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lunes, 30 de enero de 2012

Caso Camps: el pueblo ha hablado


Rafael Cid


26/01/2012

La sentencia absolutoria de Francisco Camps y de su acólito maniquí Ricardo Costa gracias al fallo de un jurado popular puede dar lugar a ríos de tinta, y los dará. Unos desde la derecha de vuelta al poder dirán que al fin se ha desmontado la campaña orquestada contra el ex presidente de la Generalitat. Otros, que en la víspera ya se ponían a rebufo alertando sobre la presencia de un miembro de Nuevas Generaciones en el hotel donde estaban recluidos los miembros del jurado, argüirán que ha sido un tremendo error. Pero seguramente nadie irá al fondo del problema, que ahora de nuevo, como hace doscientos años, se repite como si el tiempo pasara en balde: ¿por qué el sufrido pueblo español se empeña en encumbrar a sus más ilustres déspotas con renovados gritos de ¡vivan las caenas!?

Y la respuesta no está en el viento sino en las responsabilidad de quienes, sobre todo desde la izquierda nominal, han ocupado mando en plaza desde la transición para acá y han sido incapaces, más allá de una alocada y lucrativa transformación material a todas luces depredadora, de insuflar conciencia de ciudadanía y valores democráticos entre la población. Algo está mal cuando a los 37 años de la muerte de Franco la sociedad española es casi más conservadora, meapilas y retrógrada que la que salía de la dictadura. Trono y altar, junto con banqueros, famosos y deportistas de élite son los olímpicos referentes de un pueblo que almacena 5 millones de parados y una de las tasas de corrupción política más altas del continente. Cómo sorprendernos de que el respetable que renovó en las urnas el pasado 22 de mayo al gran fallero nacional, llegado el momento de la verdad, no haya encontrado de qué culparle.

¡Vivan las caenas!, si, pero por qué y sobre todo quiénes son los responsables de semejante dislate moral. Lo son en primer lugar las instituciones, la mala baba de los medios de comunicación, la pazguata universidad que enseña, en suma, los nuevos púlpitos que crean conciencia entre las masas informes y abotargadas. La gente es sólo yunque, ellos martillo. No tenemos lo que nos merecemos, sino lo que no han parido. En Alemania, la pérfida Alemania, un ministro de Defensa dimitió voluntariamente porque le habían pillado un plagio en su tesis doctoral. Aquí de cada bribón de postín hacemos un Dioni y le sacamos en hombros. Por algo será. Todo conspira en Celtiberia para el pan y circo. Lo llevamos en nuestro ADN histórico: siglos y años de dictadura y meses y semanas de democracia. ¡Cabe concebir mayor fracaso de esta democracia de consumo! Y ahora asistiremos a la ofensiva de sicofantes y oportunistas que intentarán aprovechar el gran fiasco para seguir con su política de tierra quemada contra lo poco que aún queda de traza democrática, entre las que se encuentra la institución del jurado. Utilizarán el caso Marta del Castillo y la repulsa pública ciudadana para urgir el restablecimiento de la pena de muerte y medidas más severas para el control de la juventud. Y la fascistada del juicio a Garzón para rebañar aún más la también democrática iniciativa de acción popular. No hay mal que por bien no venga. Les daremos una patada en nuestro propio culo.

Y entre tanto, eso sí, olvidaremos que cuando excepcionalmente la justicia se tapa los ojos y condena a un poderoso, como al consejero delegado del mayor banco de España, siempre se puede echar mano de un gobierno en funciones para indultarle.

El pueblo ha hablado. Por sus hechos les conoceréis.


sábado, 28 de enero de 2012

Recordatorio - Concentración - “Solidarios con Garzón” - Granada


Ciudadanía de Granada:

Desde UCAR-Granada, como colectivo integrante de la Plataforma "Solidarios con Garzón" en nuestra provincia, os recordamos la concentración que hemos convocado mañana, domingo 29 de enero de 2012, a las 12 del mediodía, en la Plaza Nueva de Granada, ante la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Como bien conoceréis, nuestro objetivo en dicha concentración es manifestar nuestra más rotunda oposición a la farsa judicial orquestada por el Tribunal Supremo contra el magistrado Baltasar Garzón Real, en base a nuestra adhesión a la campaña: “Solidarios con Garzón, contra la impunidad de los crímenes del franquismo".

A fecha de hoy, sábado 28 de enero de 2012, formamos parte de la Plataforma las siguientes organizaciones:






Fórum de Política Feminista

- Asociación Pro Derechos Humanos

- Granada Laica

Asociación Democracia y Derecho

- Granada por la República

Convocatoria por Loja

Nos vemos mañana en la Plaza Nueva, conciudadanos.

Salud y República Federal.

jueves, 26 de enero de 2012

Dreyfus, Annual y Garzón


Luis García Montero

Público

22/01/2012

Hay situaciones que simbolizan el malestar de una época y, más allá de su significado particular, ponen el dedo en la llaga de un momento histórico. Así ocurrió a finales del sigo XIX con el juicio seguido en Francia contra el capitán Alfred Dreyfus. La falsa acusación de espionaje y la condena a la isla del Diablo tuvo el apoyo decidido del nacionalismo violento y los poderes antisemitas, pero provocó la indignación de una parte de la sociedad, el sector más democrático y concienciado. El caso Dreyfus resumía las contradicciones y las mentiras de la Tercera República francesa.

Ocurrió lo mismo con los debates provocados en España a partir de 1921 por el Desastre de Annual. La tragedia y su polémica pusieron al descubierto no ya las corrupciones dentro de la monarquía de Alfonso XIII, sino la corrupción misma de un régimen fundado en la manipulación de la voluntad popular y en la distancia entre la España oficial y la España real.

Los juicios contra Baltasar Garzón representan un acontecimiento parecido. Acusado de forma estrambótica e injusta de prevaricación, con argumentos jurídicos muy poco sólidos, el debate abierto en la sociedad no tiene más remedio que volcarse en la situación de la Justicia española. Porque es ahí donde está el problema. Las consignas mediáticas conservadoras para descalificar las protestas repiten que, en una sociedad democrática, no conviene interferir en la independencia de los tribunales y que ni siquiera Baltasar Garzón puede estar por encima de la ley. Pero es exactamente eso lo que una parte importante de la sociedad española quiere denunciar: la degradación de la independencia judicial en España debido a la existencia de intereses partidistas y a la fermentación de algunas familias de poder que han ido más allá de la propia existencia de sus asociaciones judiciales.

Aquí no se discute si Baltasar Garzón es simpático o antipático, si resolvió bien o mal en un caso del pasado o si nos parecen oportunos los jueces estrella. Se discute si actuó como prevaricador en las instrucciones del caso Gürtel o en la causa contra los crímenes del franquismo. La opinión de numerosos juristas nacionales e internacionales defiende las interpretaciones del juez Garzón. Esa es la prueba evidente de que no existe delito de prevaricación, sino una forma posible de interpretar la ley.

¿Qué ocurre entonces? El Poder Judicial español descansa en la misma inercia bipartidista que el juego político. No participar de la disciplina de los unos o los otros, como caras de un sistema de control, significa quedarse a la intemperie. El bipartidismo –yo coloco a los míos y tú a los tuyos– ha generado familias de poder que se autoalimentan y actúan de acuerdo con sus rencores profesionales. Baltasar Garzón incomodó a algunos jueces llamados progresistas por sus investigaciones sobre el caso GAL. Hay quien afirma que después de presentarse a las elecciones con los socialistas y de perder una batalla interna, no observó un comportamiento muy acertado. Pero en un asunto tan grave como el terrorismo de Estado contra ETA, conviene recordar que no se trató de una cuestión de estilo. El problema estuvo en los terroristas que mataban, en los poderes públicos que asumieron la tortura y el asesinato como vía y en los que prefirieron cerrar los ojos en sus distintas parcelas de actuación (políticos, jueces, periodistas, ciudadanos…).

Garzón incomodó también a los magistrados del bando conservador con sus investigaciones sobre la trama Gürtel, la corrupción y los crímenes del franquismo. Sin amparo de nadie, a la intemperie, su caso se convierte ahora en un mensaje social: acabará liquidado quien se atreva a ser independiente y ponga en duda las mascaradas del sistema. Es un mensaje más grave hoy que ayer. El PP tiene tanto poder que los órganos judiciales pueden convertirse en una vivienda unifamiliar.

Aunque la Fiscalía y los mandos policiales avalan sus actuaciones contra una trama vergonzosa de corruptos, Baltasar Garzón parece condenado. El descrédito nacional e internacional de la Justicia española es un síntoma. Vivimos en un reino degradado, con una memoria y unas instituciones degradadas. La prevaricación es nuestra propia realidad. Somos una mentira. Damos risa.


martes, 24 de enero de 2012

Hace treinta y cinco años llovieron claveles


Javier del Valle


24/01/2012

Hace treinta y cinco años el invierno madrileño también era seco. Hace treinta y cinco años el invierno madrileño era más frio y nuboso. Hace treinta y cinco años el país aún era en blanco y negro y los partidos políticos clandestinos, en el país había una crisis económica y los obreros y estudiantes “volaban” y caían abatidos por las balas de sicarios argentinos y los botes de humo policiales: Arturo Ruiz, María Luz Nájera. Franco había muerto y los estertores de la dictadura “limpiaban” el país asesinando tal y cómo lo hizo su prócer.

Hace treinta y cinco años, un grupo de pistoleros fascistas entraron en un bufete de abogados laboralistas de Comisiones Obreras y asesinaron a cinco abogados. La ciudad, el país, se consternó. Los féretros se llevaron al Tribunal Supremo, allí se instaló la capilla ardiente. La plaza de la Villa de París, la calle Génova y la plaza de Colón en Madrid se llenaron de gente, en una manifestación que ninguno de los presentes habíamos visto jamás, para despedir a los cinco compañeros asesinados.

Hoy, treinta y cinco años después, en una sala próxima a la que ocupó la capilla ardiente, se juzga al juez Baltasar Garzón por querer abrir la investigación de los crímenes del franquismo. Hay gente manifestándose, en la plaza de la Villa de París en apoyo del juez que detuvo a Pinochet y permitió juzgar a los dictadores del país del sicario que asesinó a Arturo Ruiz. La calle Génova, donde se sitúa la sede del PP, está vacía. Treinta y cinco años después ha muerto Manuel Fraga sin haber sido juzgado por su participación en diferentes acontecimientos durante su actividad política.

Hace treinta y cinco años el invierno era seco, pero el día 24 de enero de 1977 llovieron claveles rojos en memoria de cinco luchadores.

Luis Javier Benavides, Serafín Holgado, Ángel Rodríguez, Javier Sauquillo, Enrique Valdevira, si el eco de vuestra voz se apaga, pereceremos.

http://www.cronicapopular.es/?p=7241

* Fotografía original de Germán Gallego tomada durante el entierro de las víctimas del atentado ultraderechista de Atocha.

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- Segundo aviso (republicano) para navegantes: El blog expositor de los vídeos de las X Jornadas Republicanas Federales - "República y Derechos Humanos" está de nuevo en servicio desde ayer por la noche. En los últimos días hemos podido subir otra vez las distintas filmaciones a la red, por lo que ya vuelven a encontrarse a vuestra total disposición.

Salud y República Federal.

domingo, 22 de enero de 2012

Convocatoria - Plataforma “Solidarios con Garzón” - Granada


La Plataforma “Solidarios con Garzón” de Granada rechaza tajantemente el proceso judicial abierto por el Tribunal Supremo contra el juez Baltasar Garzón y manifiesta su adhesión a la campaña: “Solidarios con Garzón, contra la impunidad de los crímenes del franquismo”

Por este motivo, convocamos a la ciudadanía a concentrarse el domingo, 29 de enero, a las 12 del mediodía en Plaza Nueva (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía), para que Granada exprese su solidaridad con el juez Garzón, el mismo día y a la misma hora que otras ciudades españolas.

Consideramos un insulto y una provocación al movimiento asociativo de la Memoria Histórica esta operación de acoso y derribo contra el único juez de la democracia que ha dado tutela judicial efectiva a los familiares de victimas del franquismo. Con esta farsa judicial contra Garzón, propia de una dictadura, el Tribunal Supremo sienta simbólicamente en el banquillo a más de 150.000 desaparecidos de la represión franquista. 

La Plataforma "Solidarios con Garzón" de Granada está formada por:






Fórum de Política Feminista

PLATAFORMA “SOLIDARIOS CON GARZÓN” DE GRANADA

CONCENTRACIÓN:

DOMINGO, 29 DE ENERO
PLAZA NUEVA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía)
12 DEL MEDIODÍA

viernes, 20 de enero de 2012

Garzón y la Transición


Vicenç Navarro*

Público

19/01/2012

Una de las concepciones más extendidas en los círculos políticos y mediáticos de mayor influencia y difusión en España es que la Transición de la dictadura a la democracia fue modélica. Liderada por el monarca, tal Transición dio como resultado –según esta versión– una democracia homologable a cualquier otra democracia existente en Europa, lo cual se consiguió sin mayores convulsiones en las instituciones políticas, económicas, financieras y mediáticas del país. El supuesto éxito de tal proceso explica que se haya querido incluso exportar este modelo de Transición a otras dictaduras que estaban bajo presión para que se transformaran en sistemas democráticos. Varias veces, el ministro de Asuntos Exteriores ha sugerido a dictaduras en declive, y a sus opositores democráticos, que tomaran la Transición española como punto de referencia.

La misma concepción que valora la Transición española como modélica (elemento fundamental de la sabiduría convencional existente en el país sobre aquel proceso), también considera ejemplar el compromiso adquirido por las fuerzas políticas mayoritarias de no hurgar en el pasado. Es decir, olvidarse de las enormes violaciones de los derechos humanos, predominantemente realizadas por las fuerzas golpistas en contra de un sistema democrático, olvido que se defendía y continúa defendiéndose como necesario para construir el futuro. Parte de este objetivo asumía que los definidos como los dos bandos del conflicto civil eran igualmente responsables de lo acaecido y que, por lo tanto, era mejor cerrar cuentas y olvidarse de lo ocurrido. De esta concepción deriva la Ley de Amnistía, en que todas las violaciones quedaron amnistiadas, ley que se considera determinante para que ocurriera la Transición, supuestamente modélica. Hay que señalar que, aun cuando las derechas fueron las que promovieron esta versión de la Transición, muchos elementos importantes fueron también asumidos por grandes sectores de las izquierdas, lo cual contribuyó a que tal percepción se reprodujera casi como un dogma.

Tal dogma, sin embargo se basó en una falsedad. La Transición no fue modélica como tampoco lo fue la democracia que estableció. Fue un proceso realizado bajo el dominio de las fuerzas conservadoras y por los aparatos heredados del régimen anterior, liderados por la monarquía, y claramente enquistados en el Estado español. No fue una Transición pactada entre iguales: antes al contrario. Las izquierdas acababan de salir de la cárcel o de la clandestinidad y del exilio.

Su peso procedía de las enormes movilizaciones de la clase trabajadora y otros elementos de las clases populares que presionaron para que terminara aquel régimen. De ahí que, aun cuando el dictador murió en la cama, la dictadura muriera en la calle. No obstante, las izquierdas no tenían el poder ni para romper con aquel Estado ni para negociar en bases de igualdad, dando lugar al enorme sesgo conservador que existe, no sólo en las estructuras del Estado, sino también en las instituciones financieras, económicas, culturales y mediáticas del país. Es este poder el que explica las enormes insuficiencias del Estado del bienestar español, que 33 años después de terminar la dictadura todavía tiene el gasto público social más bajo de la UE-15. La democracia incompleta ha conducido a un bienestar claramente insuficiente.

No hay un indicador mejor de lo inmodélica que fue la Transición y de las enormes limitaciones que tiene la democracia española que lo que ocurrirá esta próxima semana. El Tribunal Supremo juzgará al único juez que se ha atrevido a exigir al Estado que encuentre a los desaparecidos durante la brutal represión de los golpistas sublevados contra las fuerzas democráticas, honrándolos, a la vez que denunciando a los responsables. Esta situación cubre de vergüenza a toda España.

¿Cómo puede España presentarse como una sociedad democrática cuando ocurre este hecho que culmina un proceso que reproduce una de las mayores injusticias que ha ocurrido en el siglo XX en Europa? España es el país donde ha habido un número mayor de desaparecidos por causas políticas en Europa sin que se haya hecho nada sobre ello. Y cuando se quiere hacer algo, el Estado (nada menos que el Tribunal Supremo) quiere cerrar el caso y castigar al juez que osó mirar bajo la alfombra e intentar hacer algo de limpieza, reconociendo además a aquellos que fueron asesinados por su compromiso con la democracia. La comparación de lo que está ocurriendo en España con lo sucedido en otros países que sufrieron dictaduras fascistas o fascistoides semejantes es un indicador más del enorme subdesarrollo democrático de este país. En ningún otro país ha habido la ocultación de esta enorme represión, dejando indefensos a las víctimas y a sus familias, que no pueden ni siquiera honrar a sus muertos (que son los muertos de todos los demócratas) por no saber dónde se encuentran. El contraste entre el comportamiento del Estado español hacia las víctimas del terrorismo de ETA y el de las víctimas de las fuerzas golpistas y del Estado terrorista es bochornoso (no hay otra manera de definirlo).

Esta situación es indignante y vergonzosa. El Tribunal Supremo no es consciente del enorme desprestigio que el enjuiciamiento de Garzón por el caso de los desaparecidos significa para la Justicia española y para el Estado español. En el programa de humor de mayor audiencia en Estados Unidos se señalaba que, en la misma manera que Bolivia, sin mar, tiene Ministerio de Marina, España tenía Ministerio de Justicia. ¿No se dan cuenta de la vergüenza que están originando los miembros del Tribunal Supremo con su comportamiento, en el ámbito internacional? Por mera coherencia democrática debería haber manifestaciones a lo largo del territorio español en protesta por el insulto que el enjuiciamiento de Garzón supone a todas las fuerzas democráticas de España y del mundo.


* El autor es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas en la Universitad Pompeu Fabra de Barcelona.

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- Aviso (republicano) para navegantes: Debido al cierre de Megaupload, Megavideo y Megaporn por parte de las autoridades estadounidenses, la bitácora dedicada a los vídeos de las X Jornadas Republicanas Federales - "República y Derechos Humanos" ha quedado inoperativa. Intentaremos colgar las grabaciones en otras páginas webs en las próximas semanas. Rogamos disculpéis las molestias y sepáis comprender que este asunto excede en mucho de nuestras competencias.

Seguiremos informando.

Salud y República Federal.

miércoles, 18 de enero de 2012

El hombre que pudo gobernar


Rafael Martínez de la Ossa Sáenz-López*


16/01/2012 

Desde ayer, la derecha española camina huérfana. Basta con echar una mirada a los kioscos. Manuel Fraga Iribarne, político incombustible, superviviente nato, referente ideológico para los ciudadanos más ultras, no volverá a sorprendernos con sus exabruptos.

Como acostumbramos en este país, todos son loas en este momento, y las críticas son silenciadas por poco oportunas. Incluso cierto sector de la izquierda más moderada se apunta a la glorificación de aquel al que llaman padre de la Constitución, indispensable colaborador para la Transición, modernizador del conservadurismo político.

Por mi ética y, en especial, por mi profesión, soy incapaz de alegrarme de la muerte de cualquier ser humano. Pero me niego a ser un elemento más de la apisonadora oficialista, que eleva a una categoría a un individuo que no se la merece. Como dice Juan Carlos Monedero hoy en Público: cuando siguen muriéndose en el anonimato españoles y españolas que se jugaron todo por defender la democracia, tú eres el ensalzado. ¿Qué clase de Justicia es la que impera en este Mundo para que un señor que persiguió a los demócratas hasta que por supervivencia tuvo que transformarse en uno de toda la vida, se erija ahora como ejemplo de servidor público?

Fraga, gran admirador del sistema parlamentario británico, varias e interesadas veces comparado a Antonio Cánovas del Castillo, siempre fue más cercano a un Ramón Cabrera, guerrillero carlista al grito de por Dios, por la Patria y el Rey, que en los últimos años adoptó posiciones más moderadas y abrazó la democracia limitada, que al dirigente del Partido Conservador y arquitecto de la Restauración.

Se nos marcha Don Manuel, sin cumplir sin gran sueño: llegar a Presidente de Gobierno. Sin embargo, no puede decirse que no haya detentado responsabilidad gubernamental en su camino. Ministro de Información y Turismo durante los años de Palomares, Julián Grimau y Enrique Ruano; y Vicepresidente y Ministro de Gobernación con Franco ya muerto que popularizó aquel arrebato de la calle es mía, y a golpe de pistola silenció en plena Transición a cinco obreros de Vitoria (uno, todavía un niño) (o, como mínimo, no hizo lo suficiente para evitar la tragedia). Esas y otras tantas muertes, que ahora parecía iban a poder ser investigadas, son escamoteadas hoy ante tanto elogio y aplauso fúnebre.

Hoy hay que lamentar la pérdida de un ser humano. Pero también hay que entristecerse porque un señor que es responsable de varios atropellos antidemocráticos, con y sin Franco, se marcha sin ser juzgado.

Nos abandona el hombre. Mas el recuerdo de sus actos, las consecuencias de sus silencios cómplices, nunca perecerán. Porque las víctimas de aquel señor poderoso no serán jamás olvidadas. Porque su memoria nunca se perderá. Porque todos, vivos y muertos, merecemos tener a alguien mejor que Manuel Fraga como Padre de la Democracia. Hoy más que nunca: Verdad y Justicia.


* Rafael Martínez de la Ossa Sáenz-López es médico interno residente y socio de UCAR-Granada.

lunes, 16 de enero de 2012

Urdangarin y el 23-F: ¡Arriba la Monarquía!


Alfons Cervera


06/01/2012

El rey Juan Carlos es un tipo con suerte. No le tocaba ser rey pero lo fue por designación de Franco y más tarde por una Constitución que metió con calzador en su articulado que España pasaba a ser, porque sí, una monarquía parlamentaria. Así que tuvimos rey y reina. Y más tarde príncipe heredero. Y más tarde infantas. Y más tarde esposos de las infantas. Y más tarde hijos de las infantas. Y más tarde esposa del príncipe. Y más tarde hijos del príncipe y la princesa. Y más tarde divorcio de una de las infantas. Y más tarde el otro yerno imputado por supuestos delitos que tienen que ver con la apropiación indebida de dinero público y otros parecidos. 

Esa apropiación se produce, para más recochineo, aprovechando entidades falsamente solidarias gestadas por Urdangarin. El último episodio de la serie ha sido el aplauso interminable de las Cortes españolas cuando los monarcas hicieron su aparición en el hemiciclo después del discurso de Navidad. Tamaña muestra de reconocimiento me ha hecho pensar que en esos aplausos había escondido el gato por liebre de un recuerdo que a ustedes les puede parecer estrambótico en su relación con las presuntas fechorías del yernísimo pero que a mí no. Me refiero al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

Aquel acontecimiento lamentable se convirtió en el salvoconducto del monarca para pasearse, con rango de salvador, por las calles de la democracia. Según la versión oficial –hay otras que difieren– fue la aparición del rey en la televisión la que sentenció el golpe. El caso es que el 23-F puso al rey Juan Carlos en el púlpito más alto de la celebración democrática en un país que había visto cómo la monarquía tomaba el barco en 1931 para buscar acomodo en el destierro, lejos de la recién estrenada Segunda República. Ahora me viene a la cabeza lo de Urdangarin y se me ocurre que el proceso aquel se está repitiendo con pelos y señales. Según la versión oficial, ratificada por los aplausos de las Cortes, ha sido el rey quien ha destapado los chanchullos contables de su yerno. De nuevo la Monarquía se ha erigido en salvadora de unos valores que ningún desaprensivo –sea de la estirpe que sea– debería vulnerar. Según la versión oficial, el rey fue quien amonestó secretamente a Urdangarin porque sus negocios se ajustaban poco a lo que proponían sus objetivos solidarios. Y aquí es donde empiezan mis desacuerdos con las versiones oficiales. Lo que tenía que haber hecho el rey es poner a su yerno en manos de la justicia en vez de mandarlo con su mujer y sus hijos a Estados Unidos. Los alejaba, a Urdangarin y a la infanta Cristina, del foco de la corrupción en vez de situarlos en el centro mismo de aquella focalización. Sin embargo el rey se ha convertido en el garante de la decencia pública, como el 23-F se convirtió en el garante definitivo de la democracia. Lo dijo el otro día el jefe de los empresarios madrileños: el rey saldrá revalorizado del caso Urdangarin. Otra cosa que me llama poderosamente la atención en este asunto: por qué se oculta en todas partes –o lo que es peor: se exculpa de antemano– la participación de la infanta Cristina en las actuaciones del marido. Eran socios en algunas empresas que recibían transferencias de dinero del instituto Nóos. Y más aún: ¿desconocía la infanta de dónde venían los millones de euros que costó el palacete de Pedralbes y todos sus apaños? Y los reyes: ¿se quedaban tan panchos viendo esa provocadora muestra de poderío económico? Pues sí, tan panchos se quedaban hasta que el caso Arena y el procesamiento de Jaume Matas dejaron con el culo al aire sus secretos de familia.

O sea, que lo miremos por donde lo miremos, no está nada clara la actuación de la Monarquía en el caso Urdangarin. O está demasiado clara y por eso las Cortes (salvo algunas excepciones) se rompieron las manos aplaudiendo su entrada en el hemiciclo. Tal vez alguna cadena de televisión ya esté preparando una miniserie como la del 23-F con la historia de Urdangarin y de cómo el rey nos salvó de la codicia de su yerno de la misma manera que aquel día de febrero borró de un plumazo –como con un anticipado photosop– los tanques de las calles y las metralletas del Congreso de los Diputados.


viernes, 13 de enero de 2012

El hembrismo, abuso institucionalizado


Juan Antonio Aguilera Mochón*

Granada Hoy

12/01/2012

El feminismo no sólo ha sido una fuerza crucial en la lucha por una humanidad justa e igualitaria, sino que, por supuesto y por desgracia, lo sigue siendo. En nuestro propio entorno, la educación machista ha hecho estragos en hombres y mujeres. Huelga decir que, en la mayor parte del mundo, las mujeres continúan estando en inferioridad de condiciones respecto a los hombres. 

Sin embargo, precisamente porque las mujeres en conjunto no sólo no son personas inferiores ni peores que los hombres, sino que tampoco son superiores o mejores, la reivindicación femenina en ocasiones pasa de feminista a hembrista. Con hembrista quiero decir lo equivalente -cambiando el sexo dominante por el oprimido- a machista, con todas las diferencias que cabe esperar, pues no estamos ante una simple simetría. Pero no hay diferencias en lo fundamental: el deplorable abuso de los miembros de un sexo sobre los del otro. 

En la actualidad, y ciñéndonos a España, son muchos los hombres que están siendo víctimas del abuso hembrista, y lo peor es que este desafuero se propaga gracias a un amparo legal incompatible con la democracia y el Estado de derecho, un amparo conquistado, general y paradójicamente, por fuerzas de (pseudo)izquierda simpatizantes con el (pseudo)feminismo. Así, la muy necesaria búsqueda de protección de las mujeres frente a la llamada "violencia de género" ha desembocado en la aberración de que los hombres son sospechosos por el mero hecho de ser hombres; ¿cómo es posible que baste la declaración de una mujer para detener a un hombre? ¿No hemos ido más allá de esa iniquidad islamista por la que el testimonio de un hombre vale el doble que el de una mujer? En nuestro caso, el testimonio de un hombre no vale nada. El abuso de ley está servido en bandeja. 

¿Toda la violencia sexista es machista? Hace unos meses empezó una campaña estatal en la que se denunciaba la "violencia de género" sutil, la que no consiste en burdas agresiones físicas, con el lema "no te saltes las señales". Desde el primer día me temí que duraría poco, porque esas pequeñas agresiones psicológicas, humillaciones cotidianas… más difíciles de percibir, probablemente son protagonizadas por mujeres con una frecuencia comparable a la de los hombres. Y la corrección política no va precisamente por ahí, contra la eliminación de toda violencia sexista (y de la violencia doméstica en general), sino sólo de la machista. 

Otras formas de abuso hembrista son las que se producen en los divorcios. Mujeres no discriminadas, pero con poco éxito laboral, cargan culpas, animadas por la legislación vigente, en sus ex parejas, no ya para equiparar su situación económica, sino -por decirlo en palabras de los damnificados- para extraerles hasta la sangre. Así, frente a los mediáticos casos de los hombres-bestia tenemos los casi invisibles de las mujeres-garrapata (también hay, aunque menos, casos de mujeres-bestia y hombres-garrapata). Aquí se juntan el hembrismo legislativo con la falta de escrúpulos de bastantes mujeres (tan escasos como los de los justamente denostados machistas), que, para despojar a sus antiguas parejas, abusan del estereotipo dominante y las acusan sin más de machismo. Por su parte, los jueces, en sintonía con las prejuiciosas leyes, lo asumen de entrada. Se parte nada menos que de una presunción de culpabilidad masculina. Este disparatado contexto también explica las dificultades para que los jueces otorguen la custodia compartida de los hijos. La iniquidad de la justicia en este asunto es flagrante… y especialmente reprobable, pues se imponen las prerrogativas por razón de sexo a costa, incluso, de los derechos de los niños. En definitiva: para nuestra justicia, unas son más iguales que otros. 

Desgraciadamente, este lema se aplica en más ámbitos. El feminismo, según lo entiendo, es otra cosa que la estúpida paridad zapateril. La discriminación siempre es negativa, no es admisible que el mero hecho de ser mujer suponga una ventaja: tan mal está esto como lo contrario. 

Ojalá que l@s activistas del feminismo tomen conciencia de los despropósitos y excesos que, en lo que a veces parece un descabellado ajuste de cuentas, se están cometiendo en su nombre, y sean ell@s mism@s quienes denuncien las discriminaciones por razón de sexo que perjudican a los hombres. ¿Es tan difícil defender sencillamente la igualdad de todos ante la ley? Creo que por no seguir -salvo honrosas excepciones- esta línea, por haber perdido el sentido de la justicia, el feminismo está perdiendo vigor, y se puede marchitar una fuerza decisiva en el avance de la democracia y los derechos humanos. Quizás sea conveniente un movimiento masculinista, pero debería ser superfluo pues, en mi opinión, tendría exactamente los mismos objetivos que el auténtico feminismo: entre los fundamentales, acabar con el machismo… y con el hembrismo.

http://www.granadahoy.com/article/opinion/1157217/hembrismo/abuso/institucionalizado.html

* Juan Antonio Aguilera Mochón es profesor de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Granada y socio de Granada Laica.

miércoles, 11 de enero de 2012

Fraga, nos hemos quedado con tu cara


Carta de la CRMH de La Coruña a la jueza argentina Dña. María Servini, informando de los servicios al franquismo prestados por Manuel Fraga Iribarne como ministro


09/01/2012

(En gallego en el original) En la mañana de hoy, cinco de enero de 2012, fue enviada la carta de la CRMH, en la que está una relación de las actividades represivas ocurridas durante el periodo en el que Manuel Fraga Iribarne fue ministro en distintos gobiernos franquistas, a la jueza argentina María Servini de Cubría, atendiendo a la petición hecha por dicha jueza al Gobierno Español.

La CRMH de A Coruña, ejerciendo su derecho a la libre información, proporcionó los datos referentes a la actividad represiva de los gobiernos franquistas, cuando Manuel Fraga Iribarne formaba parte de ellos como ministro

La carta enviada a la jueza federal argentina María Servini de Cubría decía lo siguiente:

Sra. Dña.María Servini de Cubría
Jueza Federal de Argentina


Estimada amiga:

En nombre de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH) quiero agradecerle, en primer lugar, el trabajo que está desarrollando en la causa que investiga los crímenes del franquismo en España, iniciada a instancia de un grupo de familiares de víctimas, bajo el principio de justicia universal por el que se pueden investigar crímenes de lesa humanidad ocurridos en terceros países.

Usted debe saber que el Gobierno de España no está investigando esos crímenes contra la humanidad. La justicia argentina es la única esperanza que nos queda para conocer la verdad y que se haga justicia. Como usted ya conoce, el juez de la Audiencia Nacional Española, Baltasar Garzón, fue apartado de sus funciones cuando pretendía investigar esos crímenes, a instancia de numerosas asociaciones de la memoria histórica. Además, por si esto fuera poco, organizaciones relacionadas con el franquismo presentaron una denuncia contra el juez Garzón, que va a ser juzgado en los próximos días y tiene, entre otras, una acusación de prevaricación.

La llamada Transición -paso de la dictadura a la democracia- que firmaron los principales partidos del Estado español, fue también un pacto de silencio que llevó al olvido a cientos de miles de víctimas del peor de los terrorismos, del terrorismo de Estado.

La Ley de Amnistía, demandada por todas las fuerzas democráticas cuando acabamos con cuarenta años de dictadura, fue interpretada como una ley de punto final para no llevar ante los tribunales a los responsables de crímenes contra la humanidad, crímenes que no prescriben.

Queremos responder a su petición de envío de información sobre los ministros de la dictadura de Franco desde el 17 de julio de 1936 hasta el 15 de junio de 1977, que se celebran las primeras elecciones democráticas.

Adjuntamos información sobre el ministro Manuel Fraga Iribarne (tiene una residencia en la localidad de Perbes, del ayuntamiento de Miño, en la provincia de A Coruña) y las actividades que está desarrollando la CRMH para que se le retire la distinción honorífica de “Hijo Adoptivo” de A Coruña, entre ellas el manifiesto “Los tiempos son llegados”, que también adjuntamos, con los numerosos apoyos recibidos.

No se trata de juzgar ahora la trayectoria personal de algunos de estos ministros desde la conquista de la democracia hasta hoy; estamos analizando su papel como miembros activos del régimen de Franco y participantes en un órgano colegiado, como el Consejo de Ministros de la Dictadura, que aplicaba una política de “graves violaciones de los derechos humanos”, como señala la Ley de la Memoria Histórica, aprobada en España el 28 de octubre de 2007.

Algunos datos biográficos del “Camarada Fraga”

Esto decía el Decreto 154/1961, de 2 de febrero: “A propuesta del Ministro Secretario General del Movimiento, cesa el camarada Manuel Fraga Iribarne en el cargo de Delegado Nacional de Asociaciones de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, agradeciéndole los servicios prestados” (Firmado por Francisco Franco y publicado en el BOE de 9 de febrero de 1961). Este cargo no figura en su biografía oficial.

Manuel Fraga Iribarne recibe en 1968 el título honorífico de “Hijo Adoptivo” de A Coruña cuando la represión era brutal, ya que un mes después el Consejo de Ministros declaraba el Estado de Excepción.

Se afilió muy joven a la Falange, iniciando una carrera política que lo llevaría en 1951 al cargo de secretario general del Instituto de Cultura Hispánica (1951); secretario general del Consejo Nacional de Educación (1953); secretario general técnico del Ministerio de Educación (1955-1958); secretario de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cortes (1958-1962); director del Instituto de Estudios Políticos (1961). Fue consejero nacional del Movimiento (el partido único), procurador de las Cortes franquistas y miembro del Consejo de Estado.

Fraga estaba en el Consejo de Ministros, participando en la represión
  • 10-7-1962. Manuel Fraga entra en el Gobierno de la Dictadura, un mes después de la reunión en Munich de 118 delegados, de todas las tendencias políticas opositoras al franquismo, convocados por el IV Congreso del Movimiento Europeo. Este congreso solicitaba a la Comunidad Económica Europea (CEE) que exigiera democracia en España antes del ingreso en el organismo europeo. Los asistentes a esta reunión -calificada por la propaganda oficial cómo “Contubernio de Munich”- sufren la represión. Fraga, ya como ministro, apoyaba las medidas represivas y presumía ante la prensa de que con el exilio y confinamiento en diferentes islas de Canarias, los participantes en este congreso “se podrán librar de las justas iras del pueblo español”
  • 1-4-1963. Creación del Tribunal de Orden Público (TOP), herramienta para la represión de los demócratas y privación de las libertades, que hace las funciones del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo.
  • 20-4-1963. Es fusilado el dirigente comunista Julián Grimau.
  • 17-8-1963. Ejecutados a garrote vil los anarquistas Francisco Granado y Joaquín Delgado.
  • Octubre-1963. Enfrentamiento entre Fraga y 103 intelectuales, encabezados por José Bergamín, que firmaban un escrito denunciando las torturas y abusos cometidos por las fuerzas represivas contra las huelgas de la minería asturiana. En carta abierta (la de los intelectuales no fue publicada), Fraga justifica la represión y el corte de pelo al rape de mujeres, y contestaba así a Bergamín: “Parece por otra parte posible que se cometiese la arbitrariedad de cortar el pelo a Constantina Pérez y Anita Blaña, aunque las sistemáticas provocaciones de estas damas a la fuerza pública la hacían más que explicable”.
  • 1964. Fraga, como ministro de propaganda, dirige la campaña “25 años de paz”.
  • Agosto-1965. Son separados de sus cátedras Enrique Tierno Galván, José Luis López Aranguren y Agustín García Calvo. Asambleas y manifestaciones de estudiantes en apoyo de los profesores represaliados.
  • Marzo-1965. El abad de Montserrat, Aureli María Escarré, es obligado a exiliarse por la presión del Gobierno. Había criticado duramente el régimen franquista en Le Monde.
  • 18-3-1966. Se promulga la nueva Ley de Prensa e Información. Continuarían los expedientes, sanciones a periodistas y cierres de medios de comunicación.
  • 9-3-1966. La policía asalta el convento de los Capuchinos de Sarriana (Barcelona), cuando se celebraba una asamblea del Sindicato Democrático Universitario.
  • 30-4-1966. El Gobierno cierra la Universidad de Barcelona.
  • 28-6-1966. Detención en Madrid de Marcelino Camacho, dirigente de CC.OO.
  • 22-7-1966. Secuestro del periódico ABC por un artículo de Luis María Ansón, titulado “La monarquía de todos”.
  • 22-11-1966 . Franco presenta en las Cortes el Proyecto de Ley Orgánica del Estado.
  • 14-12-1966. Se celebra el referéndum para aprobar la citada ley. Fraga consigue el imposible: en muchos colegios electorales los votos del SÍ superan el censo electoral.
  • 14-3-1967. El Tribunal Supremo declara ilegal a CCOO.
  • 21-4-1967. El Gobierno declara el Estado de Excepción en Vizcaya.
  • 1-5-1967. Numerosas detenciones en las manifestaciones del Primero de Mayo.
  • 19-8-1967. Detención de 20 sacerdotes vascos.
  • 7-9-1967. El Tribunal de Orden Pública (TOP) condena a Alfonso Carlos Comín  por un “delito de opinión”.
  • 28-3-1968. El Gobierno cierra por tiempo indefinido la Universidad de Madrid.
  • 31-5-1968. Secuestro del diario Madrid.
  • 3-8-1968. El Gobierno declara el Estado de Excepción en Guipúscoa.
  • Noviembre-1968. Sesenta sacerdotes vascos ocupan el seminario de Derio en defensa de las libertades.
  • 17-1-1969. Es detenido en Madrid el estudiante Enrique Ruano Casanova, que muere cuatro días después en dependencias policiales.
  • 25-1-1969. El Gobierno declara el Estado de Excepción en toda España, que dura hasta el 25 de marzo. Hay detenciones masivas y muchos intelectuales son confinados.
  • 22-7-1969. Las Cortes franquistas designan al príncipe Juan Carlos como sucesor de Franco en la jefatura del Estado.
  • 30-10-1969. Fraga sale del Gobierno, después de una remodelación provocada por el caso Matesa.
Manuel Fraga regresa al Consejo de Ministros con el último Gobierno de Carlos Arias Navarro, siendo vicepresidente para Asuntos de Interior y ministro de la Gobernación. Durante su mandato en ese ministerio, de diciembre de 1975 a julio de 1976, la policía asesinaba a cinco trabajadores en Vitoria con motivo de una huelga laboral; en el tradicional Vía Crucis que organizaban los carlistas en Montejurra (Navarra), un grupo de fascistas, dirigidos por un comandante del ejército, asesinaba la dos personas.

Fraga, con 35 años de servicios a la Dictadura franquista, no pasaba por allí, sino que estaba sentado en la mesa de un Consejo de Ministros y era partícipe y cómplice de toda la política represiva que allí aprobaban: fusilamientos, cárceles, campos de concentración, despidos, exilio, Tribunal de Orden Público (TOP), graves violaciones de los derechos humanos, expedientes a periodistas, cierre de medios de comunicación, asesinatos de trabajadores como en Ferrol en 1972 o en Vitoria en 1976, siendo Fraga ministro de la Gobernación.

Consideramos que con estos antecedentes Manuel Fraga Iribarne debería formar parte de la causa que usted sigue por los crímenes del franquismo.

Debe saber que apoyamos el exhorto que envió al Gobierno español, para que informe si se está investigando en España la existencia “de un plan sistemático, generalizado, deliberado y planificado para aterrorizar españoles partidarios de la forma representativa de gobierno a través de su eliminación física y de la desaparición legalizada de menores de edad con pérdida de su identidad”. Como contribución a esa investigación, en el próximo mes recibirá usted un libro, que va a editar la CRMH, con una reseña biográfica de las 600 personas de diez ayuntamientos de la comarca de A Coruña que fueron asesinadas por el franquismo.

A Coruña, 5 de enero de 2012

Fdo. Fernando Souto Suárez
Presidente de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña.


lunes, 9 de enero de 2012

Sin consciencia no hay sujeto (¿Y tú qué hiciste para tener medios críticos?)


Juan Carlos Monedero


04/01/2012

A los trabajadores del diario Público. A los que confiaron en un medio crítico. A todo los que hicieron su parte en este proyecto.

El pensamiento crítico destaca por saber buscar las razones objetivas de lo mal que nos va. Y no es un error hacerlo. Cuando Lenin escribió “La revolución proletaria y el renegado Kautsky”, en 1920, dejó claro que el Poder (con mayúsculas) va más allá del aparato del Estado y ocupa todos los rincones, nacionales e internacionales, donde se perpetúan los grupos privilegiados y se hace todo lo posible y lo imposible para que las alternativas cuajen. Eso nos permite entender que, nieve o haga un sol de justicia, ahí están, incólumes,  los medios que defienden el statu quo nacional o internacional. En España, contra viento y marea, no se mueven La Razón o La GacetaEl Diario de Sevilla el Heraldo de Zaragoza, y también El País o El Mundo, todos con pérdidas, todos aguantando con sus financistas bien firmes. El capital siempre sabe, en última instancia, dónde poner los puntales para sostener su edificio. Para los pueblos calculan a corto plazo. Para ellos, se dan más perspectiva.

Pero ¿qué hay de la izquierda? ¿Asume cada cual su parte de responsabilidad? En primer lugar, nunca termina de saber utilizar lo público de una manera diferente a lo que marca el funcionamiento heredado del Estado. En segundo lugar, nunca sabe librarse de los cortesanos que pudren el cesto vestidos de rojo, que terminan por debilitar la mística, haciendo que los generosos se vean como pendejos. En tercer lugar, suele confundir su frustración con el derecho a exponer cualquier argumento, convirtiendo la política en religión y haciendo más fácil la construcción de sectas que la suma de voluntades. Siempre hay alguien más a tu izquierda, incapaz de levantar ningún proyecto pero, eso sí, lleno de ira bendita y profundas razones que justifican la inacción y la resignación. Pesan los siglos de cristianismo.

Por último, pero no lo menos importante, está lo que aquí y ahora nos convoca ante el anuncio de la posible desaparición del diario Público: LA IZQUIERDA NO ES CAPAZ DE SOSTENER SUS PROPIOS REFERENTES DE IZQUIERDA, PENSANDO QUE SU FINANCIACIÓN VIENE DEL CIELO. Y si la izquierda no está dispuesta a sufragar sus medios, sus editoriales, su cine, su poesía ¿quién lo va a hacer? ¿Acaso la derecha, los banqueros, el FMI o el BCE? Dense una vuelta por el Corte Inglés y verán los estantes llenos de libros revisionistas dictados por los turiferios de Intereconomía. No los compra mucha gente, pero da lo mismo: ahí están, normalizando el discurso. Y lo mismo ocurre con los canales de la TDT madrileña, las ONG que no quieren cambiar ni una coma del guión neoliberal, las revistas reaccionarias, los seminarios de profesores deudores de Viriato y Von Hayek…

Como dijo Tucídides: “descansad o sed libres”. Hoy, en cualquier caso, como siempre que se pierde un referente de la izquierda en los medios de comunicación, somos un poco menos libres. España sigue teniendo un tufo franquista escondido en sus ropajes de nuevo rico. Un país que se dice de izquierdas pero deja campar a sus anchas a la derecha. Incapaz de rascarse el bolsillo para algo que no sea caritativo, incapaz de hacer suscripciones políticas, compras ideológicas, anuncios de apoyo. Una izquierda tutelada que sigue pensando que alguien se ocupa por ti de las cosas relevantes.

De ahí la grandeza potencial del 15-M. Sólo en ese impulso parece estar la dinamita que derrumbe el viejo edificio nacional-católico, indolente, servil, obsequioso con el poder y arrogante con el débil. Porque ni los partidos de izquierda, ni los sindicatos, ni los movimientos sociales, ni los intelectuales críticos, ni los empresarios progresistas parecen interesados en sostener una mirada diferente en el castrado panorama mediático español. Quizá sea tiempo de aprender de otras experiencias, como la del diario cooperativo mexicano La Jornada, y atrevernos a hacernos cargo de nuestras propias responsabilidades. Aunque sea pidiéndoles que nos ayuden.

Hoy somos un poco más pobres. Un buen día para una pregunta ¿y tú qué hiciste para evitarlo?

http://blogs.publico.es/juan-carlos-monedero/2012/01/04/sin-consciencia-no-hay-sujeto-%c2%bfy-tu-que-hiciste-para-tener-medios-criticos/

* En la imagen, el profesor Juan Carlos Monedero, durante su participación en las X Jornadas Republicanas Federales - "República y Derechos Humanos", celebradas en nuestra ciudad el pasado mes de noviembre de 2011. Disponibles más fotografías del evento en la galería pública de UCAR-Granada, gracias a la gentileza de la compañera Ana Maeso Broncano.

sábado, 7 de enero de 2012

Las incógnitas sin despejar de las cuentas del rey


La ola de transparencia no alcanza al patrimonio de la monarquía ni a sus actividades "privadas"

Pere Rusiñol

Público

02/01/2012

Desde el 10 de abril de 2006, el presidente del Gobierno, los ministros y los altos cargos están obligados a desnudarse: tienen que aportar a un registro sus declaraciones de renta y de patrimonio y una completa radiografía de sus inversiones, sus bienes y sus participaciones societarias. Para los ministros, el desnudo es integral: tal cual llega, se publica en el Boletín Oficial del Estado.

El objetivo de esta ley, cuyo espíritu se ha extendido luego en distintos grados de exigencia a las Cortes, a varias comunidades y parlamentos autonómicos, viene fijado en el preámbulo y nada tiene que ver con el morbo: "Prevenir situaciones que puedan originar conflictos de intereses". Y, como todas las leyes, lleva la rúbrica del jefe de Estado, el rey Juan Carlos I, que, sin embargo, queda al margen de los deberes que impone.

La Casa del Rey desveló la semana pasada por vez primera en 32 años a qué destina el monarca la asignación pública anual, que en 2011 ascendió a 8,4 millones de euros. El PP, el PSOE y los medios monárquicos han celebrado como un gran hito de transparencia el gesto de la monarquía, que empieza a equipararse así con sus pares europeas, pero que sigue lejos de los estándares de transparencia que afrontan el resto de servidores públicos de alta responsabilidad en España.

De un lado, el desglose de esta partida supone apenas una mínima parte del gasto público que se destina a la monarquía y que, según la estimación de Público, asciende a un mínimo de 59 millones al año si se agregan las partidas que sufragan los ministerios. Del otro, la luz no ha llegado aún al ámbito privado de la Casa del Rey, que sigue moviéndose en la más absoluta oscuridad y sin norma legal que la regule al no haberse aprobado ninguna ley ni Estatuto sobre los derechos y los deberes de la Corona y sus miembros.

"La Casa Real ha dado un paso, pero es muy incompleto", advierte Antonio Torres del Moral, catedrático de Derecho Constitucional de la UNED experto en la monarquía. Y añade: "En lo que respecta a los fondos públicos, hay que afinar y desglosar, por ejemplo, las aportaciones a la reina y las infantas. Pero hay que abordar también todo el aspecto privado: conocerlo, aunque sea a grandes rasgos, y regularlo jurídicamente".

"Los tiempos empujan hacia la transparencia y no se puede hacer nada para detener una tendencia imparable, razonable y democrática", concluye Del Moral, quien al mismo tiempo se muestra comprensivo si se "espacian los tiempos" para que no parezca "un acoso".

Pero la izquierda minoritaria no ha dejado pasar ni un segundo: ya ha anunciado que inundará el Congreso y el Senado de iniciativas para seguir escarbando tras años en que muchas de sus preguntas sobre la monarquía ni siquiera eran aceptadas por la Mesa. Cuando, hace tres años, ERC intentó conocer el desglose de la asignación pública a la Casa del Rey justo lo que ha desvelado ahora el propio monarca, la Mesa le devolvió indignada la iniciativa, sin ni siquiera registrarla, y los republicanos acudieron al Tribunal de Estrasburgo, que aún no se ha pronunciado.

"Buena parte de la culpa de la falta de transparencia es del PP y el PSOE, que con su actitud genuflexa han acostumbrado mal al rey, lo que ha acabado causándole problemas", subraya Iñaki Anasagasti, histórico dirigente del Partido Nacionalista Vasco y autor de Una Monarquía protegida por la censura (Foca).

Ahora, Esquerra ha presentado cien preguntas para "acabar con la opacidad de la Casa Real" que abordan sobre todo los aspectos privados aún guardados a cal y canto (ver recuadro anexo). IU prepara una doble batería: para conocer el dinero público que destinan los ministerios a la Casa del Rey y para aclarar el patrimonio y las actividades económicas privadas del jefe de Estado. E ICV pretende, al hilo de la imputación de Iñaki Urdangarin, impedir que cualquier miembro de la Casa Real con asignación pública tenga actividades privadas retribuidas.

LA FORTUNA

Misterio millonario

Nadie sabe a cuánto asciende la fortuna del jefe del Estado y de su familia. Ni qué la integra. Ni de dónde procede.

"El patrimonio personal y cómo se gestiona es algo completamente privado y familiar, ajeno por tanto a la institución", explica un portavoz de la Casa del Rey.

El origen del patrimonio fue necesariamente modesto, como a menudo han evocado ante biógrafos oficiales el propio rey y también la reina, como consecuencia de pasar los Borbones 44 años apartados del trono, primero por la II República y luego por la ambigüedad de un franquismo formalmente monárquico que aspiraba a someter a la familia real.

Y, sin embargo, en 2002, la revista Eurobusiness, en un ranking sobre los ricos europeos, cifraba la fortuna del jefe de Estado en 1.790 millones de euros. El entonces embajador en Londres remitió una misiva de protesta a la revista, que firmó como marqués de Tamarón, considerando "disparatada" la cifra: "Sólo se puede explicar por haber entendido ustedes, erróneamente, que los bienes públicos propiedad del Patrimonio Nacional, del Estado español, son propiedad privada de Su Majestad el Rey, lo cual es evidentemente inexacto".

Como recuerda Anasagasti, Eurobusiness trascendía necesariamente a Patrimonio Nacional, porque aludía sin dar pistas a propiedades "desparramadas por toda Europa" y a un supuesto fondo en el exterior creado por monárquicos durante el franquismo. Sin embargo, la polémica murió con la revista misma: el dueño, el magnate de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, echó el cierre poco después, en 2004.

El periodista José García Abad contó, en La soledad del rey (Esfera de los libros), que el testamento de don Juan a sus hijos Juan Carlos, Pilar y Margarita, incluía un chalet en Puerta de Hierro, parte de un edificio de oficinas de la Gran Vía de Madrid, un apartamento en Estoril y 36.000 euros en una cuenta en Suiza.

Supuestamente, estas propiedades fueron vendidas y sólo la familia real y su entorno saben si el monarca ha adquirido privadamente otras propiedades. Tampoco se sabe si el supuesto fondo en el extranjero que citaba Eurobusinessy la teórica cuenta suiza siguen operativos. Para los portavoces oficiales de la Casa Real, la respuesta sobre la fortuna real y su actividad privada es siempre la misma: "No tenemos ni idea, porque se trata de un asunto estrictamente privado: manejan sus asuntos como cualquier familia y pagan todos los impuestos que les corresponde".

Los portavoces oficiales tampoco aportan detalles sobre los impuestos, más allá de una proclamación rotunda: a diferencia de la tradición de la realeza europea, aquí los pagan todos: IRPF, Patrimonio, IVA, circulación, etcétera. Pero las cuantías que permitirían tener una idea aproximada de la fortuna son aún materia reservada.

Desde 2008, Forbes publica también un listado sobre la riqueza de las casas reales y la monarquía española no aparece nunca entre las 15 más adineradas. Cada año, el artículo acaba subrayando explícitamente que el listado no incluye a las casas reales de España ni de Japón "porque no hansuperado el corte".

En 2011, el "corte" eran cien millones de euros y el listado sólo incluía dos monarquías de la UE: la británica (le atribuía una fortuna personal de 500 millones de euros) y la holandesa (220).

LOS REGALOS

Registro privado

Si un político acepta un regalo importante, se arriesga a que lo acusen al menos de cohecho. Pero el principio no afecta al jefe de Estado, que teóricamente no incide en la elaboración de las leyes y que en su reinado ha recibido una auténtica lluvia de regalos valiosísimos, sobre todo procedentes de círculos empresariales.

La primera gran colecta para Juan Carlos I empezó incluso mucho antes de que arrancara su reinado, en 1962, con motivo de su boda, por iniciativa del banquero Lluís Valls i Taberner, que reunió entre empresarios 20 millones de pesetas para los novios.

Pero el fenómeno ha tenido muchísimos episodios públicos, porque en España sólo la izquierda minoritaria lo ha considerado peligroso. La diferencia con Suecia es abismal: en 2010, la monarquía se tambaleó al trascender que la princesa heredera había aceptado que un empresario costeara su luna de miel y evitó la investigación por soborno porque goza de inviolabilidad.

Los regalos a la Corona española han incluido coches de lujo: en 1988, el polémico financiero Javier de la Rosa obsequió al jefe de Estado en nombre de un grupo de empresarios catalanes con un lujoso Porsche deportivo; viviendas: el rey Hussein de Jordania regaló al monarca una mansión en Lanzarote y yates, una de las grandes debilidades de la familia: el primer Fortuna que disfrutó, en 1976, fue gentileza del rey Fahd, su hermano saudí; y el Fortuna moderno fue una joya que pudo costar hasta 40 millones de euros y que pagaron a escote empresarios mallorquines y catalanes con el paraguas de la Fundació Turística y Cultural de les Illes Balears, cuyo patronato encabezaba Jaume Matas, hoy imputado en el caso que ha desencadenado la investigación sobre el yerno del rey.

También Mario Conde llegó a encargar un yate de superlujo para el rey, según descubrió el periodista Ernesto Ekaizer, autor de Vendetta (Plaza y Janés, 1996). Tras desencriptar el acta de varias reuniones, Ekaizer averiguó que el regalo incluía el pedido de turbinas de gran potencia a General Electric. En el proyecto, que no llegó a culminarse, participaron una representante de la firma Global Reach (EEUU) y tres íntimos del rey: Manuel Prado y Colón de Carvajal, Francisco Sitges (Asturiana del Zinc) y José Ignacio López de Arriortúa (Volkswagen).

Como no existe un registro público de los regalos, la nebulosa ha alimentado todo tipo de leyendas más o menos desmentidas, como las maletas con mil millones de pesetas que José María Ruiz Mateos dijo haber entregado al rey en la década de 1980 sin que nadie investigara si era cierto ni le denunciara por injurias. La última, difundida por uno de los periodistas que mejor conoce la Casa del Rey, aseguraba que un jeque árabe había regalado al rey un coche bañado en oro.

"Se dicen muchas mentiras, como la del coche de oro y que el rey tiene 70 coches privados. Son muchísimos menos", afirma un portavoz de la Casa Real, sin precisar la cifra del parque móvil privado del monarca. El portavoz asegura que, aunque no existe registro público de regalos, todos los obsequios constan en el registro de entrada y que los importantes se donan a Patrimonio Nacional. "El criterio utilizado es el sentido común: un barco es inventariado y va a Patrimonio Nacional, un caballo, al registro de semovientes, y una gallina, quizá a la cocina", explica.

LAS INVERSIONES

La 'Casa bis'

Antes, todo el mundo sabía que de los negocios privados del rey se encargaba Manuel Prado y Colón de Carvajal, que se ganó el malicioso apodo de Jefe de la Casa bis. Pero Prado, muerto en 2009, quedó abrasado en dos de los escándalos judiciales más espectaculares de la década de 1990: la caída de los financieros Javier de la Rosa y Mario Conde.

De ambos casos, la Casa del Rey salió indemne, pese a que De la Rosa aseguró que cien millones de pesetas del agujero de KIO habían ido a parar a la Corona y que, según reveló Ekaizer en Vendetta (Plaza & Janés), con la intervención de Banesto se descubrieron dos cuentas a nombre del rey: una con un descubierto de 150 millones de pesetas y otra con aportaciones para la ampliación del capital del banco.

Los escándalos económicos han rozado otras veces La Zarzuela sin impactarla jamás: desde el crédito de cien millones de pesetas, sin intereses y reiteradamente renovado, que Arabia Saudí otorgó supuestamente a su hermano español y del que se hace eco García Abad, hasta la declaración, en sede judicial francesa, del expresidente de Elf LoïkLe Floch-Prigent, que, antes de ser condenado, dijo haber abonado comisiones pensando que se dirigían al monarca en la compra de Ertoil.

Desde que cayó Prado, nadie sabe quién se encarga de la Casa bis ni cómo opera. El rey ha mostrado un poco sus cuentas públicas, pero el viento de transparencia no ha alcanzado las privadas.

jueves, 5 de enero de 2012

Sin nostalgia y sin miedo: por otra comunicación para otros públicos


Comunicado del colectivo editor de Diagonal ante el anuncio de las dificultades de financiación del diario Público.

Colectivo editor


03/01/2012

El diario Público ha dado a conocer en su web que la empresa editora ha entrado en concurso de acreedores y que se encuentra estudiando fórmulas para la continuidad de la cabecera. El concurso afecta también a La Voz de Asturias.

Desde su aparición en 2007, Público llena un importante hueco informativo en el panorama de la prensa escrita de ámbito estatal. Tanto en sus planteamientos más clásicamente izquierdistas (quizá lo menos interesante del periódico, y en los que se reconoce la herencia del republicanismo y del antifranquismo), como en aquellas que recogen ciertas aportaciones de movimientos sociales contemporáneos como el feminista, el altermundialista o el movimiento por la cultura libre, Público supone una ventana informativa para muchas personas disconformes con el orden político heredado de la Transición, y en especial contra la hegemonía del bloque empresarial y de intereses conformado por el Grupo Prisa. En este sentido, la noticia de una posible desaparición de esta cabecera sólo puede ser recibida con desagrado por quienes deseen una superación de este orden de cosas. La importancia de este contrapeso a El País, referencia política de Prisa, puede notarse simplemente comparando la línea informativa de ambos medios en las primeras semanas de Gobierno de Mariano Rajoy.

Decimos esto con plena conciencia de la naturaleza del bloque de poder que da sentido empresarial y político a esta iniciativa, y sus profundos lazos con el zapaterismo como opción hegemónica ya fracasada. Esta consideración no debe impedir valorar las aportaciones que se hacen desde las páginas de Público al enriquecimiento de la paleta de colores del casi monocromático panorama político y cultural.

Desde DIAGONAL deseamos antes que nada que estos vaivenes y dificultades de la editora Mediapubli SL no afecten a las trabajadoras y trabajadores más vulnerables de Público y La Voz de Asturias (personal administrativo, de logística, redactores, fotógrafos, freelances de cualesquiera de las áreas, etc). Que dicha empresa, dependiente del grupo Mediapro, sepa respetar sobre todo los compromisos asumidos con su plantilla y que la nueva situación no suponga mayor precariedad en sus vidas.

El mismo día en que se anuncia el concurso de acreedores por falta de financiación, leemos en Público que las grandes fortunas del Estado español han aumentado sus beneficios en un 6% en el peor año de la crisis. Evidentemente hay algo aquí que no funciona.

Quienes añoran un regreso a los supuestos buenos viejos tiempos del corporativismo y de los grandes capitanes de la industria cultural, estarán trabajando desde la nostalgia más o menos bien intencionada, pero no desde la realidad. Por todas partes, la vieja maquinaria de la prensa escrita puede seguir funcionando como producto rentable sólo a costa de legislaciones restrictivas que atentan contra la neutralidad de la red, o de una centralización informativa ya superada, o en último caso a costa de la precarización de las condiciones de trabajo.

Por estos motivos, nos alegraremos en el caso de que una próxima solución financiera respete las condiciones de trabajo y haga posible la continuidad de este diario. Pero, al mismo tiempo, animamos a que el equipo que hace posible Público se embarque en nuevos proyectos de comunicación distribuidos, abiertos y horizontales, que no reclamen para sí ningún estatuto separado de derechos, sino que se reconozcan en todas las luchas por la renta y contra la precariedad. En definitiva, un periodismo comprometido con otras formas de producción. Desde el 15 de mayo de 2011, podemos afirmar que este camino está más transitado y que estamos en mejores condiciones que nunca para encontrar maneras de hacer periodismo sin depender de los grandes grupos empresariales. Una oportunidad de cambio a mejor.

martes, 3 de enero de 2012

Clásicos republicanos: «A España», de Victor Hugo


Victor Hugo

Hauteville-House, 22/10/1868

El Descamisado, Caspe, 15/11/1868

Las Dominicales del Libre Pensamiento, Madrid, 26/08/1888

Un pueblo ha sido durante mil años, desde  el siglo VI al XVI, el primer pueblo de Europa, igual a Grecia por la epopeya, a Italia por el arte, a Francia por la filosofía; ese pueblo ha tenido un Leónidas con el nombre de Pelayo, y un Aquiles con el nombre del Cid; ese pueblo ha comenzado por Viriato y ha concluido por Riego; tuvo un Lepanto como los griegos tuvieron Salamina; sin él Corneille no hubiera creado la tragedia, ni Cristóbal Colón descubierto la América; ese pueblo es el pueblo indomable del Fuero Juzgo: casi tan pertrechado como Suiza por su relieve geológico, pues el Mulhacén es al Mont Blanc como 18 es a 24; ha tenido su Asamblea de las selvas, contemporánea del forum de Roma, meeting de los bosques, en que el pueblo reinaba dos veces por mes, en el novilunio y en el plenilunio; ha tenido Cortes en León setenta y siete años antes de que los ingleses tuviesen su Parlamento de Londres; ha tenido su Juramento del Juego de Pelota, en Medina del Campo, bajo D. Sancho; desde 1133 en las Cortes de Borja, ha tenido el tercer estado preponderante, y se ha visto en la Asamblea de la nación a una ciudad, como Zaragoza, enviar 15 diputados; desde 1307, bajo Alfonso III, ha proclamado el derecho y el deber de insurrección; en Aragón ha instituido el hombre llamado Justicia, superior al hombre llamado Rey; frente al trono ha opuesto el temible si non, non; ha rehusado el impuesto a Carlos V. Al nacer ese pueblo ha tenido en jaque a Carlomagno, y al morir, a Napoleón. Ese pueblo ha tenido enfermedades y sufrido plagas; pero, en resumen, no ha sido más deshonrado por los frailes que los leones por los piojos. No han faltado a ese pueblo más que dos cosas: saber prescindir del papa y del rey. Por la navegación, por el comercio, por la invención aplicada al globo, por la invención de itinerarios desconocidos, por la iniciativa, por la colonización universal, ha sido una Inglaterra, con el aislamiento de menos y el sol de más. Ha tenido famosos capitanes, doctores, poetas, profetas, héroes, sabios. Ese pueblo tiene la Alhambra como Atenas el Partenón, y un Cervantes como nosotros un Voltaire. El alma inmensa de ese pueblo ha arrojado sobre la tierra tanta luz, que para ahogarla ha sido preciso un Torquemada; sobre aquella antorcha, los papas han puesto su tiara, apagaluces enorme. El papismo y el absolutismo se han concertado para acabar con esa nación. Después, toda su luz la han convertido en llama, y se ha visto a España unida a la hoguera. Aquel quemadero desmesurado ha cubierto el mundo; su humo ha sido durante tres siglos el nubarrón horroroso de la civilización, y terminado el suplicio, acabada la quema, se ha podido decir: Esa ceniza es un pueblo.

Hoy renace la nación de esa ceniza.

Lo que es falso con respecto al fénix, es cierto con respecto al pueblo.

Ese pueblo renace ¿Renacerá pequeño? ¿Renacerá grande? Ésa es la cuestión.

España puede reconquistar su rango. Puede tornar a ser la igual de Francia y de Inglaterra, oferta inmensa de la Providencia. La ocasión es única. ¿La dejará escapar España?

¿De qué sirve una monarquía más en el continente? España súbdita de un rey, súbdita de las potencias, ¡que empequeñecimiento! Por otra parte, fundar una monarquía en estos momentos es tomarse trabajo para cosa que ha de durar poco tiempo. La decoración va a cambiar.

Una República en España sería la paz en Europa, y el alto dado a los reyes es la paz; sería Francia y Prusia neutralizadas; la guerra entre las monarquías militares, imposible por el sólo hecho de la revolución presente, la mordaza puesta a Sadowa y Austerlitz, la perspectiva de las matanzas reemplazadas por la del trabajo y la fecundidad, Chassepot destituido en provecho de Jacquart; sería el equilibrio del continente bruscamente establecido a expensas de las ficciones, por el peso de la verdad en la balanza; sería la vieja potencia, España, resguardada por esa joven fuerza, el pueblo; sería, bajo el punto de vista de la marina y del comercio, la vida devuelta a ese doble litoral que ha reinado sobre el Mediterráneo antes que Venecia y sobre el Océano antes que Inglaterra; sería la industria floreciendo allí donde bulle la miseria; sería Cádiz igual a Southampton, Barcelona igual a Liverpool, Madrid igual a París. Sería Portugal volviendo a España por la sola atracción de la luz y de la prosperidad: la libertad es amante de las anexiones. Una República en España sería la prueba pura y simple de la soberanía del hombre sobre sí mismo, soberanía indiscutible, soberanía sobre la cual no puede recaer votación; sería la producción sin tarifas, el consumo sin aduana, la circulación sin trabas, el taller sin proletariado, la riqueza sin parasitismo, la conciencia sin prejuicios, la palabra sin mordaza, la ley sin mentira, la fuerza sin ejército, la fraternidad sin Caín; sería el trabajo para todos, la instrucción para todos, el cadalso para nadie; sería el ideal hecho tangible, y lo mismo que hay la golondrina-guía, habría la nación-ejemplo. Nada de peligro en ello. España democracia, es España ciudadela. La República en España sería la probidad administrando, la verdad gobernando, la libertad reinando, sería la soberana realidad inexpugnable; la libertad es tranquila porque es invencible, y es invencible porque es contagiosa. El ejército enviado contra ella retrocede contra el déspota.

He aquí por qué se la deja en paz:

La República en España sería en el horizonte la irradiación de lo verdadero, promesa para todos, amenaza para el mal únicamente; sería ese gigante, el Derecho, en pie en Europa, detrás de esa barricada llamada los Pirineos.

Si España renace monarquía,  es pequeña.

Si renace República,  es grande.

Que escoja.