreas. También está entre los que más subvenciones agrícolas cobran de los fondos europeos. Sin embargo, el principal debate político sobre los problemas del campo en esta campaña electoral no están siendo ni los latifundios ni estas indignantes subvenciones a los grandes terratenientes. El problema, al parecer, son los subsidios que cobran los jornaleros, que es la palabra española para definir a esa misma clase social que en Brasil llaman los “sin tierra”. Aquí también los tenemos, son varios cientos de miles, y hay un político catalán, llamado Duran i Lleida, que duerme cada noche en el Hotel Palace pero critica a esos jornaleros que cobran el PER y “se pasan la mañana en el bar”. Duran olvida dos cosas. La primera, que ese subsidio es una mínima ayuda por desempleo, no un sueldazo. La segunda, que el PER es injusto no por el subsidio en sí, que es miserable, sino porque sólo es una aspirina contra el cáncer: un pequeño paliativo para una enfermedad infinitamente más grave.

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La foto es de EFE

http://www.escolar.net/MT/archives/2011/10/duquesas-y-jornaleros.html

martes, 11 de octubre de 2011

De Nakens al pesebre


Alfredo Grimaldos


La primera vez que leí algo acerca de José Nakens fue en la revista Crash, en 1979. La publicación estaba dirigida por un periodista auténtico, Andrés Sánchez, y fue una de las muchas cabeceras izquierdistas que surgieron durante los primeros años de la Transición, cuando se produjo una espontánea eclosión de libertad impresa, a pesar de la persecución policial y judicial, que continuó siendo implacable, y de los complementarios atentados de la extrema derecha instrumentalizada desde el poder, como el que acabó con la vida del conserje del semanario satírico El Papus, en 1977.

La efímera vida de Crash –diez extraordinarios números mensuales que hoy son piezas de colección– finalizó con Andrés Sánchez, Rafael Gómez Parra y otros colaboradores de la publicación detenidos y maltratados por Billy el Niño y sus secuaces de la policía política, que mantuvieron intacto su poder tras la desaparición física de Franco y acabaron recibiendo medallas pensionadas.

En aquel artículo de Crash se hablaba del atentado que sufrió el rey Alfonso XIII en Madrid el día de su boda, llevado a cabo por el anarquista Mateo Morral, a quien el director de El Motín acogió en su casa durante unas horas. Nakens aparecía de refilón en el texto, pero merecía la pena indagar más en la figura de tan singular periodista.

También aquellos días tuve el inmenso privilegio de conocer a José Bergamín, que comenzó a colaborar en el modesto periódico Tricolor, de cuya redacción yo formaba parte. A trancas y barrancas, don José se comprometía a escribir cada nuevo artículo después de que compartiéramos con él una botella de vino fino en su ático de la Plaza de Oriente y le pusiéramos al día de lo que se cocía en el mundo del flamenco. Además, en dos ocasiones, el 20 de noviembre de 1979 y el de 1980, subimos a su casa para fotografiar desde la terraza las concentraciones de extrema derecha que tenían lugar abajo. Dejábamos las cámaras allí la tarde anterior, por seguridad, y volvíamos al ático de Bergamín a primera hora de la mañana. Cuando la jauría fascista desaparecía, bajábamos con él al cercano bar El Alabardero para continuar disfrutando de su fascinante conversación.

En una de esas charlas, le pregunté al maestro por José Nakens, de quien me habló con apasionamiento y admiración. Resultó que don José tenía archivada la colección completa de El Motín. Era uno de los grandes tesoros impresos que conservaba. Varias veces comentamos la posibilidad de echar un vistazo juntos a aquellos ejemplares, pero por problemas técnicos –no recuerdo exactamente en qué parada de su azarosa peregrinación vital los había dejado a buen recaudo–, nunca llegamos a hacerlo. Después, Bergamín, harto del rumbo que tomaba esta “democracia”, se fue a vivir a Guipúzcoa, donde pasó sus últimos años.

Ahora, con la publicación del libro Puntos negros y otros artículos (La Linterna Sorda), se presenta una magnífica ocasión de penetrar en el mundo de José Nakens, cuyos textos deberían ser una referencia fundamental para los profesionales de la información, más aún en la hora de la extinción por asfixia del genuino periodismo. Lo que escribía el director de El Motín a principios del pasado siglo mantiene absoluta vigencia: «Los tiempos son de lucha y hay que sacar todas las armas depositadas en los Parques de la Libertad y el Sentido Común. Los clericales están hoy más envalentonados que en el tiempo de los conservadores, y los carlistas, su guardia negra, más insultadores y procaces, como si la España decente hubiera olvidado ya que fueron siempre unos asesinos, unos ladrones, unos incendiarios y unos violadores, y que a ellos debe principalmente su incultura, su atraso y su ruina».

Una reflexión que nos resulta bastante familiar, cuando aún padecemos a personajes como Rouco Varela y el presidente del Gobierno le da más dinero público que nunca para financiar sus hechicerías. El anticlericalismo y el republicanismo que defendió Nakens con ilustrada vehemencia continúan siendo imprescindibles. Un siglo después de que dejara plasmado su lúcido pensamiento, sufrimos el peso de un bipartidismo corrupto encabezado por el monarca que designó como heredero suyo el dictador Francisco Franco.

Una importante clave del desarme moral y crítico de esta sociedad está en la desinformación, la intoxicación y el silenciamiento de muchos aspectos básicos de la realidad que realizan a diario la mayoría de los medios de comunicación. Dice mi amigo y maestro José Luis Morales que, en este tiempo, el periodismo se ha convertido en una profesión de delincuentes y premios nobel de la mediocridad. Los grandes delincuentes son los que mandan y los cobardes y analfabetos que reproducen fielmente el discurso dominante, sus sicarios.

El lema básico del buen periodista se ha definido siempre con siete palabras: “papel y lápiz y a la calle”. Ahora la imagen de la redacción de un gran diario recuerda lo que aparece en la primera escena de la película “El apartamento”, de Billy Wilder: una abigarrada multitud de oficinistas trabajando encadenados a su mesa. Los periodistas se han convertido en un ejército de gallinas ponedoras que no pisan nunca la tierra a lo largo de toda su triste vida profesional.

La opinión libre de figuras como Nakens y el permanente contacto con la realidad que debe caracterizar a un periodista se han transformado en la reproducción papanatas de comunicados oficiales, ruedas de prensa sin preguntas y dossieres policiales. El Rey, los banqueros y la casta política están blindados informativamente. El supuesto pluralismo de los medios de comunicación sólo sirve para que se produzcan los habituales intercambios partidistas de cubos de basura en época electoral, que después quedan en nada. Los pilares de la podredumbre estructural del sistema nunca se tocan. Y el periodismo libre tiene que estar siempre contra el poder.

Los medios se encuentran más controlados y manipulados que nunca y los profesionales díscolos acaban siendo expulsados de ellos. El pesebre exige sumisión absoluta a la línea editorial de los amos. Nakens ya dejó claro también esto, desmarcándose con rotundidad de las plumas prostituidas: «Me llevaré a la tierra virginidades, entre ellas la de no haber escrito ni una letra contra mis convicciones, ni haber alquilado mi pluma para servir intereses ajenos. Por eso compadezco tanto a los infieles galeotes de la inteligencia que no saben exigir y conservar en los periódicos donde escriben la independencia que yo tuve en todos. De todas las desgracias humanas, ninguna tan terrible como la de aplaudir o censurar por mandato del señor que paga».


domingo, 9 de octubre de 2011

Romance de la duquesa


La boda de la duquesa de Alba ha despertado demasiada expectación en un país que tiene muchísimos problemas

Juan Gaitán

La Opinión de Málaga

07/10/2011

Que sí, que se ha casado la duquesa Cayetana, y en el convite de bodas se arrancó por sevillanas. ¡Qué gitana! ¡Qué gitana! Iba vestida de rosa (el blanco ya no pegaba), y llevaba en la mirada la firmeza de quien hace lo que le da la real gana.

Se ha casado la duquesa aunque se le aconsejaba que no contrajese nupcias con el galán al que llaman Alfonso Díez el listo, hoy nuevo duque de Alba. Y le decían sus gentes a la noble Cayetana que a los ochenta y cinco cumplidos tal vez ya no levanta las encendidas pasiones que en otro tiempo sí alzaba, cuando era, sin dudarlo, mujer de rompe y rasga.

Pero ella es mucha ella, digna hija de los de Alba, y se ha casado con Díez sin que el pulso le temblara, porque ella es la duquesa, la que decide, quien manda, y nadie puede ponerle condiciones ni guiarla. Y si los niños no quieren ese día acompañarla, y se inventan viajes raros o se meten en la cama, víctimas según se dice de una infección extraña, ella no cambia sus planes, ella ni para ni aplaza, que a sus años los días cuentan como si fueran semanas.

Y así fue que la duquesa (que hace unos meses estaba postrada en silla de ruedas y parecía que palmaba), se casó por la mañana y a la prensa que aguardaba, dio de comer unas pizzas y las fotos que esperaban, la del baile ya famoso, la del ramo que volaba, mas no besó a su Alfonso aunque se lo demandaran.

La España de pandereta de cuando en cuando se alza, se pasea por las calles, viste sus mejores galas. Tuvo que ser en Sevilla, (dónde si no, «mi arma»), que vimos surgir de nuevo la España de la charanga. Aquí no hay crisis, ni angustia, ni mercados a la baja, ni parados que no saben de qué comerán mañana. Aquí lo único que importa es la boda de una anciana, y si se va de viaje a Benidorm o a Tailandia.

Dónde estará esa España que Machado deseaba, la de la rabia y la idea, la del cincel y la maza. Fue una ironía que el jueves, en su patio y en su casa, se recreara de nuevo lo que tanto detestaba, ese aroma de cerrado y sacristía, esa sombra de un lechuzo tarambana, esa devoción a Frascuelo y a María, ese esperpento de la duquesa descalza.


viernes, 7 de octubre de 2011

Sacrificios “reales”


Víctor M. Casco*

Digo Vivir

03/10/2011

Dice el rey que los españoles tenemos que asumir más sacrificios. Los españoles, claro. Su Casa bajo ningún concepto ¿o va a optar por reducir un 50% su presupuesto?

Soy de la opinión de que en materia de reyes, los justos para formar los cuatro de la baraja y la reina de Inglaterra, que forma parte del paisanaje. A partir de ahí, todos los demás sobran y son perfectamente prescindibles.

No me cae simpático el rey; será porque no me he dejado seducir por la falsa idea de que tenemos democracia gracias a sus reales decisiones. En el pretendido afán democrático del sucesor de Franco hay mucho de oportunismo. Pero de convencimiento pleno, a prueba de bombas, y de posibles exilios si se terciaran, poco, muy poco.

Por ejemplo: los republicanos podemos aguantar vivir en una monarquía mientras ésta permita la democracia. Pero los monárquicos no pueden estarse quietos en una república democrática sin intentar provocar golpes de estado. La historia lo atestigua.

El artículo 64 de la Constitución Española establece que el rey solo puede intervenir en política “con el refrendo del Ejecutivo”. Pero el rey habla y opina – y cobra, teóricamente por no decir nada -. También recibe a príncipes saudíes, es garante de la Iglesia, vela por la buena marcha de la “economía de mercado” y nos pide el sacrificio de no tocarle mucho los 8 millones de euros que se le destina a su Real Casa. 8 millones de euros, justo el monto que destina la Asamblea de Extremadura – sede de la soberanía regional – a su personal (funcionarial, eventual y políticos incluidos aquí).

A estas alturas creo más conveniente para nuestro futuro apostar por un sistema republicano donde se eligen a las personas, que por otro hereditario donde tenemos que confiar en la buena suerte y que no nos toque un rey imbécil. Y los ha habido.

De mi columna semanal publicada en Avuelapluma

http://blogs.tercerainformacion.es/victorcasco/2011/10/03/sacrificios-reales/

* Víctor Manuel Casco Ruiz es parlamentario por IU-SIEX en la Asamblea autónomica de Extremadura.

martes, 4 de octubre de 2011

Nadie pudo con ellos


Nativel Preciado*

Crónica Popular

01/10/2011

Cuando en España llovían piedras hubo una serie de ciudadanos que aguantaron la tormenta. La resistencia contra el franquismo la llevaron a cabo los de dentro y los de fuera, los que luchaban en la vanguardia y en la retaguardia, los de cerca y los de lejos, los radicales y los moderados, pero los que se enfrentaron a cuerpo descubierto merecen un reconocimiento especial. Cuando digo que Nadie pudo con ellos me refiero a los trabajadores, sindicalistas, universitarios, estudiantes, curas obreros, abogados… que llevaron a cabo manifestaciones movilizaciones populares, huelgas, protestas, encierros y estuvieron siempre dispuestos a perder todo lo que tenían a cambio de defender su dignidad.

Muchos se jugaron la vida por solidaridad, para defender a los más débiles, y la perdieron, como en el caso de Julián Grimau, Enrique Ruano, los abogados laboralistas de Atocha, los fusilados de septiembre de 1975 y tantas otras víctimas de la dictadura. Todos ellos aparecen en este libro, que es sólo la crónica de una época oscura y triste de la que conviene acordarse en tiempos difíciles como los que vivimos. Es necesario recordar que hubo españoles que lucharon por la libertad, a pesar de que algunos intentan reducir la historia con trazo grueso concluyendo que el dictador se murió en la cama.

Y también porque la mejor manera de recuperar la memoria histórica es recoger los testimonios directos de las personas que la vivieron. Si he elegido a Josefina Samper, la viuda de Marcelino Camacho, como hilo conductor de esta crónica histórica es precisamente porque habla de lo que vivió en primera persona, momentos inolvidables de los sesenta años que vivió junto al líder sindical, con absoluta espontaneidad y sin manipulaciones interesadas. Una mujer luchadora, como muchas más, comprometida políticamente desde muy niña.

La familia Camacho fue un ejemplo de resistencia y dignidad. Recibieron golpes físicos, morales y políticos, pero se mantuvieron en pie. Habrá quien les reproche su ideología o sus errores políticos, pero nadie les niega su valor, su fuerza de voluntad, su capacidad de ser solidarios y, en definitiva, su honestidad.

Marcelino Camacho murió, sin doblegarse y sin someterse, a los 92 años y pertenece a esa clase de héroes humildes que luchan pacíficamente, resisten y no ganan. Me interesan más que los vencedores o los que ganan batallas. La curiosidad por estas personas que son capaces de soportar torturas, cárcel, penurias, privaciones, fracasos y a pesar de la adversidad, nadie les aparta de su esforzada lucha cotidiana, es lo que me llevó a escribir estas páginas en las que me pregunto ¿De qué pasta están hechos estos héroes que no buscan recompensa, ni premios, ni cargos, ni medallas, ni estatuas, ni homenajes? ¿Por qué aguantan más que el resto?

Aunque yo doy por satisfechas muchas de mis curiosidades, quizá el lector no encuentre una explicación definitiva, pero sí, me dicen algunos, que deja abierta otra pregunta llena de esperanza. En el epílogo del libro dejo constancia de que existe una generación que aún no está perdida, sino a tiempo y con ganas de buscar alternativas. Han tomado las calles para provocar una insurrección pacífica contra el fatalismo de sólo hay una salida: la que quieren imponernos globalmente desde los grandes centros de poder. Si en tiempos más difíciles, ellos pudieron resistir contra la dictadura. ¿No vamos a poder los demás frenar los excesos de los codiciosos?

http://www.cronicapopular.es/?p=1523

* Antecede estas líneas el prólogo de Nadie pudo con ellos, el último libro de la periodista Nativel Preciado, dedicado a la memoria de los luchadores antifranquistas y centrado en la experiencia de vida de Josefina Samper Rosas, compañera y esposa durante tantas décadas del mítico líder obrero Marcelino Camacho Abad.

* La fotografía que ilustra el texto es obra del reportero Germán Gallego y retrata una escena cotidiana del matrimonio Samper-Camacho en la cocina de su antiguo piso del madrileño barrio de Carabanchel. Fue titulada como Héroes que no buscan recompensa, ni premios.

domingo, 2 de octubre de 2011

Las democracias se construyen sobre palabras (entrevista a Juan Carlos Monedero, profesor de Ciencia Política en la UCM)


Mariló Hidalgo


26/08/2011

Dicen que cada país tiene dos historias, la oficial y la verídica. Y que la historia la escriben los vencedores. Pero que también las cosas que están en la memoria forman parte de la historia. Juan Carlos Monedero, doctor en Ciencias Políticas y Sociología se mete de lleno en la Transición española y aporta una lectura crítica. "La Transición contada a nuestros padres" (Editorial "Los Libros de la Catarata") puede ser un nuevo relato para un nuevo tiempo.

“La Transición no pertenece a la historia, está presente en nuestra sociedad, en nuestras instituciones, por eso sólo conociéndola se puede ahondar y profundizar en nuestra democracia. Vamos a dejar que sean los de siempre los que nos hablen de ello y vamos a ser nosotros, los que tomemos la palabra sin que por ello nos acusen de romper el ‘consenso’ o nos llamen terroristas o cosas peores”, advierte Monedero. Con este libro intenta aportar su granito de arena porque está convencido de que las democracias se construyen sobre palabras, no sobre silencios.

-¿Quién escribió ese “relato mítico” de la Transición y qué se intentaba esquivar con ello?

-Cuando Fernando VII regresó a ejecutar a los que habían defendido a España de la invasión francesa y cerrar centros de pensamiento, la Universidad de Cervera le mandó un conocido memorándum afirmando: “lejos de nosotros la peligrosa novedad de discurrir”, señal clara de que cuando empezaba la Modernidad, ya había una legión, marcada de una manera un otra por la Iglesia, dispuesta a interpretar lo que necesitaban los poderes realmente asentados. El relato mítico de la Transición es un protocolo de pensamiento para no pensar. Para ser más concreto: para no pensar críticamente, que es una forma sutil de no pensar. Su más clara evidencia es que cada vez que se plantea un conflicto, ese protocolo recuerda “se está rompiendo el consenso de la Transición”. Que se quieran recuperar los cadáveres enterrados en fosas comunes, zanjas y cunetas de más de 100.000 demócratas asesinados por defender la democracia entre 1936 y 1945, es romper el consenso de la Transición. Dejarlos en el olvido y con el castigo añadido de negarles la memoria, el “consenso” lo lee como un ejemplo de moderación y prudencia. Corazón de ese relato mítico de la Transición, realizado por periodistas, medios y universitarios, al servicio del paso de la dictadura franquista a la monarquía parlamentaria en un proceso cupular, donde la participación popular era escondida o combatida por si ponía en riesgo la restauración borbónica.

Había una serie de intereses que confluían en hacer de España una monarquía parlamentaria que no cuestionara ni la presencia del país en la OTAN ni su salida del bloque occidental, ni el funcionamiento del sistema capitalista.

-La historia ha sido escrita desde siempre por los vencedores. ¿Cómo sería en este caso la historia desde la otra parte?

-El 18 de julio de 1939 hubo un golpe de estado que fracasó y por eso empezó una guerra civil, que fue ganada por los sublevados por el sustento militar de Alemania e Italia y la dejación de apoyo a la República de las democracias liberales europeas que se negaron a vender armas al gobierno constitucional. Al final de la dictadura, los problemas económicos ligados a la quiebra del keynesianismo –después de recuperarse, tras treinta años, los niveles perdidos que se tenían en los años treinta y acercar España a una modesta sociedad de clases medias-, y la articulación política clandestina, acabaron materialmente con la dictadura, pero no formalmente, algo que tendría que esperar a la muerte en su cama del dictador.

En 1973 el mundo occidental estaba conmocionado: asunción por parte de los EEUU de que había perdido la guerra de Vietnam, ruptura de Bretton Woods, guerra del Yon Kippur, subida de los precios del petróleo, golpe de Estado contra Allende sustentado por la CIA, Watergate…A lo que hay que añadir, un año después, la revolución de los claveles en Portugal, que rompía el acuerdo de Yalta y Potsdam de 1945, que marcaba a la península ibérica como zona liberada de gobiernos con influencia comunista. ¿Iba también a perderse España? No era tolerable, de manera que se puso en marcha un diseño que permitiera ubicar a nuestro país en la órbita europea sin aspavientos ideológicos. No es que todo estuviera perfectamente diseñado y que el plan se cumpliera sin fisuras, sino que había una serie de intereses que confluían en hacer de España una monarquía parlamentaria que no cuestionara ni la presencia del país en la OTAN ni su salida del bloque occidental ni el funcionamiento del sistema capitalista. Obviamente, el rey y el ejército eran los garantes de esos requisitos.

-”Quienes sostuvieron la dictadura conservan aún hoy sus privilegios”, comentas en el libro. ¿Estos privilegios de los que hablas incluyen puestos de responsabilidad y poder de influencia?

-Ahora que estamos en una crisis integral del sistema, vemos que las grandes familias del franquismo –sostenidas por la columna vertebral de los bancos- son las mismas. ¿Quiénes son los que tienen SICAV? ¿Quiénes son esos 30 empresarios y banqueros con los que se reunió Zapatero? ¿Dónde está la evolución de la CEOE? El único ministro que ha repetido con varios gobiernos, incluso de diferente signo, Eduardo Serra, es un conocido intermediario del rey en cuestiones de venta de armamento. No es extraño que fuera Serra el que entregara al rey una carta de los 30 empresarios, puenteando a Zapatero, donde le planteaban su “preocupación” por la marcha de la economía. No fuera que al Partido Socialista se le ocurriera buscar soluciones socialistas, o simplemente sociales, a la crisis. Rey, Iglesia, sistema financiero y justicia sigue respondiendo en España al esquema sustancial de la dictadura. Con la diferencia de que ahora lo pueden hacer con elecciones. Tienen que respetar algunas formalidades que no les afecta a su poder material y logran lo mismo en un entorno “democrático” que facilita cualquier decisión. Por ejemplo, financiar a los bancos que luego te ponen de rodillas.

-¿Qué crítica harías a la izquierda por su papel en todo este tiempo? ¿Crees que la situación que vive actualmente es consecuencia de aquello?

-El PCE se “moría” porque le aceptasen en esa cofradía de restauración borbónica. De manera que no hizo otra cosa que gritar constantemente que eran buenos chicos, incluso en los entierros de los suyos, que eran “cazados” por los reductos de la extrema derecha que no veían claro que pudieran mantener sus privilegios con la “democracia”. En una viñeta que he recuperado para el libro, Carrillo afirma en un mitin: “Y decimos sí a la monarquía, sí a la bandera, sí a las bases militares”. Desde el público uno le grita: “Macho, deja algo para Fraga”. Por parte del PSOE, su apuesta era ganar la legitimidad de que carecía por lo que Tamames llamó “40 años de vacaciones” durante la dictadura, para lo que necesitaba expulsar como fuera al PCE del “consenso” democrático. No lo tenía difícil, pues la socialdemocracia alemana, encargada de armar la nueva democracia española, escogió al pequeño clan liderado por Felipe González y Alfonso Guerra para reconstruir el PSOE y darles el marchamo de respetabilidad que precisaban. Una vez arrumbado el PSOE histórico –esa generación fue brutal con sus mayores-, asumieron el no menos conocido axioma marxista: “estos son mis principios señora: si no le gustan tengo otros”. Lo que representan González –hoy asalariado de multimillonarios como Slim- o Guerra –ese “experto” en Machado y Mahler- es una farsa o, cuando menos, una caricatura. Por su parte, la izquierda nacionalista ya andaba ensimismada en los estatutos de autonomía y no aportó gran cosa al debate general de la izquierda. Este cúmulo de ángulos construyó una democracia carente del componente más democrático de los sistemas políticos europeos: el antifascismo. Si en Europa hay Estados sociales y democráticos de derecho fue por la presión de los que habían derrotado al fascismo en la Segunda Guerra Mundial.

-¿Y en España?

-En España, el antifascismo fue ocultado durante la Transición porque tenía que ocultarse el franquismo y la II República. Veníamos, pues, de la nada. Una España que se acostó franquista sociológicamente, se levantó demócrata. Cuando un loco decimonónico entró con su tricornio en las Cortes, ese pueblo se dijo a sí mismo con grandes dosis de autoindulgencia: “yo no soy como ese, ergo soy un demócrata de toda la vida”, ahorrándose el compromiso y la coherencia que trajo a la democracia europea el antifascismo. Por eso, el 15-M tiene que sostenerse sobre un antifascista francés, Hessel, pero no puede sostenerse sobre ningún antifascista español, porque no se conocen.

-Cuando se aprobó la Ley de la Memoria Histórica algunos la criticaron porque iba a “reabrir heridas”. ¿Qué objetivo tiene mirar hacia atrás? ¿Qué influencia tiene eso en nuestro futuro?

-Recuperar el pasado, como bien demuestra la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, tiene tres bondades: evitar repetirlo, reforzar el músculo de nuestras democracias al recordar los esfuerzos que se hicieron para construir una sociedad más justa, y devolver la dignidad a quienes la merecen. Es difícil que el ser humano sea heroico, de manera que cuando lo ha sido conviene recordarlo para hacer de su ejemplo un comportamiento social virtuoso. Aún más evidente, con ese ejercicio de memoria se trata de “devolver” públicamente la dignidad a quienes han sido dignos, de manera que se sepa socialmente que esos comportamientos tienen al menos la recompensa del reconocimiento. Recuerdo a mi tía, la hermana mayor de mi madre, hijas de un represaliado, siempre repetir: “mi padre era muy bueno, mi padre era muy bueno”, porque además de robarles todo, les negaron durante toda su vida la condición de ciudadanos, tachándolos de delincuentes y mala gente. Recuperar la memoria es el mejor antídoto contra ese veneno para la democracia, que es el cinismo.

-¿Cómo se puede explicar en pleno siglo XXI lo ocurrido con el juez Garzón?

-Porque el siglo XX está demasiado presente en el siglo XXI. Buena parte de los jueces de la Audiencia Nacional juraron los Principios del Movimiento. Magistrados de origen y sensibilidad franquista no soportan que se juzguen ámbitos que para ellos siempre han sido territorio de impunidad. Nos cuesta pensarlo porque nos creemos que se cumplen las formalidades democráticas, pero es mentira. Igual que se rompe la laicidad del Estado cuando nos visita el Papa –diga lo que diga la Constitución- se rompe la imparcialidad, el imperio de la ley, el derecho a un juicio justo cuando se tocan esos asuntos que caen bajo la idea de “consenso”. Ya hemos dicho que consenso es que unos sigan mandando y otros sigan obedeciendo. Y, una vez más, eso es lo que hace tan subversivo al 15-M, porque es un movimiento desobediente que no entiende por qué los descaradamente caraduras gozan aún de inmunidad.

-Siempre se ha dicho que la extrema derecha nunca desapareció de nuestro país, pero en cambio no existe una extrema derecha parlamentaria como ocurre en otros países, ¿dónde se ha refugiado?

-La respuesta viene casi respondida en la pregunta. La extrema derecha está en ese partido que celebra el nacional-catolicismo; que tiene problemas para entender a España como un país plurinacional; que antepone los intereses económicos de los grupos privilegiados a la construcción de un Estado social sólido o a la defensa del Estado de derecho; que privatiza en procesos no siempre ajustados a derecho; que usa de manera patrimonial los medios de comunicación públicos; que parece preferir que exista ETA para poder justificar políticas autoritarias; que tiene diferentes varas de medir para juzgar a los propios y a los ajenos; que tiene una posición sumisa en la arena internacional a los Estados Unidos y que, cuando hace falta, desliza un discurso racista y xenófobo que siempre empieza con la frase: “que quede claro que yo no soy racista, pero…”. La verdad es que, visto así, tanto el PSOE como el PP podrían estar en esta definición. Pero falta un factor: el PP ha construido a través de medios difícilmente catalogables como democráticos –la emisora de los obispos, las TDT, El Mundo, La Razón, La Gaceta, Telemadrid-, un enemigo que justifica cualquier dificultad propia: los “socialistas”, responsables de todos los males pasados, presentes y futuros, de manera que la extrema derecha tiene en el PP todos los rasgos para convivir bajo su paraguas con mucha tranquilidad. Con el problema añadido de que, al tener el marchamo democrático, termina contaminando a todo el sistema de partidos español, que se ha derechizado profundamente. Es ahí donde tiene que entenderse el surgimiento de un movimiento como el de los indignados.

-¿Qué reflexiones te vienen a la cabeza cuando ves a los jóvenes del 15M?

-La ignorancia del movimiento es su sabiduría. No sabían de esos “consensos” de la Transición, de manera que vieron al emperador desnudo y lo dijeron. Y todos los imbéciles (im-baculum) que habían estado repitiendo el juego de la tela excelsa que no veían, ni los tontos ni los de mal corazón, quedaron desubicados. Y ese movimiento impulsado por jóvenes demostró que no era solamente de jóvenes, sino que es la condensación de muchas protestas que ahora han cuajado. El 15-M no sale de la nada, sino que encuentra un momento de cristalización como en los cuentos, donde hay brujas y ogros –la banca y los políticos-, príncipes y princesas populares y, aún sin saberlo, republicanos, bosque mágico –la Puerta del Sol- y beso –la gran conversación que es el movimiento-. Y todas las contradicciones, sostenidas bajo la mentira “no hay alternativa”, han quedado en entredicho. No significa que todo vaya a caer, sino que se ha roto la placidez de las democracias satisfechas.

En una todavía enorme pared, ha aparecido una considerable grieta. La pared es más grande que la grieta, pero la tendencia la marca la grieta. No es extraño que, al final, la policía –mandada por el PSOE- decidiera empezar a solventar este “problema” como lo ha hecho siempre que en España la democracia real ha querido hacerse un hueco: a porrazos y bofetones.

-“Democracia real ya”, ¿para dónde hay que mirar para construirla?

-El movimiento no tiene urgencia electoral, pero tiene que hablar en las elecciones. Las asambleas de septiembre, octubre y noviembre tienen que emplazar a los partidos y no tanto pensar en construir ahora una nueva formación electoral. Para eso no hay tiempo y sería un desperdicio malbaratar la fuerza del movimiento con un mal paso electoral. Creo que el aliento del 15-M es a más largo plazo. El movimiento es, como decía Ibáñez de los procesos de cambio, una “gran conversación” que empieza a asumir la responsabilidad de traer la democracia que intentaron nuestros mayores en tiempos de la república y que aún no hemos recuperado por la farsa de la Transición. Creo que una vez que se agiten las aguas de nuestras mentiras políticas, estarán sentadas las bases para discutir la creación de una opción electoral diferente. El 15-M tendrá que suponer para la democracia española lo que el No a la OTAN supuso para la creación del fallido proceso de reconstrucción política de Izquierda Unida. Una agitación social, un momento de consciencia que cuaja en una oferta política que escape de las trampas de la cartelización de los partidos políticos. Y que, precisamente por eso, no podrá, como ocurrió en 1986, ser liderada por ningún partido –y menos, repetir el error de que sea el PCE quien lo haga- sino que tendrá que ser liderada socialmente. Sólo cuando el liderazgo tradicional de la izquierda abertzale quedó fuera de juego con la autoritaria ley de partidos, quedó espacio para que surgiera Bildu, donde lo menos respetable de esa fuerza es precisamente lo que todavía sabe demasiado a la vieja guardia.

El 15-M tendrá la obligación de hacer una “ley inmaterial y democrática de partidos” que tenga como requisito el que la ciudadanía consciente reinvente los partidos y no que las instituciones –y sus arterioesclerotizados burócratas- vuelvan a ahormar el empuje ciudadano como viene ocurriendo desde la Transición.

- Los ciudadanos en la calle piden un debate abierto sobre la conveniencia de un nuevo marco legal, una nueva constitución. Consideran a la actual obsoleta y tapón, en vez de cauce por donde pueda transitar una democracia real. ¿Cuál es tu opinión?

-La Constitución no es mala, pero para aplicar sus aspectos más avanzados (algunos artículos, como el 9.2, donde se dice que cualquier obstáculo que impida la igualdad será removido por los poderes públicos) necesitamos, de entrada, otros jueces y otros políticos. Es decir, necesitamos otra gramática para leernos. Para tener otros jueces necesitamos otros gobernantes que impulsen la reforma del poder judicial. Pero para que lleguen, se precisan cambios electorales que nos llevan de nuevo a cambios constitucionales. Como estamos en un momento de crisis estructural del capitalismo, parece sensato que nos planteemos qué tipo de sociedad queremos. Aún más, en un mundo globalizado donde resulta imposible pensar España sin pensar Europa. Una vez asumido que necesitamos un “nuevo contrato social”, la discusión, por vez primera desde abajo, de un texto constitucional, será una escuela de ciudadanía que nos permitirá ser dueños de nuestros propios designios políticos. Lo están haciendo en Islandia. Lo hicieron en Venezuela, en Bolivia, en Ecuador. ¿Por qué no podemos hacerlo aquí? Como dijo Tucídides: “descansad o sed libres”.

Aprender, ayudar a la alegría y transformar son la vacuna que, en mi caso, intento aplicar en un mundo en exceso carente de sentido.

-¿De qué te sientes responsable en este momento?

-¡De demasiadas cosas! Creo que estamos en una trampa cultural, donde sabemos que no somos lo suficientemente “buenos” pero no nos atrevemos a ser radicalmente coherentes para estar a la altura de lo que sabemos que debiéramos hacer. En un mundo tan desigual ¿es honrado vivir con holgura mientras a muchos les falta tanto? Si cada cual colaborara proporcionalmente con la hambruna en Somalia, seguro que el problema se solventaría. Sin embargo, una vez hecho ese esfuerzo, a todas luces limitado ¿cómo leer el bienestar que aún nos queda con esas imágenes de niños muriéndose de hambre? ¿Hasta dónde es sensato renunciar? En algún momento toca mirar hacia otro lado para soportarnos. Y lo único que, creo, puede ayudar a compensar un poco esta incoherencia es saber que buena parte de lo que se haga, con sus contradicciones, está dirigido a cambiar este mundo ingrato, sabiendo que ningún ciudadano individual puede cargarse sobre los hombros los males del mundo. Aprender, ayudar a la alegría y transformar son la vacuna que, en mi caso, intento aplicar en un mundo en exceso carente de sentido.

-¿Para qué te gustaría que sirviera tu libro "La Transición contada a nuestros padres"?

-Soy un profesor de Ciencia Política, y ése es el ámbito que he escogido para relacionarme con los demás. Lo que hago tiene que servir precisamente para esas tres cosas. Tiene que ayudar a entender una parte de nuestra historia intencionalmente mal explicada. Tiene que hacerlo con alegría, con humor, intentando hacer del aprendizaje un ejercicio de gozo. Si conocer va a aumentar nuestro dolor, que por lo menos nos dé alguna que otra alegría. Y para transformar. Porque estoy convencido de que una lectura diferente de nuestra Transición (con mayúsculas), nos permitirá una mejor democracia. Durante la transición hubo gente que reclamó lo que hoy reclama el 15-M. Pero esas voces fueron silenciadas, siendo sustituidas, en el discurso mítico de la Transición, por voces y explicaciones más amables con el sistema y más desmovilizadoras. Si uno va a la música de esos años, vemos que hubo una explosión de críticas, de letras cargadas de conflicto, de estéticas realmente subversivas. Sin embargo, nos dijeron que la música de aquel tiempo fue la de la “movida”. No tiene sentido que se conozca a Alaska y los Pegamoides y no se conozca a Lluís Llach, a Leño o a Kortatu. Alguien se preocupó de que fuera así. Cuando le preguntaron a Ramón Carande que resumiera la historia de España dijo: “demasiados retrocesos”. Se trata de que volvamos a trenzar el hilo rojo de nuestra memoria. Y eso pasa por volver a leer, de otra manera, la transición. Y de recuperar aquello de Fuenteovejuna: “con muchísimo respeto, os he de ahorcar, vive Dios”. Porque si nos descuidamos, la misma lógica de la transición e, incluso, los mismos actores, vuelven a transitar por nosotros.