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lunes, 9 de diciembre de 2019

Presentación en Granada del libro "Franquismo S.A." - Grabación del evento con Antonio Maestre (03/12/2019)


Vídeo de la presentación en Granada del libro "Franquismo S.A.", celebrada el 3 de diciembre de 2019 en el Salón de Actos "La Bombonera" del Complejo Administrativo Triunfo. En el acto participaron el autor del volumen, el periodista y documentalista Antonio Maestre, junto con la médica y concejala Elisa Cabrerizo y el profesor e historiador Miguel Ángel del Arco.

El evento fue organizado por la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR, con la colaboración de Ediciones Akal, la empresa responsable de la edición de la obra, y el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada.

martes, 26 de noviembre de 2019

No es echar la vista atrás


26/11/2019

El pasado 24 de octubre, el féretro del dictador Francisco Franco salió de la basílica del Valle de los Caídos con destino al cementerio de Mingorrubio. Se acababa así con una afrenta moral por la que este país ha soportado el enaltecimiento de la figura del Caudillo en un espacio público durante más de cuarenta años. Se puede decir, al menos de cara a la galería, que España ha dado un pasito más en el camino hacia la reconciliación. Eso sí, bajo los vítores de la familia Franco y los cánticos del Cara al sol por parte de algunos de los congregados a las puertas del cementerio, donde ahora descansan los restos mortales del que fue uno de los valedores del golpe de estado contra la Segunda República y el principal responsable de casi cuarenta años de una dictadura que llevó a España a un claro retraso en el desarrollo político y social.

Aún recuerdo la primera vez que me interesé por la figura del dictador. Fue cuando descubrí su rostro en una peseta que encontré en un cajón de casa. Yo tendría unos seis o siete años y estaba deseoso por desarrollar mis conocimientos recién adquiridos en el colegio, así que me puse a leer la inscripción de aquella moneda: «FRANCISCO FRANCO CAUDILLO DE ESPAÑA POR LA GRACIA DE DIOS», todo seguido, en mayúscula y bien clarito. Sentí curiosidad por aquel hombre, pero no entendía por qué a Dios le había hecho gracia que fuera caudillo de España. Pregunté a los mayores y me dijeron que el tal Francisco había sido un tirano y que había fallecido en 1975 para descanso de los españoles y gracias a Dios. Yo ya estaba hecho un lío, pero mi curiosidad iba en aumento, así que estuve indagando sobre nuestra Guerra Civil y los libros de historia me confirmaron que no había tenido tanta gracia la cosa, a pesar de que el Creador hubiese prestado toda la suya para la causa nacional.

Pero dejemos al dictador donde está y volvamos al presente. La irrupción en el panorama político de nuestro país de un partido de extrema derecha como Vox es digno de estudio; vamos, que es para hacérnoslo mirar. Más de 3´6 millones de personas han votado a la formación envueltos en nuestra bandera, que ahora parece ser suya y nada más que suya, convencidos de que lo hacen por el bien y la unidad de España. España siempre. Ya me jodería presumir de ser un buen español cuando literalmente han votado para reducir derechos y libertades a la ciudadanía, pero es lo que hay. 

A todo esto, parece que podría haber un acuerdo de gobierno entre los llamados partidos de izquierdas, con el apoyo de independentistas y demás partidos minoritarios. De confirmarse, sería la primera vez que esto ocurre en España desde la Guerra Civil, para sobresalto del Ibex 35 y la derecha, que vomita su enfado (y de qué manera) en las redes sociales. 

Por otro lado, parece que se avecina una bronca como la de las Navidades pasadas del ciudadano Felipe, que resulta estar dispuesto a seguir sacando pecho, a pesar de que ha heredado el trono (salpicado de corrupción) de la monarquía peor valorada de Europa, en plena crisis de la Constitución del 78.

Y bajo todo este panorama, aplastada por la ignorancia y el conformismo de la mayoría, aunque sólida y renovada, quizás más viva que nunca, aún persiste la idea de que es posible fundar una república federal y laica para nuestro país. La misma que le fue arrebatada al pueblo, la que se construye día a día con trabajo y esfuerzo. Una república que defienda y haga efectiva la separación entre la sociedad civil y religiosa, que permita al pueblo la soberanía para decidir su propio destino. Una república de personas que acepten la plurinacionalidad sin complejos, que se sientan demócratas, que defiendan la igualdad entre mujeres y hombres, la sanidad y la educación pública. Una república que garantice tribunales independientes, derechos sociales y laborales y que además trabaje por el desarrollo sostenible y la re-industrialización de nuestro país. En definitiva, una república levantada nuevamente sobre sus maltratados pilares de «Libertad, Igualdad y Fraternidad». 

Pensar y defender que todo esto es posible no es echar la vista atrás, al contrario; la República de 1931 ya se adelantaba en medio siglo a muchas de las europeas de la época. Así que, parafraseando a la artista Bebe, España necesita (entre otras cosas) precisamente eso, «mirar pa'lante, que pa atrás ya dolió bastante». 

(*) Eduardo Valero Resina, escritor, músico y técnico de mantenimiento, es miembro de la asociación Granada Republicana UCAR.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Presentación Libro Granada - “Franquismo S.A.” (Akal) - Autor Antonio Maestre - Martes 3 Diciembre - Complejo Administrativo Triunfo


PRESENTACIÓN EN GRANADA DEL LIBRO
"FRANQUISMO S.A."
(Ediciones Akal, 2019)

Intervienen:

- Antonio Maestre, autor del volumen, periodista, documentalista, redactor en La Marea y colaborador de La Sexta

- Elisa Cabrerizo, médico forense y concejala de Podemos-Izquierda Unida-Adelante en el Ayuntamiento de Granada

- Miguel Ángel del Arco, director del Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada (UGR) y coordinador del Mapa de la Memoria Histórica de Granada

Fecha: Martes 3 de diciembre de 2019

Hora: 19:00

Lugar: Salón de Actos "La Bombonera" del Complejo Administrativo Triunfo (cuesta del Hospicio, s/n, enfrente del Hospital Real, Granada capital)

Entrada: Libre hasta completar aforo

Organiza: Granada Republicana UCAR

Colaboran: Ediciones Akal y Departamento de Historia Contemporánea de la UGR

Cartel: Loïc J. Molinete

miércoles, 6 de noviembre de 2019

El "Procés": ¿una sentencia jurídica o política? - Vídeo de la tertulia con Guillermo Portilla (04/11/2019)


Grabación de la quinta sesión del ciclo de tertulias Los Lunes Republicanos, celebrada el 04/11/2019 en el Ateneo Libertario de Granada. En el evento, titulado El Procés: ¿una sentencia jurídica o política?, pudimos debatir sobre este asunto tan candente con Guillermo Portilla, catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Jaén.

El acto fue organizado por la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR. Su presentador y moderador fue el compañero Baltasar Garzón, vicepresidente de nuestra entidad.

jueves, 24 de octubre de 2019

Tertulia Sentencia "Procés" - Los Lunes Republicanos - 4 Noviembre 2019 - Ateneo Libertario Granada


LOS LUNES REPUBLICANOS
Ciclo de tertulias sobre cuestiones de interés

QUINTA SESIÓN

EL PROCÉS¿UNA SENTENCIA JURÍDICA O POLÍTICA?

Invitado:

Guillermo Portilla, catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Jaén

Presentador y moderador: Baltasar Garzón, vicepresidente de Granada Republicana UCAR  

Fecha: Lunes 4 de noviembre de 2019

Hora: 19:00

Lugar: Ateneo Libertario de la CGT (calle Capote, s/n, junto a la avenida de Francisco Ayala y a la plaza de Europa, Granada capital)

Entrada: Libre hasta completar aforo


Cartel: Loïc J. Molinete

martes, 22 de octubre de 2019

La Segunda Transacción


22/10/2019

Tras la muerte del dictador, España pasó a un estado hambriento de libertades, peligroso para el sistema de privilegios que había construido el franquismo durante cuarenta años. Además, la Constitución, aprobada bajo ruido de sables, asumía una forma de Estado que distaba mucho del anhelo republicano, con un monarca puesto literalmente a dedo. Hacía falta una solución urgente para acallar ese clamor. Llegó en forma de golpe de estado el 23 de febrero de 1981. Bastaron unas horas de máxima tensión e incertidumbre para visibilizar la fragilidad de una democracia en ciernes. Coronado el monarca como el salvador de aquella democracia de consolación, la sociedad pasó a un nuevo estado de congelación. La Primera Transacción se había consumado.

Llegó el bipartidismo, que comenzó con la larga legislatura de un partido socialista que rehuía de su republicanismo, encabezado por aquel Felipe González informal que el tiempo desenmascararía. Hubo aperturismo, estableciéndose las bases de un bienestar donde las grandes mayorías seguirían sin poder mandar en su hambre. Llegó el turno del franquismo democrático del Partido Popular, encabezado por un insidioso Aznar. Se inició un periodo de privatizaciones que se camufló con la bonanza económica cortoplacista de la burbuja inmobiliaria. El juego bipartidista funcionaba y cuando había fisuras, ETA se blandía sin pudor desde las tribunas del Congreso como pegamento de cohesión nacional. El atentado yihadista del 11-M, ocasionado por la intervención de España en Irak, cerró ciclo y concedió el turno al PSOE de un moderado Zapatero.

Se produjeron avances sociales, pero la vinculación de la economía a la especulación explotó y, sumada a la crisis mundial de 2008, sumieron a España en una profunda recesión. El bipartidismo, en connivencia con la Corona, modificó el artículo 135 de la Constitución en septiembre de 2011, supeditando el bienestar social al pago de la deuda bancaria. Tras la dimisión de Zapatero, el turno le llegó de nuevo al Partido Popular, esta vez bajo el mandato del insustancial Rajoy. Sin embargo, algo había cambiado meses atrás. El 15 de mayo de ese año se iniciaba un movimiento social sin precedentes que daría lugar al nacimiento, tres años después, de un nuevo partido político, Podemos.

Durante la era Rajoy, la decadencia de la monarquía se hizo evidente, transformándose en un sentimiento que penetró en las movilizaciones. Se empezaba a cuestionar la utilidad y la legalidad de una institución anacrónica, en apariencia simbólica, que había estado nutriéndose de glorias pasadas y que, además, seguía manteniendo privilegios por encima de sus posibilidades. El régimen del 78, en un intento desesperado de salvaguardar la credibilidad de la realeza y de apaciguar a la multitud, forzaba a Juan Carlos I a abdicar en su hijo Felipe en junio de 2014. El lavado de imagen mostraría después que aquel vástago estilizado, con aire aperturista, resultaría reaccionario. El emérito tuvo su jubilación dorada con un patrimonio de más de 2.000 millones de Euros, fortuna que jamás se ha justificado. España entraría en una creciente inestabilidad, donde bipartidismo y monarquía empezarían a tambalearse. Y ETA ya no estaba.

El 20 de diciembre de 2015, tras las nuevas elecciones que ganó Rajoy con escasos apoyos, irrumpieron en el Congreso dos nuevas fuerzas: el partido empresarial de Ciudadanos y aquel conglomerado de corte progresista, Podemos, que representaba el espíritu de los movimientos sociales del 15-M. El bipartidismo se había fracturado, pero no era irreparable. Menos de dos años después, el 1 de octubre de 2017, se celebró el referéndum simbólico en Catalunya, que sería la estocada más dolorosa sufrida por el régimen en los últimos tiempos. Dos millones de personas clamando por su derecho a decidir.

La situación general desembocó en mayo de 2018 en la moción de censura que el PSOE de Pedro Sánchez y Unidos Podemos (coalición de Podemos, Izquierda Unida, Equo, otros partidos y las confluencias catalana y gallega), encabezado por Pablo Iglesias, presentaron un día después del estallido de la sentencia de Gürtel, que demostraba una financiación ilegal del Partido Popular desde su fundación. Poco después se convocaron elecciones anticipadas para el 28 de abril de 2019, las terceras desde la abdicación. El 29 de abril se abrió un halo de esperanza por la posibilidad de que PSOE y Unidas Podemos formaran un gobierno de coalición, oxigenando a una sociedad al borde de la asfixia. La realidad fue diferente. El régimen temía que un sujeto político como Unidas Podemos, izquierdista y ajeno a los consensos del 78, tuviera posibilidades reales de gobernar. Pero ese temor no era nuevo. La maquinaria empezó a funcionar en la sombra tiempo atrás. En 2017 se destapaban las prácticas ilegales de Interior durante el último mandato de Rajoy, que involucraban espionaje y la fabricación de noticias falsas sobre Podemos para destruirlo. En parte se consiguió. La resistencia del régimen se consumó en unas negociaciones esperpénticas fallidas, dando pie a unas nuevas elecciones.

El 14 de octubre de 2019 se dictaba la sentencia vengativa del Procés, condenando a los organizadores del 1-O a un número excesivo de años de prisión. Ese mismo día explotaron las protestas catalanas, que se comenzaron a extender al resto del país. El régimen bipartidista había jugado sus cartas convirtiendo a Catalunya en un nuevo pegamento de cohesión, en una nueva ETA. Se vislumbraba un gran pacto PP-PSOE tras el 10-N. Y mientras Catalunya ardía, el monarca daba paso al primer discurso de la joven heredera a la Corona. Era el preámbulo del nuevo congelamiento de la sociedad, de la infamia, de la Segunda Transacción.

(*) Juan Pablo Segovia Gutiérrez, doctor en Física Aplicada e investigador científico en Alemania, es socio del colectivo ciudadano Granada Republicana UCAR.

http://www.elindependientedegranada.es/politica/segunda-transaccion

viernes, 4 de octubre de 2019

Bebés robados: herencia franquista en la Monarquía del 78 - Grabación de la tertulia con María Bueno (30/09/2019)


Vídeo de la cuarta sesión del ciclo de tertulias Los Lunes Republicanos, celebrada el 30 de septiembre de 2019 en el Ateneo Libertario de Granada. El acto, titulado Bebés robados: herencia franquista en la Monarquía del 78, fue protagonizado por la activista María Bueno, presidenta de Alumbra (Asociación por la Lucha de Madres de Bebés Robados en Andalucía) y de la Plataforma Foro Internacional de Víctimas por Desapariciones Forzadas Infantiles "Te Estamos Buscando".

El acto fue organizado por la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR. Su presentadora y moderadora fue la compañera Mª Ángeles Yagüe, socia de nuestro colectivo.

martes, 24 de septiembre de 2019

Nuevas elecciones generales: Presidencia de la República vs. Jefatura de Estado monárquica


24/09/2019

Nuevamente están convocadas las elecciones generales en nuestro país. Dicen que por la incapacidad de los partidos políticos de conformar un gobierno, aunque creo más acertado decir que se repiten las elecciones en gran medida por la incapacidad de nuestro sistema político, una Monarquía Parlamentaria con un sistema electoral determinado, de permitir conformar un gobierno que no responda a resultados electorales con mayorías absolutas de algún partido. Un sistema donde la Jefatura del Estado la ostenta el monarca de turno.

Se ha puesto en evidencia la contradicción entre dos términos: “Monarquía” que define un régimen hereditario y vitalicio, al margen de la voluntad del pueblo, y “Parlamentario” que define un régimen democrático donde el poder político reside en el parlamento elegido y que es expresión de la voluntad de la ciudadanía.

Nuestro régimen político, producto de la “Transición” pactada de 1977-1978 y en el que se impuso, por el poder oligárquico que apoyó el franquismo, el mantenimiento de la monarquía heredera de la dictadura, ha vuelto a demostrar su inutilidad para abordar soluciones estructurales en nuestro país; y lo que es peor, supone una restricción del poder ciudadano democrático, ya que la monarquía española está fuera del control y jurisdicción de los órganos legislativos y judiciales emanados de la voluntad popular.

Claro que es mejor (desde el punto de vista democrático) una monarquía parlamentaria como la nuestra (sin que el rey ostente ningún poder político), que una monarquía donde el rey tuviera algún poder político. Eso sí lo limitaron y acotaron las fuerzas de izquierda en la Constitución de 1978, pero no deja de ser un régimen claramente anacrónico, y que, en mi opinión, la actual situación política de nuestro país, con varios meses de gobierno interino, ha puesto de relieve en estos días. 

Así las cosas, el llamado “Régimen del 78” con un sistema electoral basado en primar y beneficiar partidos mayoritarios ha hecho aguas. Y el sistema de alternancia de mayorías absolutas para conformar gobiernos, el llamado “bipartidismo”, también. 

En estos días hemos asistido a una suerte de sainete, donde se esperaba el “sí quiero” de los partidos que podían formar gobierno como si de una telenovela se tratara, radiado y televisado al minuto. Se ha puesto de manifiesto, que un parlamento conformado por distintas fuerzas políticas en que no tienen ninguna de ellas mayoría absoluta, han sido incapaces de formar gobierno precisamente porque nuestro sistema de Monarquía Parlamentaria y su ley electoral a medida, requiere o bien esa mayoría absoluta, o bien la voluntad particular de los partidos políticos de hacerlo; estos últimos, además, sujetos a intereses partidistas y de acceso a cotas de poder. El voto, la voluntad popular, no cuenta. La decisión de la ciudadanía, expresada en las elecciones del mes de abril, y que dio la representación que quiso a las distintas fuerzas políticas ha quedado en nada, en agua de borrajas, pese a lo proclamado por la Constitución del 78 de que la soberanía reside en el pueblo. En nuestro sistema, si no hay voluntad individual de los partidos y actores, no hay gobierno, y el pueblo español, otra vez a las urnas… ¿hasta cuándo? 

En este contexto político, vuelve a tomar fuerza la necesidad para nuestro país de un nuevo régimen político, en forma de República, donde pueda caber una Jefatura de Estado electa y democrática, esto es, una Presidencia de la República que, entre otras funciones, juegue un papel decisivo en el impulso y conformación de un gobierno, respondiendo ambos (Gobierno y Presidente) ante el Parlamento democráticamente elegido y el Presidente también ante el pueblo que con su voto lo eligió. 

Hay distintos modelos sobre el papel que debe jugar la Presidencia de la República, pero tienen la característica de que su intervención tiene un papel activo legitimado por las urnas. 

Hagamos política ficción: en nuestro caso, si estuviéramos en la III República Española, la tarea de nuestro Presidente hubiera sido de búsqueda de soluciones políticas para la conformación de un gobierno, más allá de los intereses partidistas. Su papel en la Jefatura de Estado consistiría en representar al país, velar por sus ciudadanos y las instituciones democráticas, y colaborar activamente en la solución de problemas de gobernabilidad. Ese papel institucional sólo lo puede legitimar el refrendo en las urnas, el ostentar la representación de la ciudadanía más allá de las opciones políticas concretas.  Si España fuera una República y tuviéramos un Presidente, nos habríamos ahorrado el desfile por La Zarzuela de los partidos políticos en una suerte de “besamanos” donde el papel del Rey como Jefe del Estado es conocer qué quiere hacer el partido mayoritario y “saber” si va a formar gobierno o no; o si hay acuerdo de otros para formar gobierno. Entonces, realiza el “encargo” de formar gobierno.

Nuestro Presidente de la República Española habría tenido un papel más activo y determinante y quizá no tendríamos que volver a las urnas. Mientras, hasta que se configure el nuevo parlamento, el abordar los problemas de las personas de nuestro país, en stand by

(*) Rosa de Castro Díaz, gestora de proyectos de investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), forma parte de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR.


sábado, 21 de septiembre de 2019

Bebés Robados 78 - Los Lunes Republicanos - 30 Septiembre 2019 - Ateneo Libertario Granada


LOS LUNES REPUBLICANOS
Ciclo de tertulias sobre cuestiones de interés

CUARTA SESIÓN

BEBÉS ROBADOS: 
HERENCIA FRANQUISTA EN LA MONARQUÍA DEL 78

Invitada:

- María Bueno, presidenta del colectivo Alumbra (Asociación por la Lucha de Madres de Bebés Robados en Andalucía) y de la Plataforma Foro Internacional de Víctimas por Desapariciones Forzadas Infantiles "Te Estamos Buscando"

Presentadora y moderadora: Mª Ángeles Yagüe, maestra jubilada y socia de Granada Republicana UCAR 

Fecha: Lunes 30 de septiembre de 2019

Hora: 19:00

Lugar: Ateneo Libertario de la CGT (calle Capote, s/n, junto a la avenida de Francisco Ayala y a la plaza de Europa, Granada capital)

Entrada: Libre hasta completar aforo


Cartel: Loïc J. Molinete

sábado, 14 de septiembre de 2019

Recordando a Matilde Cantos Fernández, una feminista “avant la lettre”



Matilde Cantos era una feminista “avant la lettre”. Contestataria y rompedora, defendió los derechos emancipatorios de las mujeres y denunció los privilegios de los varones. Matilde fue, sin duda, la política granadina más importante de la Segunda República. Su peso político es esos años es tan grande que fue designada por el PSOE, en mayo de 1936, compromisaria para la elección de Manuel Azaña como Presidente de la República. Exiliada en Méjico en 1941, vuelve a España en 1969 y fija su residencia en su querida Granada donde vivió hasta su fallecimiento en 1987 en Fuente Vaqueros, en cuyo cementerio está enterrada.


14/09/2019

Matilde nace en Granada, el 20 de septiembre de 1898, en el seno de una familia pequeño burguesa de ideas progresistas, que le permite, desde muy joven, participar activamente en la vida cultural e intelectual de la ciudad, estableciendo amistad con personajes como Federico García Lorca, Manuel Ángeles Ortiz o Ángel Barrios.

Matilde, desde su adolescencia, era una feminista “avant la lettre”. Contestataria y rompedora, que defendió los derechos emancipatorios de las mujeres, y denunció los privilegios de los varones, como expresaba en sus tempranos artículos de opinión publicados en el Noticiero Granadino. Muestra de su carácter rompedor fue ser la primera mujer que condujo un coche en Granada, o sus deseos de tener una relación igual y libre con su novio, en lugar de contraer matrimonio. Aunque al final se casó y tuvo hijos. La muerte de estos le produce, según sus mismas palabras, “un inmenso desgarro interior” que hace que solicite la separación de su marido y se marche a Madrid en el año 1928, para poder “sacar todo lo que llevaba dentro y desarrollar sus inquietudes intelectuales”.

Recién llegada a Madrid se afilia al PSOE.  Instaurada la IIª República, prepara las oposiciones para funcionaria de prisiones, obteniendo plaza y formando parte de la primera promoción de la Sección Auxiliar Femenina del Cuerpo de Prisiones, creado por Victoria Kent. Continúa sus estudios, graduándose en Ciencias Penales en el Instituto de Estudios Penales, dirigido por Jiménez de Asúa. 

Paralelamente participa en las actividades que organizan la UGT y el PSOE. Colabora con Julián Besteiro, Francisco Largo Caballero, Juan Negrín, Victoria Kent, Clara Campoamor, María Lejárraga y Dolores Ibárruri.  Su peso político es esos años es tan grande que es designada, en mayo de 1936, compromisaria para la elección de Manuel Azaña como Presidente de la República.

Durante la Guerra Civil, Matilde ayudó activamente en la organización de la intendencia del Madrid sitiado y, poseedora de unas dotes oratorias extraordinarias para el mitin y la arenga, recorrió el frente junto a Rafael Alberti y Miguel Hernández, animando a los combatientes junto a los milicianos de la cultura del 5º Regimiento.

En 1937 encabezó la delegación del PSOE en el Congreso Mundial de Mujeres contra la guerra y el fascismo celebrado en París; ciudad donde volvió posteriormente, otra vez en representación del PSOE, a solicitar ayuda para la guerra ante la Internacional Socialista y la Federación Sindical Internacional. 

Siguiendo al Gobierno de la República, se traslada a Valencia y posteriormente a Barcelona, ciudad donde es nombrada, en 1938, Directora del Instituto de Estudios Penales y Directora General de Prisiones.

En febrero de 1939 sale al exilio en Francia, desde donde pasó a Casablanca, y de allí partió hacia Méjico en 1941.

Su estancia mejicana abarcaría hasta el año 1968. Durante ese tiempo, desarrolló su labor como trabajadora social del Ministerio de Gobernación, dedicándose a los colectivos de marginados y población indígena. Desarrolló así mismo una importante actividad como periodista escribiendo sobre temas sociales y de mujer en diversas revistas y tabloides. Por supuesto, participó de una manera muy activa en las organizaciones y actividades de la colonia de exiliados españoles en Méjico; por ejemplo, fue socia fundadora del Centro Andaluz de ciudad de Méjico y del Club Mariana Pineda, asociación de mujeres que recogían fondos que eran enviados a España para ayudar a los represaliados de la dictadura.

Matilde formó parte del grupo de 35 dirigentes que fueron expulsados del PSOE junto a Juan Negrín en 1946 y qué en el año 2008, en el 37 Congreso Federal del PSOE, fueron rehabilitados. 

En 1968 volvió a España siendo detenida en el aeropuerto de Barajas y conducida a la Dirección General de Seguridad, donde permaneció retenida varios días. Tras ser puesta en libertad, fue deportada a Méjico. Regresó, ya con permiso de residencia concedido, en el año 1969, fijando su residencia en su amada Granada.

Durante el final de la dictadura franquista y la transición, Matilde desarrollo una intensa actividad política y cultural.

Murió en 1987 y sus restos reposan en el cementerio de Fuente Vaqueros, el pueblo de su amigo Federico, cuyo asesinato agrandó el fuerte “desgarro interior”, que ella tenía. 

Como corolario para finalizar, hago mías las palabras de Antonio Lara Ramos, su biógrafo, y autor de la obra “El Compromiso social”, que versa sobre ella (además, le ayudó a redactar sus memorias, “Cartas de doña Nadie a don Nadie”, publicadas póstumamente en el año 1998): “Casi todas las conquistas de la mujer en el siglo XX, Matilde las había alcanzado antes de que tuviera que exiliarse. Se independizó como mujer del vínculo matrimonial, fortaleció su pensamiento libre, se emancipó económicamente y sostuvo su independencia el resto de su vida…”.

Semblanza leída el viernes 15 de abril de 2016, en la XII Cena Republicana Granadina, por Isidro J. Toro Moyano, director del Museo Arqueológico de Granada y vocal de la Junta Directiva de Granada Republicana UCAR.

Granada Republicana UCAR (y El Independiente de Granada) agradecen a don Antonio Lara Ramos la amable autorización para poder usar las fotografías que ilustran este texto.


martes, 23 de julio de 2019

El sentido de la República



Laura Rodríguez Mejías (*)


23/07/2019

Recibo con alegría el mensaje de José María García Labrac, el actual presidente de la asociación, solicitando que escriba un artículo para Granada Republicana UCAR, de la que soy socia desde la más absoluta convicción y casi desde que se gestó la idea de creación de un movimiento integrador, reflexivo, comprometido, republicano, y siempre con la vista puesta en el futuro para propiciar una sociedad más justa, y por tanto, con mayor democracia y mejores derechos, donde la institución monárquica deja de tener sentido desde el más absoluto respeto al principio de igualdad, por no entrar a valorar pasado y presente de dicha institución. Todo ello, sin perder de vista el pasado, ese “de dónde venimos”, porque, sin duda, nuestro futuro (el “hacia dónde vamos”) estará marcado por nuestras experiencias vividas.

Y es, precisamente, ese “de dónde venimos”, lo que refleja la situación en la que nos vemos inmersos en el panorama político actual. Porque la democracia no debe ser entendida únicamente como la posibilidad de elegir y ser elegido, es también la formación, la participación y el control en los instrumentos de esa representación, porque el sistema, ya tiene los instrumentos precisos, para que esas voluntades individuales, sean maquilladas, desdibujadas o diluidas, a través de sistemas proporcionales corregidos, o partidos políticos, coaliciones o agrupaciones de electores, que ya tienen sus normas internas para que la voluntad de usted y la mía quede disfrazada aunque no sea carnaval.

Porque como decía Gramci, “lo más revolucionario que existe es acertar con lo que ocurre”, pero ya el sistema se encarga de que no acertemos con lo que ocurre, y por supuesto, que no vayamos a acertar antes de unas elecciones…

Y así nos vemos, con una participación escasa, y con una desidia de “lo público” que nos aísla cada vez más, y nos separa no ya de la construcción de una sociedad mejor, sino incluso del disfrute de derechos que no hace mucho teníamos y no pensábamos que en algún momento fueran a ser cuestionados o incluso llegar a perderlos.

No cuidar “lo público” necesariamente conlleva la alternancia de “lo privado”, eso sí, para quien pueda adquirirlo. Lleva a la pérdida de lo colectivo para centrarse en lo individual, para “yo ser” no podemos “ser nosotros”. Estando inmersos en un espacio donde trabajar es un lujo, donde las obligaciones personales dejan escaso tiempo para algo más, donde la información llega “bombardeada” desde mil espacios tecnológicos, sin apenas tiempo para asimilarla, reflexionar y no digamos ya, reaccionar. 

Hasta nos hemos “acostumbrado” a identificar corrupción con política, y a decir “todos son iguales”. Nos hemos acostumbrado a ver todos los veranos la cantidad de personas que mueren en el mar donde pasamos el verano como si es algo que sucede sin más. Alguna vez incluso se hacen virales algunas fotos en redes sociales, que serán sustituidas por otras similares en breve, y como mucho en el resumen de fin de año volverán a aparecer en algún espacio y se concederá un premio a alguna ONG. Hasta nos hemos acostumbrado a que se asesine a una mujer por su pareja sentimental a escasos metros de nuestra casa, y todavía hay quien se opone a promover políticas de igualdad.

Y así, entre quienes salvo de “lo suyo” no quieren saber nada, quienes se perdieron en mil reuniones sin conclusión alguna promovidas por los partidos políticos, quienes viven fantásticamente bien del sistema por generaciones, a quienes la boda de unos famosos ha venido (no sabemos por qué) a alegrar su vida unas semanas, o quienes miran televisión cambiando compulsivamente de canal y comentando los fichajes de la “nueva temporada” de fútbol, o mientras imitamos las “vidas” de personas con unos intereses comerciales y económicos determinados en las redes sociales y comprobamos como sin darnos cuenta hemos acabado imitándolos sin tener ningún interés en ello, entre los niños y no tan niños que juegan de manera compulsiva a “Fortnite” o a la última máquina que vendan en el mercado y que cuesta una cantidad indecente, sin conocer ni quién eran Cristóbal Colón, no hablemos ya de Miguel de Cervantes, y mucho menos qué sucedió en la “Guerra Civil Española”… nos enredamos en un bucle, donde solo podemos constatar que hemos perdido derechos a una velocidad a la que ni siquiera somos capaces de reaccionar, y asistimos como meros espectadores a un desmantelamiento de “lo público” sin precedentes, con un mensaje extendido de “las Administraciones Públicas no sirven para nada”, y mientras tanto, desde arriba ya se encargan de ir recortando un poquito más.

Y así lleva “mi querida España, esta España mía, esta España nuestra” que cantaba Cecilia allá por los 70 del siglo pasado, unas cuantas temporadas.

Y así seguirá, salvo que todos nos impliquemos, participemos, y no permitamos que “otros” se encarguen sin los instrumentos de participación precisos y sin el control necesario de lo que es “nuestro”, “de todos”.

(*) Laura Rodríguez Mejías, técnica de Administración General en el Ayuntamiento de Granada, fue presidenta de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR (2013-2014).


miércoles, 26 de junio de 2019

Fracaso


El verdadero mérito de una escuela
digna de tal nombre, sería dejar a los jóvenes
todas las puertas abiertas: las puertas de la vida, 
no las de los empleos.
Eugenio Montale

Andrés Sopeña Monsalve (*)


26/06/2019

La Educación es, ciertamente, uno más de los lugares de desencuentro o campos de batalla para tradicionales y periódicas broncas y enfrentamientos que aburren a las piedras y tienen más que harta a la ciudadanía. Curiosamente, eso sí, tras cada acometimiento, lo mismo da escaramuza que escabechina, carnicería o hecatombe, nada cambia, todo continua igual; sospechosamente igual. Y no hay el menor misterio, sin embargo: si nada cambia es porque a los que dominan el cotarro les va estupendamente de esta manera… Como muy atinadamente expresa El Roto: “El que no haya derecha ni izquierda, no significa que no haya arriba y abajo”. Las distintas propuestas en política docente que unos y otros, y también los de más allá, formulan a propósito de financiación, gestión, organización, contenidos curriculares, formación del profesorado, evaluaciones y demás, aspiran fundamentalmente a la concordancia del sistema educativo con el modelo económico y social dominante. Ya sea encantados de la vida o constreñidos por las circunstancias, todos se afanan en aplicar las consignas de los que de verdad organizan la marcha del mundo: “...la educación debe estar concebida para satisfacer la creciente demanda de trabajadores adaptables, capaces de adquirir fácilmente nuevos conocimientos…” insinúa, sugiere o recomienda el Banco Mundial al fijar las “Prioridades y Estrategias para la Educación” en los países en desarrollo, que esta gente no se corta…; y de la misma o muy parecida opinión es la Organización Mundial del Comercio, el Banco Interamericano de Desarrollo o el Fondo Monetario Internacional, en coincidencia nada sorprendente. Y si el mercado laboral y la productividad fulguran cual estrella de oriente en el horizonte educativo, se entiende ahora el empecinamiento y porfía de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE, en fijar indicadores para evaluar y comparar los resultados de estos procesos de capacitación: es lo que viene a ser un “¿cómo va lo mío?” de esa minoría privilegiada. 

Así que el fracaso no es tanto el de los chavales que suspenden o abandonan los estudios, sino más bien del propio sistema educativo en su totalidad. Porque un poquito ruin, mezquina, perversa, infame y hasta inmoral sí que resulta esta concepción de la Educación, para qué nos vamos a engañar. Empezando, precisamente, por la nada inocente utilización del propio concepto. Formar en las pericias y saberes que demandará el mercado será, en todo caso, enseñar, o adiestrar, o instruir, si se prefiere, pero nunca educar; educar es otra cosa. Educar es laborar para mejorar al ser humano, para enriquecerle, ayudándole a que sus facultades, sus potencias, sus cualidades, desarrollen, como diría Kant, “…toda la perfección que su naturaleza lleva consigo” con el fin de convertirlo en una persona libre y responsable. Y feliz, en la medida de lo posible.

No es difícil entender que corran malos tiempos ―¿los peores?― para los educadores, para los enseñantes, para los docentes, para los profesores, para los maestros, o para como quiera y quieran que se denomine a quienes se dedican a uno de los menesteres más socialmente valiosos, solidarios, comprometidos y nobles que se pueda encomendar a un ser humano. Destilados a partir de valiosísimas experiencias compartidas, los ideales educativos conducentes a preparar al hombre para “el ministerio individual y social de la vida”, que decía Giner de los Ríos, se ven intensamente hostigados por las avasalladoras demandas de eficiencia económica del neoliberalismo… “Los alumnos no deben estudiar lo que quieren, sino lo que propicie su empleabilidad”, dejó dicho un ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert… Este Wert es también el Wert de la “ley Wert”, conocida en el siglo como La Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE). A los efectos que aquí interesan, la tal LOMCE pasó por el sistema educativo como elefante por cacharrería y se llevó por delante todo lo que tuviera aroma a humanidades, esto es, a las bobadas y necedades varias ―pamplinas, para entendernos―, que impiden al alumnaje estar a lo que hay que estar. Y es que, como dijo el ministro este: "Hay asignaturas que distraen". 

Claro que este Wert es solo un ascensorista en el imponente edificio del neoliberalismo, uno de cuyos más afamados arquitectos, Hayek, Friedrich August von Hayek, premio Nobel de Economía, y jurista, y filósofo, presenta una más poderosa razón para justificar el escamoteo de las disciplinas que permitan al ser humano potenciar precisamente esa humanidad aprendiendo a apreciar, a entender, a pensar, a sentir y a disfrutar…: “Tampoco podemos cifrar todas las esperanzas en que aumentando los niveles culturales todo vaya a mejor”, que eso ya es otra cosa, que lo mismo es que ciframos mucho y luego pasa lo que pasa, porque “No existen razones que induzcan a pensar que, si los superiores conocimientos que algunos poseen llegaran a ser de dominio general, mejoraría la suerte de la sociedad”. Lo dicho: otra cosa, otro nivel. Porque de semejante frase no puede afirmarse que se trate de una necedad. De una canallada, tal vez ―casi seguro―; pero necedad, bajo ningún concepto. Si no va a mejorar la suerte de la sociedad, y eso lo sabe Hayek de buena tinta, son ganas de ganeta habilitar los medios que procuren la mejora de la suerte de los individuos. Por razones que se me escapan, aunque lo menciono solo porque no deja de resultar curioso, los “algunos” que poseen los “superiores conocimientos” son los mismos algunos que no acaban de ver la menor utilidad en que esos conocimientos sean puestos a disposición del resto de los ciudadanos. Y me viene a la mente El Roto, otra vez: “No hace falta que vuestros hijos estudien, ya lo hacen los nuestros”. 

(*) Andrés Sopeña Monsalve, profesor jubilado de Derecho Internacional Privado en la Universidad de Granada y autor de los libros "El florido pensil" y "La morena de la copla", es miembro de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR.

https://lamiradacomun.es/opinion/fracaso/

viernes, 31 de mayo de 2019

Valores republicanos contra los tiempos oscuros


Isidro J. Toro Moyano (*)


30/05/2019

La pérdida de valores cívicos es la más atroz manifestación del triunfo de la ideología neoliberal, que se ha impuesto mediante un férreo control de los mass-media impresos, digitales y audiovisuales. La posverdad como discurso en lo ideológico y el trumpismo en lo político son las más actuales y depuradas manifestaciones de este fenómeno.

Los históricos y paradigmáticos valores cívicos heredados de le Revolución Francesa, reforzados y expandidos con la emergencia y pujanza del movimiento obrero a lo largo de los dos últimos siglos, Democracia, Libertad, Fraternidad, Igualdad, y su manifestación política en el Estado democrático de Derecho, el Estado del Bienestar y la República como fórmula de gobierno, han sido atacados, recortados y desdibujados hasta límites intolerables.

Les sustituyen la pérdida de derechos y libertades, la insolidaridad cívica, social y territorial, el racismo, la xenofobia, el fanatismo religioso, el consumismo desaforado que pone en riesgo la conservación del medio ambiente, la corrupción, por citar algunos de una larga y penosa lista.

En este contexto, la lucha por la República y la defensa de los valores republicanos, son los únicos instrumentos validos del sistema democrático para contener el tsunami autoritario que amenaza con destruir los pilares de los Estados de Derecho y del Bienestar.

República, del latín rēs pūblica, cosa pública, lo público, el poder al servicio de la comunidad, al servicio del bien común, es la forma de gobierno que se constituye en oposición a la Monarquía, del griego mónos, que significa uno y arquia que significa gobierno, el gobierno de uno solo.

Desde los orígenes, los filósofos buscaron la fórmula de gobierno que facilitara la convivencia de las personas y la obtención de la felicidad. Para Aristóteles el gobierno debía gobernar en el sentido del interés de la mayoría, del bien común. Para Cicerón solo una buena República haría posible el alcance de la felicidad y la vida en paz. La República tenía que intentar satisfacer las necesidades primarias de las personas como alimentación, trabajo, salud, educación o vivienda.

Siglos después, cristalizada la sociedad de clases y tras siglos de crueles monarquías autoritarias, basadas en la herencia, el derecho divino y el vasallaje, durante la Ilustración, el valor de la Democracia renace pujante sustentado sobre la soberanía popular. Los ciudadanos, que no vasallos, como hombre y mujeres libres, desarrollarían las medidas necesarias para satisfacer sus necesidades primarias y, además, participarían en la elaboración y aplicación de las leyes que regirían su convivencia. Así la Democracia se une al Estado de Derecho y al Estado del Bienestar de la forma más pura y eficaz, complementada con la República como forma de gobierno.

De acuerdo con Habermas, la República no puede sustentar sus raíces sobre fundamentos político-culturales excluyentes basados en la sangre, la lengua y el territorio, si no en su componente democrático integrador.

Filosófica, ética y moralmente, los valores republicanos son implícitamente justos.

Libertad, Igualdad y Fraternidad son los tres valores republicanos por excelencia. De entre ellos, la Libertad es el valor fundamental, entendida como ausencia de dominación y explotación y capacidad de ser dueños de nuestro propio destino. Auxiliar a este primer valor, está la Igualdad, entendida como la garantía del disfrute de los mismos derechos, económicos, políticos y asistenciales, con independencia de origen, género, raza o creencias. Y, en tercer lugar, la Fraternidad, entendida como la relación justa, generosa y empática entre las gentes, sociedades y pueblos diferentes, basada en el principio de a cada cual según sus necesidades. 

Otros valores republicanos importantes son el laicismo, con su ética laica, basada en la libertad de conciencia fundamentada en la Ciencia y la Razón frente a la tradición y los dogmas. La austeridad, la responsabilidad y la ejemplaridad, en lo público y en lo privado, con la verdad como principio rector inquebrantable, alejadas del consumismo desenfrenado, defendiendo lo ecológico y lo sostenible. La solidaridad y la tolerancia, auxiliares de la igualdad y la fraternidad, con el diferente y con el inmigrante, reconociendo la multietnicidad y multiculturalidad que hoy definen a nuestras ciudades y pueblos como un valor positivo y no una lacra. Todos enmarcados en la defensa inquebrantable de lo público y del bien común.

La defensa y difusión de estos valores es una urgente y necesaria tarea en estos oscuros tiempos, con independencia de la consecución en un futuro más o menos lejano de la instauración de la República, a cuyo advenimiento coadyuvará la general asunción de los mismos por el cuerpo social.

(*) El autor, Isidro Jorge Toro Moyano, doctor en Historia y conservador de museos, es vocal de la Ejecutiva de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR.


miércoles, 29 de mayo de 2019

Presentación de la 2ª edición de "Hijos de una guerra. Los hermanos Quero y la resistencia antifranquista" - Vídeo del acto con Jorge Marco (22/05/2019)


Grabación de la presentación de la segunda edición ampliada y revisada del libro "Hijos de una guerra. Los hermanos Quero y la resistencia antifranquista", celebrada el 22/05/2019 en la Biblioteca de Andalucía (Granada capital). En la actividad participaron el autor del volumen, el historiador Jorge Marco; su editor, el también profesor Miguel Ángel del Arco, y la estudiante Alba Valero, tataranieta del guerrillero Antonio Quero. 

El evento fue organizado por la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR y por Editorial Comares, la empresa responsable de la edición de la obra. Su introductor y moderador fue Loïc J. Molinete, vocal de la Ejecutiva de nuestra entidad.

lunes, 13 de mayo de 2019

Presentación 2ª Edición Libro - "Hijos de una Guerra: los Hermanos Quero y la Resistencia Antifranquista" - 22 Mayo 2019 - Biblioteca Andalucía Granada


PRESENTACIÓN DE LA SEGUNDA EDICIÓN AMPLIADA DEL LIBRO 
"HIJOS DE UNA GUERRA: LOS HERMANOS QUERO Y LA RESISTENCIA ANTIFRANQUISTA" 
(Editorial Comares, 2019)

Intervienen:

- Jorge Marco, autor del volumen y profesor en el Departamento de Política, Idiomas y Estudios Internacionales de la Universidad de Bath (Reino Unido)

- Alba Valero, tataranieta del guerrillero Antonio Quero y estudiante de Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada (UGR)

- Miguel Ángel del Arco, responsable de Publicaciones de Editorial Comares y director del Departamento de Historia Contemporánea de la UGR

Introduce y modera: Loïc J. Molinete, vocal de la Ejecutiva de Granada Republicana UCAR

Fecha: Miércoles 22 de mayo de 2019

Hora: 18:00

Lugar: Sala Val del Omar de la Biblioteca de Andalucía (calle Profesor Sainz Cantero, 6, Granada capital)

Entrada: Libre hasta completar aforo

Organizan: Granada Republicana UCAR y Editorial Comares

Cartel: Pablo Jones

miércoles, 24 de abril de 2019

El cepo


Antonio Molina Guerrero (*)

La Mirada Común

24/04/2019

A lo largo de la historia las instituciones públicas han acuñado las monedas y han cobrado por ello el impuesto de señoreaje: digamos que la ganancia que se quedaba la institución monetaria por coger metal en bruto y convertirlo en moneda con un valor nominal ligeramente superior al valor del metal.

Llega un momento en que los usureros empiezan a prestar con interés más dinero del que tienen (o les han dejado en depósito) en lo que podría resultar una forma privada de señoreaje: al prestar dinero que no existe, y cobrar interés por ello, están aplicando una forma de señoreaje privado en la circulación monetaria, o de parasitismo sin más vueltas, como lo describe Hudson. Si un particular alquilara y cobrase rentas por casas que no tiene, o alquilase la que tiene a varias personas simultáneamente, se enfrentaría al cargo de estafa, como poco. Esto es algo que supone un delito en cualquier colectivo, excepto entre banqueros, usureros y gente del mismo gremio. 

El siguiente paso en el desarrollo del parasitismo bancario consiste en ocultar el nombre del parásito. El señoreaje y el parasitismo monetario van a ser privados, pero tienen que simular ser públicos. El ejemplo paradigmático es el Banco “de Inglaterra”. Siguiendo este modelo, surgieron a lo largo de la historia y de la geografía bancos “del país” privados. Y esto lo han logrado los usureros por la vía de financiar a representantes políticos, o sobornarlos o lo que haga falta. Y cuando otros representantes o poderes públicos se les han enfrenado, también han tratado de destruirlos como haga falta. 

Juguemos a adivinar. Cuando durante la II República se plantea reorganizar la junta directiva del Banco de España (que es privado) para introducir más representantes de los intereses del país y del gobierno para conseguir “que el banco sea de España y no España del banco”, ¿creen que a la banda usurera les hizo gracia? Y cuando después hay un golpe de estado y una guerra civil, ¿de qué lado se imaginan que están los propietarios del banco? Y los banqueros privados de la “neutral” Gran Bretaña, ¿a qué lado de la guerra civil creen que financiaron tanto como hiciera falta, junto a banqueros españoles como Juan March? ¿Y les extraña? 

Ahora pensemos en nuestro sistema monetario: el sistema euro. El cepo definitivo.  El sistema monetario del euro es privado, y funciona como un chiringuito de protección de los intereses de los usureros del gremio.  Parece público y “se llama europeo”, pero vamos a ser honestos, es “independiente” de los poderes políticos porque es muy engorroso sobornar a mucha gente que luego pueda perder elecciones. Pero de eso es de lo único que es “independiente”. Si miran cuántos chicos de Goldman Sachs hay en él tal vez sea más independiente de un país que de las oficinas de ese banco.

Eso que imprime sin más lo presta (no lo da). Pero se lo presta, no a los estados, sino a los bancos privados que se enriquecen cobrando intereses de intermediario sólo por existir. Y por ley no pueden no estar ahí. En teoría porque “los estados no son fiables”. En cambio, Bankia, el Santander con la doctrina Botín, Goldman Sachs y Lehman Brothers sí que “deberían serlo”. En ellos “se debe confiar”. ¿A nadie le resulta raro?

Su único objetivo es “controlar la inflación” (ni el pleno empleo ni veleidades sociales: eso lo hizo la Reserva Federal de EEUU, que también es privada, cuando había que disimular más. Con las mejoras en propaganda ya no es necesario).  Pero de todas las formas que podría elegir para su cometido, el mecanismo fundamental consiste en la subasta de deuda de países entre la camarilla de usureros que cobran más o menos interés. 

Y ese presunto “mercado libre de deuda estatal” son cuatro gatos que pueden coordinarse para sacar el máximo beneficio y poner de rodillas a un estado. Busquen cómo se calcula el Euríbor, y las evidencias de manipulación de este para incrementar la tasa de parasitismo.

¿Qué harían para mantener un negocio tan rentable? ¿apadrinar propagandistas? Nos dirán que “los bancos privados son fiables y los estados no” y por esa razón, cuando vienen mal dadas, se pide a los estados que rescaten a los bancos. ¿A que tiene “lógica”?  Nos dirán que “a Alemania le va bien y consigue beneficios”. Claro: si a todos los incluidos en el cepo les va mal, resultará demasiado evidente que el problema es del sistema y no de “los irresponsables políticos”. De hecho, y hablando de irresponsables, ¿recuerdan que fueron los chicos de Goldman Sachs, con un tal Draghi como auditor, los que falsearon las cuentas de Grecia para entrar en el sistema? ¿Dónde fue Draghi después, con total “independencia”?  Al BCE. Y nos dirán que “es que al principio se dieron muchos créditos y muchas ayudas de cohesión a los estados”. Y es cierto: ¿alguien conoce alguna trampa que funcione sin buen cebo?

Podemos ver las consecuencias que este chiringuito bancario ha traído a los diferentes países de Europa. De hecho podemos citar a Stiglitz aquí: “si a un país le va mal, la culpa es del país, si a todos les va mal, la culpa es del sistema”. Podemos también comparar el desarrollo de la economía sueca y de la finlandesa aquí: si Finlandia hubiera mantenido su moneda hubiera podido mantener la competitividad manipulando el tipo de cambio.... pero ya no puede. Solo quedan el paro y las rebajas de salarios. Y, honestamente, creo que Stiglitz se equivoca: el sistema euro no está mal diseñado. Está perfectamente diseñado y cumple perfectamente con su cometido: servir de palanca para limitar la autonomía política de los gobiernos electos y reducir los salarios. 

Mundell es considerado el artífice del cepo. Escribió trabajos sobre “uniones monetarias óptimas” indicando que estas eran las que permitían alta movilidad de trabajadores porque, de no ser así, se resentiría la competitividad (y luego los salarios) de las zonas más desfavorecidas. La Unión Europea no permite esa movilidad por barreras idiomáticas, y porque es una manía bastante humana esa de querer vivir y trabajar en las proximidades de nuestro entorno, junto a nuestros seres queridos, sin grandes cambios. Los seguidores de Mundell apoyaron entusiasmados la implantación del euro. Porque sabían qué pasaría después (le dieron un premio Nobel por predecirlo). 

Es posible que la salida del euro pueda resultar traumática para los países que lo intenten. Lo cierto es que la permanencia le ha resultado traumática a Italia, España, Irlanda y, sobre todo, a Grecia. Vamos a dejar al buen entender de cada cual el pensar si es mejor la amputación traumática de una pierna o la gangrena económica a la que lentamente el gremio de usureros fue sometiendo a sus víctimas, hasta que estas protestaron y entonces se ensañaron con ellas a fondo, hasta que suplicaran clemencia y prometieran no cuestionar ni el sistema ni las privatizaciones nunca más. Ahora Juncker dice que “tal vez se pasaran” y que le dieron mucha importancia al FMI. Y es que siempre viene bien tener a alguien fuera para cargarlo con las culpas de lo que la Comisión Europea y el BCE como chiringuito de defensa de intereses usureros quisieron hacer desde el principio. 

Y así llegamos a una predicción de Greg Palast que pueden leer aquí: “los golpes de estado del siglo XXI seguirán el modelo argentino, en el que los bancos internacionales se hacen dueños de la sangre financiera de una nación, haciendo que el poseedor oficial del título presidencial sea inconsecuente, excepto como factótum de la agenda corporativa”. Que se lo digan a Grecia. 

(*) El autor, Antonio Molina Guerrero, psicólogo y técnico en prevención de riesgos laborales, es vocal de la Junta Directiva de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR.

https://lamiradacomun.es/opinion/granada-republicana-ucar-el-cepo/

domingo, 14 de abril de 2019

Feliz Día de la República


En el día de hoy, 14 de abril de 2019, conmemoramos el 88 aniversario de la proclamación de la II República Española, recordando a las víctimas del fascismo, que dieron su vida o su libertad por defender la legalidad constitucional, y trabajando por la construcción de un nuevo proyecto republicano para nuestro país, como apuesta de futuro por una España al servicio de sus gentes.

Salud y Tercera.

Junta Directiva de Granada Republicana UCAR


viernes, 29 de marzo de 2019

Invitación Participación Ciudadana - XV Cena Republican​a Granadina - Viernes 12 Abril 2019


Queridos/as amigos/as:

La asociación ciudadana Granada Republicana UCAR organiza, por decimoquinto año consecutivo, la tradicional Cena Republicana, el mismo acontecimiento que propició nuestra fundación en 2005. 

Como todas las primaveras, os invitamos a que acudáis con vuestra gente, para disfrutar una inolvidable velada republicana. En esta ocasión, rendiremos homenaje a María Pacheco (1497-1531), la Leona de Castilla, la granadina que lideró el movimiento comunero contra el emperador Carlos, y a José María Coronas Salcedo (1943-2018), tesorero federal de nuestra organización hermana Unidad Cívica por la República y activista infatigable de multitud de causas justas, desaparecido el pasado verano. 

La cita es el viernes 12/04/2019, a las 21:00 horas, en el restaurante Sierra Blanca del granadino barrio de Cartuja (antigua Manjoniana), sito en calle Gutierre Tibón, 17, entre Correos y Tráfico.

El precio de la Cena será de 23,00 euros por comensal. El pago se hará en efectivo durante la misma noche del evento.

Podéis hacer vuestras reservas a través de las siguientes vías de contacto (solo se admitirán las realizadas antes del jueves 11):

- Baltasar Garzón Garzón: 696 910 025 / baltasar1946@gmail.com.

- José Mª García Labrac: 653 026 659 / info@granadarepublicana.es.

Os esperamos el próximo 12 de abril, para celebrar en la mejor compañía el 88 aniversario de la proclamación de la II República Española.

Salud y Tercera.

P.D.: Podéis consultar el menú de la Cena aquí. A la hora de reservar vuestros cubiertos, necesitamos saber si preferís carne o pescado de segundo plato.

* Cartel gentileza del compañero Pablo Jones Medina.

jueves, 28 de marzo de 2019

¿Es hora de lazos morados?


Loïc Javier Molinete Silván (*)

La Mirada Común

28/03/2019

Los lazos son símbolos políticos de causas que pueden considerarse justas y que tienen como finalidad visibilizar y concienciar a la población ante un determinado problema social que nos afecta como conjunto. La reivindicación del pueblo catalán, por un lado, para conseguir el derecho a la autodeterminación y, por otro, la petición de puesta en libertad de los líderes independentistas, ha llenado Cataluña, y la actualidad, de lazos amarillos. Pero esa batalla simbólica posiblemente no sea la mejor para la consecución de unos objetivos, por muy legítimos que estos sean.

La elección del título de este artículo no es baladí, ya que desde el movimiento democrático republicano bien se podría utilizar este símbolo ―con permiso, por supuesto, de la lucha contra las violencias machistas―, como exponente de una forma de estado que representa al conjunto de la sociedad. La república es también una serie de valores comunes que siempre han inspirado a los pueblos y, como en el caso del republicanismo francés, simboliza la libertad, la igualdad y la fraternidad, ideales, por cierto, profundamente feministas, que por desgracia aún no se encuentran plenamente implementados en nuestras sociedades, y muy difícilmente lo estén algún día. De cualquier manera, es fundamental seguir defendiéndolos, como a la alegría de Benedetti. 

Desde hace unos años, y «gracias» al problema catalán, España está debatiendo entre banderas y símbolos que enfrentan pueblos, comunidades de vecinos e incluso familias, a pesar de que previo al auge independentista nos encontrábamos ante una profunda crisis de régimen del 78, y de los pilares en los que se basaba, especialmente la Corona ―aunque podríamos decir que sigue en crisis, tres elecciones generales en cuatro años no son una casualidad, pero ha cambiado el cariz de la misma―. Tras la abdicación de Juan Carlos I, la monarquía atravesaba su momento más débil por los numerosos escándalos que rodeaban a nuestro rey emérito. Con la llegada de su hijo, el descrédito de la Corona se ha visto agudizado en el caso de Cataluña, fundamentalmente por el papel tan poco conciliador de Felipe VI tras las actuaciones policiales del 1-O. 

Antes de centrarse en la causa sobre el derecho a decidir de una parte, habría sido el momento idóneo para trazar lazos, aunar esfuerzos y abrir el debate de la reforma constitucional, de un nuevo pacto social que debía ser reconstruido tras el duro golpe que supuso la crisis económica, pero también debemos hablar del modelo territorial asimétrico que quedó aparcado desde 1978. A mi juicio, ese es el error de las fuerzas republicanas de Cataluña, quienes, al abrigo del nacionalismo patriotero, no se han detenido a debatir qué modelo de república es la que querían, y han obviado alianzas con los diferentes pueblos de España. Todo esto podría abocarnos al precipicio de la extrema derecha, y posiblemente nos haya hecho retroceder décadas en la construcción republicana y territorial tan necesaria.

A pesar de todo ello, no debemos ser pesimistas y caer en el desánimo, pues posiblemente todavía estamos a tiempo de rectificar, aunque cada vez el divorcio es mayor entre la sociedad catalana y el conjunto del Estado. En los últimos meses hemos visto cómo han comenzado a organizarse movimientos por el derecho a decidir nuestra forma de estado, especialmente entre la comunidad estudiantil, ya que cada vez son más las generaciones que no hemos decidido qué modelo constitucional debe conformar nuestro país y tenemos derecho a hacerlo. Para ello es fundamental aprender de los errores y poner en valor los medios, no solo el objetivo.

No creo que las fuerzas políticas del ámbito nacional se encuentren ahora mismo en posición de articular consensos sociales: pareciera que el clima de confrontación beneficia sus intereses electorales más inmediatos, sin analizar la situación a medio plazo. Hemos vuelto a los tradicionales ejes de identitarios de nuestro sistema político (izquierda-derecha y centro-periferia). Pero si algo nos enseñó el movimiento del 15M fue la necesidad de escucharnos y debatir, aunar esfuerzos y organizarnos al margen de estructuras. Necesitamos articular nuevos consensos que nos permitan volver a tender puentes, lazos morados que representen la libertad, la igualdad y la fraternidad. Pero el símbolo no debe desviarnos la atención hasta el punto de olvidar lo que este representa.

(*) El autor, Loïc Javier Molinete Silván, licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, es vocal de la Ejecutiva de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR.

https://lamiradacomun.es/opinion/es-hora-de-lazos-morados/

sábado, 9 de marzo de 2019

Venezuela: la Revolución Bolivariana en su laberinto - Grabación de la tertulia entre Carmen Morente y Miguel Ángel García (04/03/2019)


Vídeo de la tercera sesión del ciclo de tertulias Los Lunes Republicanos, celebrada el 4 de marzo de 2019 en el Centro de Documentación Científica de Granada. El evento, titulado Venezuela: la Revolución Bolivariana en su laberinto, consistió en un debate entre la historiadora Carmen Morente Muñoz y el economista Miguel Ángel García Rubio. 

El acto fue organizado por la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR. Su presentadora y moderadora fue la compañera Silvia Ana Defior Citoler, vocal de la Junta Directiva de nuestro colectivo.

martes, 26 de febrero de 2019

Andalucía ante un nuevo modelo territorial y político


José Antonio Ruiz López (*)


26/02/2019

La historia reciente de España ha estado marcada profundamente por las decisiones políticas que se han tomado en Andalucía. Tras la muerte del dictador, la configuración territorial que surge en la Constitución de 1978 es muy parecida a la de la II República: un Estado central que garantiza el principio de igualdad de todos los españoles, con unas autonomías que, con una distinción clara entre regiones y nacionalidades, atiendan a las peculiaridades lingüísticas, culturales e ideológicas propias de estos territorios.

El modelo territorial estaba pensado para que se crearan un tipo de autonomías, las nacionalidades, que tuvieran más competencias y las adquirieran del gobierno central con mayor rapidez que otras autonomías, las regiones, que podrían adquirir ciertas competencias con el trascurso del tiempo. 

El modelo territorial de 1978 es, por tanto, asimétrico, y las nacionalidades estaban predeterminadas en las que anteriormente “hubiesen plebiscitado afirmativamente proyectos de Estatuto de autonomía en el pasado” según la Disposición Transitoria Segunda de la Constitución. La posibilidad teórica de que otras comunidades autónomas pudieran constituirse en régimen de nacionalidad se desvanecía por la gran dificultad que presenta para ello el artículo 151.

Sin embargo, este modelo territorial salta por los aires en 1980, en Andalucía. Tras la gran manifestación del 4 de diciembre de 1977, Andalucía plantea constituirse como nacionalidad, algo que no cabía en los planes del gobierno ni de los constituyentes del 78. Tras la derrota exitosa del referéndum del 28 de febrero, el sistema territorial asimétrico planteado en el 78 salta por los aires, y su precursor, el gobierno de la UCD, se descalabra.

En los años 80, se desarrollan los pactos autonómicos del languideciente gobierno de la UCD con el PSOE de Felipe González, que finalmente configuraron una estructura territorial similar para todas las autonomías, lo que se vino a llamar el “café para todos”. Con una estructura similar a la de un Estado Federal, todos los territorios de España pertenecen a una comunidad autónoma y las competencias, aunque a distintas velocidades, se asemejan. Quizás queda la excepción del País Vasco y Navarra, con los fueros y el cupo.

Sin embargo, el paso de los años ha demostrado que esta fórmula no es estable. El fracaso de poder avanzar en competencias mediante los pactos estatutarios unido al descalabro del nivel de vida de las clases trabajadoras tras la crisis de 2008, que todavía 10 años después seguimos padeciendo, ha resultado en un aumento de las pretensiones independentistas de las nacionalidades. Frente a la ola independentista, ha surgido una reacción centralizadora que se materializó en los resultados de las elecciones andaluzas de 2019.

El sistema político del 78 se resquebraja rápidamente. El modelo político, económico y social de la segunda restauración borbónica, como ocurrió con la primera, no es capaz de regenerarse y empieza a agonizar. La Constitución del 78, que en muchos elementos fue concebida no solo como una Constitución de la transición, sino de transición, necesita reformarse profundamente, o apelar directamente al poder constituyente del pueblo español. Y Andalucía debe jugar, como siempre, un papel relevante en el nuevo modelo político. La Andalucía republicana debe tomar las riendas y liderar un proyecto constituyente que desemboque en la III República Federal Española.

(*) El autor, José Antonio Ruiz López, doctor en Física Aplicada e investigador en el Reino Unido, forma parte de la asociación ciudadana Granada Republicana UCAR.

https://lamiradacomun.es/opinion/andalucia-modelo-politico/