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sábado, 31 de julio de 2010

El jamón al poder


Gregorio Morales

Ideal

27/07/2010

La izquierda ha llamado cateto al alcalde de Granada, y él ha respondido “¿Y qué? ¡Los catetos somos gente estupenda!”. Un mate en toda regla. ¿Es malo ser cateto? Sancho Panza era cateto ¡y fíjate cómo gobernó la Ínsula!

Incomprensible que ser cateto constituya una mácula para la izquierda. Se supone que es la voz de los relegados, de los minusvalorados. ¿Muchos de ellos no son catetos? Gran parte de los españoles vive en villas y es por tanto villana. También hay catetos en la ciudad, unos de nacimiento, otros emigrados o gente desfavorecida que no ha podido salir del lumpen o ha vuelto a él. ¿Y para la izquierda esto constituye un ludibrio?

Con una simple respuesta, el Alcalde ha puesto a la izquierda frente a sus contradicciones. Le acusan de fomentar una Granada cateta y no cosmopolita. ¿Pero el cosmopolitismo no es de derechas? Extraño que se defienda a los desheredados pero se postule una ciudad de pudientes.

¿No tendrían los catetos sitio en una Granada internacional? ¿Los desdeñaríamos, nos reiríamos de ellos? Debemos suponer que quienes han llamado cateto al alcalde son cosmopolitas, pero entonces, o son de derechas o menosprecian lo que dicen defender.

Es propio de la derecha vivir entre contradicciones, pero la izquierda debería ser coherente. El alcalde de Granada no es cateto. Eso es un honor en estos tiempos que corren, americanizados como estamos hasta los tuétanos. El alcalde es simplemente rancio. Sancho Panza era cateto, un redomado cateto, pero su gobierno fue novedoso y hasta revolucionario. Las viejas normas se hicieron trizas con sus originales dictámenes. Pero el alcalde de Granada está a años luz de él, aunque físicamente dé el tipo.

Torres Hurtado es un excelente alcalde... de la España franquista. En su fiebre urbanizadora propia de los 70, ha acabado con las superficies edificables de la ciudad. Es autoritario, hasta el punto de que sólo él ha multado a los granadinos más que todos los alcaldes de la democracia juntos. Ha convertido la ciudad en una trampa “murtal” para automovilistas. Ignora la historia de Granada, sus monumentos emblemáticos, los avatares significativos, las figuras descollantes, los hitos de la cultura o del pensamiento. Si se le hiciera un examen, sacaría un desnudo cero. Ha convertido a las instituciones que no son de su partido en enemigas de la ciudad, esgrimiendo un victimismo idéntico al de Benavides en Almuñécar. Finalmente, jamás ha propuesto nada original, que levante la ciudad en torno a un gran proyecto. Bajo su mandato, Granada ha decaído hacia lo viejo y lo peregrino.

¡Por los dioses, que lo sustituya un cateto! O, al menos, que la izquierda ponga a catetos como cabezas de lista. En esta España de Zapatero, no queda otra esperanza. ¡El jamón al poder! Pero tocino rancio, no, ¡por piedad!

http://lorealinvisible.blogspot.com/2010/07/el-jamon-al-poder-puerta-real-27-vii.html

* El novelista, cuentista, poeta y articulista Gregorio Morales Villena (Granada, 1952) fue socio fundador de UCAR-Granada en abril de 2005, habiendo vuelto al seno de nuestra organización en estos últimos meses, tras una ausencia meramente burocrática. Podéis disfrutar de sus textos en su blog.

** En la imagen, José Torres Hurtado, alcalde franquista de Granada (2003-...).

jueves, 29 de julio de 2010

Fuego amigo


Pablo Alcázar López

Donde los ángeles

21/07/2010

En la mañana del 20 de Julio de 2010, el diario IDEAL de Granada informaba de que Lorca, según Luis Rosales, “fue partidario de una dictadura militar”. Por la tarde, ante las tapias del cementerio de San José, donde fueron fusilados 3,900 granadinos, una mujer leyó la carta que uno de los asesinados escribió a su familia poco antes de morir. En ella, un ferviente cristiano, rogaba a su gente que perdonasen a los que lo iban a matar y que vivieran sin odio, que apagaran los deseos de venganza. Expresaba también su esperanza de reunirse con ellos en el Cielo. Ambos podrían haber sido abatidos por fuego amigo. ¿Los mataron sus propios correligionarios? ¿Qué guerra fue aquella? ¿Es que había ganas de matar? ¿Es que cada cierto tiempo no hay más remedio que matar por matar? ¿Cualquier excusa sirve para matar? ¿Cómo han asimilado este horror los ejecutores directos, los que no sacaron beneficio mayor de las muertes que produjeron, los que se mancharon las manos con la sangre de los cadáveres? ¿Cómo han podido vivir durante estos años? Porque el olvido barrió, en primer lugar, los perfiles de los motivos que les llevaron a apretar el gatillo y cada vez les fueron pareciendo más insignificantes. A los que ocuparon los sitios que arrebataron a los asesinado, en los ayuntamientos, en la Universidad, en las escuelas, en el tajo, en la consideración y el aprecio de sus vecinos, la dulce regalía les anestesió el remordimiento, pero, ¿y los que mataron por nada?, ¿y los que no obtuvieron nada por matar?, ¿y los que siguieron en su miseria, sin el más mínimo reconocimiento, apechugando con el crimen del que, en la mayoría de los casos, sólo fueron meros instrumentos?, ¿esos que se encontraban diariamente con las madres, los hermanos de los asesinados por la calle, esos que olvidaron todo menos las caras de incomprensión y horror de los que recibían sus balas? Esos son los que han impregnado a la ciudad de un cierto tono de desesperanza impenetrable. No hay tópico más deleznable que el de la malafollá granadina, como algo que los naturales de la ciudad llevaran en sus genes. Esa tristeza suspicaz y altanera, ese resentimiento del que se sabe mal pagado, la sospecha y la reserva que algunos granadinos practican con todo y con todos, no tiene nada que ver con los genes, es uno de los efectos indeseables de aquel fuego amigo/enemigo que acabó con lo mejor de la ciudad para que emergiesen las medianías que ni siquiera eran fascistas, simplemente eran unos criminales aprovechados. Por eso cuesta tanto quitar una estatua de José Antonio de una plaza de Granada o mantener las humildes placas conmemorativas del horror en las tapias del cementerio.

http://purpuranevada.blogspot.com/2010/07/fuego-amigo.html

* Apabullante fotografía realizada por G. Molero, publicada en la versión digital del diario granadino Ideal, en el marco de una galería sobre el homenaje a las víctimas del golpe de Estado franquista, celebrado en la tapia del cementerio de la capital el pasado 20 de julio.

martes, 27 de julio de 2010

¡Santiago, Juanca y cierra España!


RG Almazán

Kabila

25/07/2010

¡Vaya espectáculo! Hoy 25 de julio, el jefe del Estado, a la sazón –aunque no a la razón democrática— rey de España, Juan Carlos I, se ha presentado en Santiago para celebrar el día del santo.

Había que ver al rey leyendo un papelillo y mirando de soslayo a una estatua del apóstol Santiago.

En su lectura pedía al santo, entre otras lindezas, que ayudara a que terminara esta crisis. ¡Qué será lo próximo! Tendremos que ir en peregrinación a Roma con velas a pedir que la crisis nos abandone o quizá se nos aparecerá la virgen y nos dirá que la crisis es un sacrificio que hemos merecido por nuestros pecados.

Ingenuamente y sin acritud me pregunto si no sería mejor que le pidiera ayuda a esos bancos estresados para que empiecen a soltar la pasta a los que lo necesitan, que hablara con las grandes fortunas, muy cercanas a él, para exigirles que no manden su dinero a paraísos fiscales, que se manifestara en favor de que todas las empresas pagaran el IVA y la Seguridad Social, que ordenara a los empresarios amigos suyos que no constituyeran empresas SICAV falsas para evitar pagar impuestos. O que a esos deportistas profesionales que tienen el domicilio fiscal fuera de España, a los que tanto le gusta acercarse, les animara a que volvieran aquí, a pagar sus impuestos. Pero claro eso es otra historia, y aquí lo que se busca es el milagro. Desde luego, hasta yo, ateo confeso, confío más en que el apóstol solucione la crisis a que lo haga el propio rey y sus amigos ricachones.

La cuestión es que si hay alguien que en este país no tiene crisis es nuestro querido rey que sigue disponiendo, sin control alguno, de casi 9 millones de euros para sus gastos particulares, aparte de esa pequeña casita donde vive y de esa legión de ayudantes y demás personal que la administración pone a su servicio. La verdad es que tendría la ocasión de colaborar contra la crisis, por ejemplo, disminuyendo a la mitad su presupuesto anual.

Este rey puesto por Franco, todavía sigue creyéndose el rey católico, y actúa en contra de lo que dice la Constitución, esa que por arte y magia le coló de rondón como jefe de Estado. Esa constitución que le ha encumbrado y en la que se apoya cuando le viene bien.

Así, esta mañana, no ha respetado su art. 16.3 cuando actuando como jefe de Estado ha leído la Ofrenda Nacional al Apóstol, incumpliendo de esta manera el principio de aconfesionalidad del Estado.

En su condición de rey tiene tics que confirman su deseado absolutismo y sus raíces, al alinearse claramente con el nacional-catolicismo en vez de mantener una actitud neutral, como le indica la Constitución.

Nadie puede ni debe impedirle ser católico o del Atlético de Madrid, lo que no puede hacer es llevar sus creencias personales a la Jefatura del Estado cuya neutralidad debería ser un hecho indiscutible. Que sea lo que quiera ser en su tiempo libre, al margen de su ejercicio como jefe del Estado, pero que no contamine con sus creencias y filiaciones personales su puesto de monarca.

Poco más hay que decir de este rey que es incapaz de entender las mínimas reglas del juego y que actúa sólo pensando en su propio interés y en el de los suyos (su familia, sus amigos y sus seguidores), eso sí, contando con el beneplácito de los dos grandes partidos de este país, que le adoran, al igual que hace él con la estatua del apóstol Santiago.

Y perdonen que termine con un desahogo personal que no he podido evitar al ver en el telediario al rey, con emoción contenida, dirigirse al santo:

¡Santiago, Juanca y cierra España!

Salud y República

domingo, 25 de julio de 2010

Homenaje a las víctimas del franquismo


Francisco Gil Craviotto

24/07/2010

El pasado día 18 de julio se cumplieron setenta y cuatro años de la sublevación de un grupo de militares y falangistas (todos ellos en connivencia con la Iglesia y azuzados por la Alemania nazi y la Italia fascista), contra la República. Esa República que el pueblo español había plebiscitado el 14 de abril de 1931 y que, según recordaría después Antonio Machado, había llegado “con las primeras hojas de los chopos y las últimas flores de los almendros”. Era, tras el fracasado golpe de Estado que sólo había triunfado en las pequeñas ciudades y zonas dominadas por los caciques, el comienzo de una larga y cruel guerra civil, que, con la llegada de los moros y los “voluntarios” de la Alemania nazi y la Italia fascista, también comenzaba a tomar ribetes de guerra de invasión. Habría de durar casi tres años: del 18 de julio del 36 al 1 de abril del 39. Tres años de horrores, sangre y lágrimas que la Iglesia y los sublevados pronto se apresuraron a calificar de cruzada. ¡Una cruzada con moros y Legión Cóndor! A estos horrores de los tres años de guerra siguió una dictadura de casi cuarenta años, toda ella salpicada de asesinatos, campos de concentración, cárceles, trabajos forzados –recordemos el tristemente famoso Valle de los Caídos-, y persecuciones sin fin que continuaron hasta que la Parca puso fin a la vida del Tirano. Todos sabemos que estuvo firmando sentencias de muerte hasta que le llegó la suya.

Nuestra ciudad, tras dos días de engañosos titubeos, que las autoridades republicanas no supieron aprovechar para armar al pueblo, el 20 de julio de aquel fatídico 1936, quedó del lado de los rebeldes, que en seguida iniciaron su holocausto de sangre. Las tapias del cementerio, el campo de exterminio de Viznar y las cunetas de numerosas carreteras fueron escenario de interminables atrocidades. Más del diez por ciento de la población –entonces algo más de cien mil habitantes- fue asesinada por los rebeldes. Otros fueron desposeídos de cuanto tenían y condenados a cárcel o campos de trabajo –tal el del Llano de la Perdiz- por el solo delito de haber votado por algún partido de izquierdas o no frecuentar la iglesia.

Ahora, setenta y cuatro años después de aquella cruel sublevación y la guerra que le siguió, familiares y amigos de las víctimas se han reunido junto a las tapias del cementerio, donde fueron asesinados cerca de cuatro mil personas -exactamente 3.900-, para recordarlos y homenajearlos. Esto ocurrió el 20 de julio de este 2010. Algunos llevaron flores y otros la carta de despedida de un ser querido, escrita horas antes –o acaso minutos-, de ser asesinado. Un año más entre todos dejamos una placa (dos este año) homenajeando a las víctimas y recordando la atrocidad. Hoy, 24 de julio, ya no están ninguna de las dos placas: han sido retiradas por alguno de los hijos o nietos de los que ayer disparaban.

Se ha dicho hasta la saciedad que el pueblo que olvida sus desdichas se expone peligrosamente a que éstas, un día más o menos lejano, se repitan. Por lo visto en Granada hay más de uno que desearía que la historia se volviera a repetir.

* Desde UCAR-Granada agradecemos sinceramente el detalle del maestro Paco Gil Craviotto para con nosotros, al enviarnos en primicia este oportuno artículo sobre la ignominiosa retirada de las dos placas, colocadas apenas unos días antes en desagravio a las víctimas del fascismo.

** La hermosa fotografía que ilustra el texto es obra del compañero Manuel M. Mateo, encontrándose publicada en su blog El Ojo de Mateo.

sábado, 24 de julio de 2010

Familias de fusilados retan al Ayuntamiento y ponen dos placas en su recuerdo

El comisario de la Memoria Histórica afirma que hará "todo lo posible para que la tapia sea reconocida oficialmente"



A. J. Morente

Granada Hoy

21/07/2010

Cuando se repasa la historia reciente, una evidencia sale a la luz y golpea con fuerza al sentido común del ser humano. Hoy día está certeza de la injusticia continúa y 74 años después es probable que se estén viviendo las últimas etapas de un sin sentido cargado de inmoralidad: no poder ofrecer una tumba o un lugar de reposo digno a las víctimas que yacen bajo el muro del cementerio municipal de San José.

Por ello, ayer se homenajeó a los fusilados en la tapia en la que perdieron sus vidas y se colocaron (por tercera vez) unas placas conmemorativas en recuerdo de los 3.900 asesinados. Placas que como las anteriores, el Consistorio quizá no tarde en retirar.

Al acto acudió el comisario de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, Juan Gallo, junto con la delegada del Gobierno andaluz, María José Sánchez. "Me comprometo a hacer todo lo posible para que dentro de un año, por estas fechas, esta tapia sea un lugar de memoria histórica oficialmente", aseveró Gallo, que también recordó que las víctimas "no murieron en la guerra, ni con un fusil en las manos... A todos ellos los mataron vilmente".

Por su parte, Rafael Gil Bracero, vicepresidente de la Asociación de la Memoria Histórica, pidió al Ayuntamiento que "respete las placas colocadas por los familiares con tanto dolor, para el recuerdo y la memoria de los fusilados". En este sentido, Juan Gallo recordó a los miembros del equipo de Gobierno que "no toquen esa placa, si quieren tocar algo que toquen la estatua de la plaza Bibataubín que es muy fea".

La tapia del cementerio de la ciudad dejó por unos momentos de ser un 'muro del terror' para llenarse de flores y ser testigo mudo de las lágrimas y las palabras que los familiares dedicaban a sus difuntos. Es un homenaje cargado de simbolismo que se hace sin rencillas, sin venganza, contra nada ni nadie, porque se trata de pedir justicia y sentido común: simplemente para poder dejar flores y dejarlas en una lápida con nombre o para honrar la memoria de los antepasados dignamente. Aunque sólo sea porque el culto al descanso eterno se realizaba hace ya 30.000 años en el Paleolítico.

http://www.granadahoy.com/article/granada/751991/familias/fusilados/retan/ayuntamiento/y/ponen/dos/placas/su/recuerdo.html

* Noticia conducida por Agustín Martínez, presentador del telediario nocturno de Granada Televisión y jefe de informativos de Radio Granada (Cadena Ser).

** Aunque ni Granada Hoy ni Granada Televisión digan nada sobre el particular, creemos necesario reiterar que este acto en desagravio a las víctimas de la dictadura fue coorganizado por UCAR-Granada, el Foro por la Memoria de Granada y la AGRMH.

*** Galería de fotografías del homenaje en nuestro álbum digital.

jueves, 22 de julio de 2010

Es el momento de inciar un proceso constituyente hacia la Tercera


Antonio Romero: «Los valores de la República son más democráticos y sociales»

Javi Álvarez

La Republica

15/07/2010

La Semana Negra de Gijón tiene espacio para todo. Hay charlas en las carpas literarias (la del Encuentro y A Quemarropa) y en las políticas (Radio Kras y El Rincón Cubano), exposiciones (fotoperiodismo, cómic, soldaditos de plomo y piezas arqueológicas mexicanas), librerías, vendedores de artesanía, chiringuitos, restaurantes, atracciones, venta ambulante, hacedoras de trenzas...

Como en el espacio de la Semana Negra cabe de todo, me acerqué al Rincón Cubano, una chiringuito solidario que monta el PCA. La charla de hoy lleva el nombre de Por un proceso constituyente hacia la III República. No empieza puntual como las actividades de otras carpas, pues aquí los horarios son más relajados. Arranca Juan Álvarez de la Mesa Republicana de Asturias, una plataforma abierta a todas las asociaciones con un ideal republicano común y en la que concurren partidos variados de izquierdas, ateneos obreros y organizaciones sociales. Comenta que el esfuerzo de la Mesa se orienta en dos direcciones, la de trabajar hacia la consecución de una 3ª República y la de recuperar la memoria. Habló de la impunidad del franquismo tema sobre el que fue contundente al señalar que si existiera la voluntad política y verdadera de aplicar los convenios internacionales que España tiene suscritos no habría impunidad. Sobre el tema Garzón señaló que desde la Mesa se han negado a participar en esa especie de beatificación que se está realizando en torno a su figura, porque en su opinión la lucha antifranquista no tiene nada que ver con esto, aunque el PSOE trate de mostrar que este caso se observa el control que conservan los restos franquistas que quedan en el poder judicial. Comentó la existencia de un peligro para el mundo, al tratar de exportarse este modelo español, como está ocurriendo en Colombia con la Ley de Justicia y Paz. Si las democracias actuales son la cara amable del capitalismo, la democracia española es la cara amable del franquismo. En nuestras manos está la salida porque somos lo que hacemos, sobre todo para cambiar.

Tomó la palabra el camarada Antonio Romero con un discurso contundente y preciso en números y datos sobre los que apoyarse. Ya no está en la primera línea de la política, pero indica que al margen de las instituciones también hay vida. Ahora trabaja para el Partido y para la Red de Municipios y Cargos Públicos por la Tercera República, con el fin de abrir un proceso constituyente hacia la 3ª República. Dice que es el momento, en primer lugar porque la mayoría demográfica de este país, la de los ciudadanos hasta los 51 años, no votó la Constitución. Tampoco hubo un referéndum para decidir entre monarquía o república como sí ocurrió en países cercanos como Italia o Grecia. La Constitución no son las Tablas de la Ley, nada hay que impida consultar al pueblo. Tenemos un rey ilegítimo porque fue nombrado por Franco, con unas cuentas opacas, con una Constitución que lo privilegia sobre el resto de ciudadanos y perpetúa su casta al permitir que se herede. No hay duda de que la Segunda República fue más democrática y social.

Romero mira hacia atrás, a la Constitución de la 2ª República y la encuentra muy avanzada, para aquellos tiempos y para éstos. En ella se separó la iglesia del estado, apareció el derecho al voto de las mujeres, el divorcio, el federalismo, el desarrollo de la enseñanza, la igualdad entre los ciudadanos en derechos y deberes, se impulsó la reforma agraria, se renunció a la guerra como defensa...

Recordó que aún tenemos 140.000 personas enterradas en fosas comunes, que seguimos sin saber dónde están los cuerpos de nuestros insignes Blas Infante o Federico García Lorca por ejemplo. Que el juicio a Miguel Hernández sigue vigente en legalidad. Que la causa abierta contra Garzón no se sostiene técnicamente y que por eso se desconvocó a la prensa extranjera para aquella rueda de prensa prevista.

Detalló a continuación las partidas presupuestarias que en la actualidad se dedican a la Casa Real, tenemos 9 millones de euros en los presupuestos generales, también 5,5 millones más que se encuentra en los presupuestos de Administración Pública y podremos seguir sumando hasta los 25 si añadimos las partidas de gastos de mantenimiento de sus palacios, desplazamientos, parque móvil... Romero no está en contra de que haya una partida de dinero público para que disponga la Familia Real, lo que sí quiere saber en qué lo dispone. Si no se cuenta estamos hablando de un paraíso fiscal. Señala también que resulta vergonzoso que no se controlen los salarios de la Casa Real, que reciba regalos y que los acepte y éstos nos pasen a las arcas públicas. Los paraísos fiscales son la caja B del capitalismo. En Europa tenemos cinco.

Hoy se consideran jurídicamente ilegítimos los tribunales franquistas, pero no se han declarados ilegales sus juicios, sin duda un contrasentido. Para nosotros el golpe de estado del 36 fue ilegítimo e ilegal y todo lo que derivó de él también, por lo que el nombramiento por parte de Franco en plena dictadura de Juan Carlos I como sucesor del régimen no puede, en ningún caso, dotarlo de legalidad.

Es necesario investigar en este país la participación del monarca en el golpe de estado del 23F, los tiempos lentos, como de espera, para tomar su resolución, las conversaciones de Juan Carlos I con su padre pidiéndole consejo o las que mantuvo con la CIA. Aclarar también por qué aceptó la dimisión de Adolfo Suárez al negarse éste a meternos en la OTAN y recibir el rey presiones por parte de EE.UU. por lo contrario. Que explique cómo el golpe militar sirvió para frenar la lucha de los pueblos de España por conseguir mayores cotas de autogobierno y consiguió bajar el pistón reduciendo derechos sociales, conduciéndonos hacia la OTAN. Aquel 23F, el golpe obtuvo una victoria política que aún hoy estamos pagando.

Nos encontramos también con una clara anomalía al ser el rey irresponsable jurídicamente hablando, algo que le confiere una impunidad que con claridad se puede señalar como antidemocrática, de la misma forma que la jefatura de nuestro Estado se pueda heredar como se hace con una finca.

Romero mira hacia delante, está convencido de que la República es la alternativa que mejor se adapta a la España del siglo XXI, como se ha visto tras el Estatut catalán cuya decisión sobre él realizada por el Tribunal Constitucional ha mostrado a las claras lo corta que se está quedando esta Constitución. Que la prudencia no nos haga traidores porque es el momento de avanzar ahora que ya no hay un consenso con la Constitución del 78 y con su modelo de monarquía bipartidista. Tenemos que caminar por la 3ª República. El ideal republicano está más cerca, ha conectado con la juventud, y es el momento de empujar por el proceso constituyente. Muy pronto sólo quedarán los reyes de la baraja. En la ONU sólo 18 estados mantienen un sistema monárquico.

¿Qué República queremos? Una de carácter federal que permita el autogobierno de los pueblos de España, con poder real para los municipios, sin bases extranjeras, donde podamos planificar la economía y la ecología, en la que exista una igualdad efectiva entre hombres y mujeres, donde la ley electoral sea justa y proporcional, donde se separe la iglesia del estado.

Habló Romero del sistema electoral que premia el bipartidismo y que no se ha mostrado justo con el Partido Comunista, formación a la que un escaño le viene costando tradicionalmente más votos que a otras formaciones políticas. Hizo números y demostró que hubo ocasiones en que con una ley justa hubiera sido bisagra del gobierno, lo que por un lado hubiera permitido una política más social y de izquierdas y por otro, y aquí bromeó con ironía, para que algunos comunistas llegaran a ministros sin tener que cambiar de chaqueta. Esta ley es una equivocación de Carrillo, entre otros, pues pensó que el bipartidismo que se iba a dar en España sería entre la UCD y el PCE, puesto que el PSOE había estado ausente de la lucha que España se realizó contra el franquismo.

Hemos de luchar por ese proceso constituyente desde los grupos sociales para meterlo en la agenda política aquí y ahora. Tenemos más de 25 ayuntamientos y cuando cada uno de ellos se une no se estropea nada, el agua sigue saliendo por los grifos y todo los demás sigue funcionando igual. No se hunde el mundo porque uno se declare republicano, no es algo que se tenga que ocultar, no es un estigma. El movimiento republicano florece en nuestros ayuntamientos y en una fuerte corriente que se transmite entre la juventud. La crisis del capitalismo se encuentra en un momento crucial, hasta los chinos del barrio cierran. Oprime tanto esta crisis al trabajador que es necesario crear una alternativa desde la izquierda republicana y obrera. El PSOE puede sumarse, pues encuentra que es grande el yacimiento de votos de estos nuevos jóvenes declarados republicanos y a favor de una 3ª República.

La Red de Municipios trabaja por crear una oleada de referéndum populares para que se vote entre República o Monarquía. Proponen también que se investigue el origen del patrimonio y la fortuna del monarca en Comisión parlamentaria, pues se sospecha una ingeniería mafiosa de blanqueo de dinero y relacionada con ciertas especulaciones urbanísticas en la Costa del Sol. Que se investiguen también los regalos que recibe y que de alguna forma se acabe con el blindaje judicial que se ha construido en torno a la Casa Real.

Es momento de caminar por los derechos sociales hacia una España de democracia, solidaridad y progreso reales. Demostrando que somos republicanos, defendiendo nuestros colores. Antonio Romero es optimista: «Hay condiciones para una República Federal».

Romero ha venido con su libro de memorias bajo el brazo. Se titula Memorias de Antonio Romero. Un jornalero en los secretos del Estado y lo publica Almuzara, la editorial de Manuel Pimentel, el que fuera ex ministro de Trabajo con el PP. Algunos camaradas lo compran y se acercan después con admiración para que les estampe en la primera página una dedicatoria. Con su tono sincero de siempre, de cada palabra que pronuncia, les dice que «si algunos somos conocidos es por los militantes, los que pegan los carteles, los que van de interventores...»

martes, 20 de julio de 2010

Homenaje a las víctimas del franquismo en las tapias de San José (AGRMH, Foro por la Memoria y UCAR-Granada)


En la tarde de hoy, martes día 20 de julio de 2010, la Unidad Cívica Andaluza por la República en Granada homenajea a los fusilados por el fascismo en las tapias del cementerio de San José, junto con la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica y el Foro por la Memoria de Granada.

Nuestra asociación, colectivo republicano, interclasista y pluralista, empeñado en la reconstrucción de la razón democrática española, ya manifestó en diciembre de 2009 "su convencimiento de que la Recuperación de la Memoria Histórica de nuestro pueblo es un asunto de capital importancia para la cicatrización definitiva de las heridas de la guerra civil española y de la dictadura franquista".

Por todo ello, os invitamos a acudir esta tarde, a las siete en punto, a las tapias del cementerio de Granada capital, con vuestras banderas republicanas, a mostrar vuestro recuerdo y vuestro reconocimiento a las víctimas del franquismo.

Salud y Tercera República.

domingo, 18 de julio de 2010

Del 18 de julio y del perdón


José Luis Serrano

La Opinión de Granada

21/07/2005

Puso a salvo a su esposa y a su hija. Esperó la llegada del Dragon Rapide. Para reclutar soldados hizo correr la voz por Tetuán de que se había convertido al Islam. Cruzó el Estrecho, demoró la guerra cuanto fue preciso para asegurase el caudillaje, firmó incontables penas de muerte. Ningún dictador, ni siquiera Hitler (lo dice Paul Preston) mató a más hombres en tiempos de paz. Lo veo sentado en el asiento de atrás de su enorme coche negro firmando sentencias de muerte: “a este que le den café” -dicen que decía con su voz aflautada, con su culo bajo, con su complejo de rechazado.

Pienso en las cosas que pudieron ser y no fueron porque él intervino. Los jóvenes que cambiaron los estudios nocturnos en el Padre Suárez o en la Escuela Social por las trincheras, los cuarteles o las tapias. Los tratados que no se escribieron en las universidades. Las chicas jóvenes que dejaron de bailar y de reír. Los hijos que no nacieron. Los libros que no se escribieron. El amor que nuestros padres y abuelos no vivieron.

A veces me da miedo el perdón. La capacidad de perdonar que tienen los años es impresionante. La memoria se relaja y parece que todo le pasó a otro. Parece como si le hubieran pegado y hubieran rapado a otra, como si hubieran matado a un tal Federico, cuando aquella niña eras tú, cuando fue a ti a quien mataron en la Fuente de las Lágrimas. Hay tantas cosas en los recovecos de la memoria que es fácil seguir una ruta de palacios y veranos alegres, pero también es muy fácil bajar a las grutas del infierno. Allí están los muertos y los hijos que los muertos no tuvieron y la pesadilla de Franco cantando con Millán Astray. Por favor fíjense en ellos. Miren en la fotografía los labios y el bigote de Franco, el gesto de Millán.

Setenta años, que se dice pronto, han pasado y, sin embargo, ahora un antiguo terrorista del GRAPO insiste en que la culpa no fue de Franco, un impostor que escribe libros como quien hace rosquillas dice que la guerra fue una filigrana militar… Y tal vez estos tipos sean lo de menos. A veces sospecho que Moa o Vidal son espantapájaros puestos ahí para que les peguemos. ¿Quién estará detrás de ellos? ¿Algunos obispos? ¿Los mismos que estaban detrás el 18 de julio de 1936? Fíjense, por favor, en el tercero de la foto: el rostro que asoma entre los hombros de Franco y Millán Astray. Se está riendo. ¿Quién será?


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* Posdata:

HOMENAJE A LAS VíCTIMAS DEL FRANQUISMO EN LA TAPIA DEL CEMENTERIO

DÍA: MARTES, 20 DE JULIO

LUGAR: TAPIA DEL CEMENTERIO DE GRANADA (Por el camino del Llano de la Perdiz, detrás de los tanatorios)

HORA: SIETE DE LA TARDE

Homenaje a los 3.900 republicanos fusilados por los franquistas en la tapia del cementerio de Granada que está en proceso de ser declarada Lugar de Memoria. Habrá ofrenda floral y los familiares colocarán una placa en recuerdo de las víctimas.

Organizan:

Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica

Foro por la Memoria de Granada

Unidad Cívica Andaluza por la República en Granada

viernes, 16 de julio de 2010

De laicos, nada (Reportaje sobre la falsa aconfesionalidad del Estado)


La aconfesionalidad del Estado es imposible mientras subsista el Concordato - La Iglesia católica mantiene todos sus privilegios en los planes del Gobierno

Juan G. Bedoya

El País

03/07/2010

Lo viejo no acaba de morir, lo nuevo no acaba de nacer. Este es el estado de ánimo de los movimientos laicistas ante la anunciada reforma de la legislación sobre libertad religiosa, cuyo contenido adelantó EL PAÍS el domingo día 13. El Gobierno ha presentado los cambios de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 como un desarrollo de la "laicidad del Estado". Entre otras medidas, prohibirá la presencia de símbolos religiosos -como el crucifijo cristiano- en edificios públicos y buscará una fórmula para que los llamados funerales de Estado sean civiles, sin ceremonias religiosas. También se propone extender a otras religiones de "notorio arraigo" privilegios que disfruta la mayoritaria confesión católica, a la que el Estado financia con unos 6.000 millones de euros anuales.


De esta cifra, 3.000 millones se destinan, según cifras oficiales, a sostener los colegios religiosos concertados, pero también se paga con dinero público el sueldo de obispos y sacerdotes; a los profesores de catolicismo en la escuela pública (unos 15.000); el salario de más de un millar de capellanes castrenses, hospitalarios y carcelarios, e incluso gran parte de la restauración o sostenimiento del ingente patrimonio histórico artístico de esa religión, la segunda propietaria inmobiliaria después del Estado.

"Es iluso creer que se avanza hacia la laicidad mientras persistan los privilegios de la Iglesia católica, acordados en Roma en la Navidad de 1979 por el ministro de Asuntos Exteriores español y el secretario de Estado de la Santa Sede". "La tentación de extender los privilegios del catolicismo a otras religiones agravaría la confesionalidad encubierta del Estado". "España es ahora un Estado aconfesional con querida. Mañana podemos ser un Estado aconfesional con cuatro o cinco mantenidas más, es decir, habremos retrocedido en laicidad y neutralidad religiosa". Con esta contundencia se expresan los eclesiasticistas partidarios del laicismo y gran parte de los líderes de las religiones llamadas minoritarias, con tres o más millones de fieles.

Lo mismo opinan católicos de base que no viven "la laicidad como una amenaza contra la Iglesia, sino como una oportunidad positiva". El Foro de Curas de Madrid incluso vislumbra en la laicidad el sueño de que su Iglesia acepte "mirar la modernidad sin ingenuidad o frivolidad pero con esperanza, descubriendo que la laicidad puede ser evangélica y teológicamente positiva".

Enfrente, la jerarquía del catolicismo alza la voz con severidad contra las intenciones del Ejecutivo socialista. Los obispos consideran el laicismo un ataque a su Iglesia e, incluso, "un retroceso de la civilización y una aberración del ser humano", y ven en las intenciones de los socialistas irreligiosidad, ateísmo o anticlericalismo. Aún confían en que el presidente Rodríguez Zapatero desista de la reforma anunciada tras entrevistarse en Roma con Benedicto XVI hace dos semanas.

El desencuentro entre jerarquía y sociedad civil empieza por la palabra laicidad, utilizada ahora por el Gobierno. ¿Qué es la laicidad? No hay definición formal. No existe la palabra en los diccionarios, ni siquiera en el de María Moliner, un "diccionario de uso". Hay que acudir a la definición de laicismo para entenderse: "doctrina que defiende la independencia del hombre o la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa" (Real Academia Española).

"La laicidad es producto de una historia de luchas por la libertad religiosa y de conciencia, una historia limitada en el tiempo -dos siglos- y en el espacio -Occidente- durante la cual la vida política y social ha logrado emanciparse fatigosamente de las primitivas hipotecas confesionales", afirma el historiador Ramón Teja, catedrático de la Universidad de Cantabria y presidente honorífico de la Sociedad de Ciencias de las Religiones.

Añade Teja: "Laicidad significa la existencia de un espacio público a disposición de todos los ciudadanos para ejercer sus derechos en condiciones de libertad y de igualdad, una ciudad de los hombres en la que haya espacio para todos, no una ciudad de Dios en la que solo haya lugar para sus creyentes".

Teja subraya "las muchas dificultades" que hubo en el Concilio Vaticano II para el reconocimiento por la Iglesia católica de esa libertad e igualdad religiosa. "Hoy circulan en España y otros países católicos, como Italia, nuevas doctrinas que consideran inaceptable la equiparación de la religión católica con las otras confesiones. Se rechaza el principio de igualdad como criterio básico de la política del Estado en materia de cultos. Puesto que no resulta ya defendible por la Iglesia la teocracia, se recurre a la herencia y al Concordato con la Santa Sede para reclamar un trato privilegiado en materia de símbolos religiosos, financiación, educación, etcétera, y se pretende que las demás confesiones se contenten con ser toleradas".

El catedrático Antonio Monclús, que acaba de dirigir un encuentro de religiones en el Instituto Cervantes de Tetuán, considera que la laicidad es "una dimensión central en ese diálogo entre culturas y en la Alianza de Civilizaciones". "El laicismo es el mapa sobre el que se asientan las diferentes culturas. La laicidad es una característica esencial del Estado moderno. El Estado, laico, debe garantizar el derecho de cualquier cultura a expresarse y desarrollarse, desde la no confesionalidad de los poderes públicos. Los Acuerdos con la Santa Sede impiden que en España contemplemos hoy un mapa así de libre", añade el también director de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo-Campo de Gibraltar.

El meollo del debate sobre el laicismo está en la financiación de las actividades del catolicismo. Nada hay más contradictorio con un Estado laico que el que la Hacienda pública ejerza de recaudadora de impuestos para sostener a una religión concreta. El Vaticano se comprometió en los Acuerdos de 1979 a que su Iglesia en España se autofinanciaría con el llamado "impuesto religioso". Mientras tanto, Gobierno y episcopado acordaron un mecanismo transitorio de asignación tributaria mediante el IRPF. El plazo acabó hace dos décadas. En 2007, Rodríguez Zapatero aceptó la renuncia de los obispos a su compromiso de autofinanciación, e incluso les elevó un 34% (del 0,52% al 0,7%) el porcentaje de la cuota de IRPF que los católicos pueden destinar a su confesión, sin añadir un céntimo más que el resto de los contribuyentes.

El Gobierno no se propone reforma alguna en este asunto, y eso que los expertos de su propio entorno le han dicho que "financiar religiones es inconstitucional". Es la conclusión del Laboratorio de la Fundación Alternativas, que dirige el ex ministro socialista Juan Manuel Eguiagaray. Muchos miembros del patronato de esa fundación pertenecen también al PSOE. El Tribunal Constitucional nunca ha entrado en el fondo de la cuestión porque nadie ha recurrido ante él el Concordato; aunque sí ha resuelto algunas cuestiones de constitucionalidad por jueces relativos a aspectos puntuales.

"El marco de relaciones entre el Estado y la Iglesia católica es manifiestamente mejorable y en algunos casos profundamente inaceptable", sostuvo Eguiagaray cuando la Fundación Alternativas presentó en sociedad su proyecto de Estatuto de laicidad. "El sistema vigente de financiación es inconstitucional. El acuerdo sobre asuntos económicos, de 1979, estableció un régimen temporal de financiación estatal de la Iglesia católica que, además de haber sido incumplido por ambas partes, resulta de difícil encaje en la definición de un Estado laico o aconfesional, ya que la financiación de las confesiones religiosas no puede entenderse como contenido del derecho de libertad religiosa, amén de que su mantenimiento únicamente en favor de la Iglesia católica supone una violación del principio de igualdad", sostiene la Fundación Alternativas.

El informe había sido realizado por dos profesores de Derecho Eclesiástico, José María Contreras y Óscar Celador. Contreras ha sido director general de Asuntos Religiosos en el Ministerio de Justicia, un departamento que el Gobierno ha decidido eliminar.

Alejandro Torres, también profesor de Derecho Eclesiástico -en la Universidad Pública de Navarra-, hace estas cuentas. "La Iglesia católica lleva incumpliendo más de 30 años el compromiso de 'lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades' (artículo 2.5 del Acuerdo de Asuntos Económicos). Recordar esto no es anticlericalismo pues si dividimos los 250 millones de euros que percibe la Iglesia en concepto de Asignación Tributaria entre: 1) 44 millones de españoles, tocan cada español a 5,6 euros al año. 2) El 80% de esos 44 millones de españoles, que según el CIS se declaran católicos, tocan cada católico a 7,1 euros al año. 3) El 20% de esos 44 millones de españoles, que son católicos practicantes, toca cada católico practicante a 28,40 euros al año, menos de 50 céntimos por cada misa dominical.

Es poco dinero por cada fiel católico, pero los obispos se aferran al sistema de financiación pública porque desconfían, con razón, de la generosidad de sus fieles. Coinciden con el historiador William J. Callahan, de la Universidad de Toronto. "La tacañería del católico para sostener al clero es histórica. Las encuestas indican que, en práctica religiosa, la Iglesia católica española está viva y bien, como diría Jacques Brel. Pero las encuestas son engañosas. La religiosidad ha decaído en los últimos años".

Frente a la versión de los obispos, que hablan de que los españoles son el 90% católicos, Callahan opone el dato de los que van a misa o hacen caso a las consignas de sus jerarcas. "El cálculo varía entre el 15% y el 25% de la población", según el autor de La Iglesia católica en España.

El Ejecutivo tiene donde apoyarse si quisiera reformar el sistema de financiación. Esta es la tesis del profesor Fernando Amérigo, de la Universidad Complutense de Madrid y autor de La financiación de las confesiones religiosas en la UE. "A la hora de financiar a las confesiones religiosas hay dos grandes sistemas: los directos y los indirectos. Los sistemas directos (dotación presupuestaria, asignación tributaria, subvenciones directas o la creación de fondos estatales para el culto y clero) se caracterizan porque el Estado financia a las Iglesias mediante fondos públicos, es decir, considera la actividad estrictamente religiosa como parte del gasto público.

Los sistemas indirectos se basan en que el Estado facilita o promociona el sostenimiento económico de las confesiones a través de los ciudadanos de forma voluntaria. Es el caso de las desgravaciones fiscales a las donaciones, que se dan en Francia, Holanda o Portugal, o del impuesto religioso o cuota eclesiástica que se aplica en Alemania, Austria, Suecia o Finlandia.

Hay países donde las Iglesias se autofinancian -Reino Unido y Eslovenia- o donde se prohíbe la financiación de las confesiones, como Irlanda (si bien la Iglesia católica recibe allí ayudas en el sistema educativo). "Los sistemas directos son, en puridad, incompatibles con la laicidad del Estado, puesto que suponen una violación tanto de la separación como de la neutralidad", sostiene Amérigo.

Alejandro Torres subraya otros beneficios fiscales. "Las viviendas o casas parroquiales de los ministros de culto de las confesiones que han suscrito un acuerdo con el Estado, y los huertos y jardines adyacentes, están exentas en el IBI. Eso es incompatible con los principios constitucionales de laicidad del Estado y de igualdad. Pese a que 'ninguna confesión tendrá carácter estatal' (artículo 16.3 de la Constitución), se da la paradoja de que los ministros de culto de las confesiones con acuerdo tienen un régimen fiscal mejor que el de los funcionarios. ¿Qué relación tiene el uso y disfrute de un huerto o jardín con el ejercicio del derecho fundamental de libertad de religiosa?".

Otro privilegio: el que atribuye a las diócesis la Ley Hipotecaria (artículo 206) para la inmatriculación de inmuebles. "Si ninguna confesión tiene carácter estatal, y si la sentencia 340/1993 del Tribunal Constitucional prohíbe la confusión entre funciones y fines religiosos y funciones y fines estatales, ¿cómo es que los obispos católicos pueden emitir certificaciones de dominio, como si fuesen funcionarios dotados de fe pública?", se pregunta Torres.

Juan José Tamayo, director de la cátedra de Teología en la Universidad Carlos III, en Madrid, y secretario general de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, concluye que el Gobierno se ha quedado "sin política propia" en cuestiones de laicidad. "La agenda se la marca otro Estado, el de la Ciudad de Vaticano, cuyas orientaciones sigue discipularmente". Como ejemplo, señala el retraso en la presentación de la nueva ley hasta después de la visita de Benedicto XVI a España, el próximo noviembre, para no tener problemas".

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/laicos/nada/elpepisoc/20100703elpepisoc_1/Tes

* Viñeta ilustrativa del fantástico dibujante Andrés Rábago El Roto.

miércoles, 14 de julio de 2010

Antonio Romero: "El movimiento republicano supera el 50% de la opinión pública"


En una entrevista* concedida por Antonio Romero y publicada por El Observador, el lider republicano asegura que los próximos cinco años van a ser claves para que se abra el debate republicano y señala que la sociedad no va a aceptar a Felipe de Borbón como nuevo Jefe de Estado.

Revista El Observador

07/07/2010

¿CONOCE usted personalmente al Rey?

Sí, hemos hablado varias veces. Conversaciones muy simpáticas, hemos hablado de galgos, ha contado chistes muy actuales. Por ejemplo, hay una anécdota curiosa en una comida que tuvimos en Estrasburgo. Estaba Juan de Arespacochaga, que fue el último alcalde de Madrid antes de la democracia y senador del PP, que formaba parte de la delegación del Consejo de Europa y estábamos un reducido grupo de diputados, no más de doce, que representábamos el Parlamento español: Miguel Ángel Martínez, Roca, Anasagasti, Loyola de Palacio y yo. Tuvimos una comida muy íntima con el Rey y la Reina. Y dice el rey ‘la gente habla de solidaridad norte y sur, pero yo adonde quiera que voy lo que me preguntan es cuánto me vendes, cuánto petróleo te compro, cuánta agricultura me dejas entrar en tu país, importa lo comercial, más que lo solidario’. Esto lo decía el Rey como una opinión sobre lo que se estaba celebrando, que eran unas jornadas sobre la relación Norte-Sur. Y dijo Juan de Arespacochaga. ‘Majestad, el capitalismo no tiene entrañas’. Y le digo yo, ‘¿ha visto usted que quien ha dicho eso ha sido un senador del PP? Si lo digo yo, que soy el único rojo que hay aquí tendría algún sentido, y alguna coherencia ideológica…’ Pero sí, he hablado con el Rey, le he dicho que soy republicano, he hablado con la Reina también, en más de una ocasión, y con el Príncipe.

AHORA que no está en primera línea política, su empeño prioritario es el regreso de la Tercera República…

He defendido siempre la República. Es muy sencillo, el Estado no puede heredarse como se hereda un cortijo. No hay que ser de izquierdas para ser republicano. Lo mismo que eliges al alcalde de tu pueblo eliges al presidente de tu país si eres demócrata. En el mundo hay 200 estados con asiento propio en Naciones Unidas y no llegan a 20 las monarquías. Tienen los días contados. Son restos feudales, antiguos. Yo soy el coordinador de la Red de Municipios y Cargos Públicos por la Tercera República, encabezo este movimiento porque creo que ha llegado el momento de realizar un proceso constituyente.

ESE proceso, a día de hoy, tal y como está este país, con la unanimidad al menos mediática que despierta la figura del Rey, parece muy lejano. Sin embargo usted dice que no, que es cuestión de pocos años.

La Tercera República está muy cerca en España porque ya hay sectores de la derecha que la están planteando. Se han hecho dos encuestas, una se ha hecho pública y otra no. La del diario ‘Público’ informaba de que la juventud entre 16 y 36 años suspende a la institución monárquica y se proclama republicana. La juventud no está de acuerdo con la Monarquía. Hay un blindaje mediático que no se corresponde con Internet, donde el movimiento republicano es mayoritario. La palabra ‘República’ ha ganado en una votación realizada por el Instituto Cervantes y han hecho un sabotaje con los resultados. Han quedado en ridículo. La gente ha visto que este modelo está agotado, que la República se acerca, que la crisis no es solo económica y social, sino también política e institucional, que esta Monarquía con la ley electoral y el bipartidismo tiene los días contados. La sucesión va a crear una situación de advenimiento de la Tercera República, parecida a las repúblicas europeas de nuestro entorno. No es verdad que la Monarquía garantice la unidad de España. La monarquía belga no garantiza la unidad de Bélgica.

DOS encuestas, dice que una fue censurada.

Sí. Una fue realizada por un sector de los empresarios de Madrid que comprobó un crecimiento de la opinión republicana espectacular. Incluso el Grupo Prisa, que blinda a la Corona de manera especial y al Rey lo trata entre algodones, reconocía en una crónica que analizando todas las encuestas que se habían hecho, el movimiento republicano había avanzado en España 12 puntos. Una cosa espectacular.

ACEPTEMOS que hay un avance de los sentimientos republicanos, pero aún así, la Monarquía está muy consolidada en España. ¿Qué factores tendrían que darse para que se produzca el advenimiento de la Tercera República?

El movimiento republicano, con muy pocos medios, supera el 50% de la opinión pública. La gente se declara ‘juancarlista’, no monárquica. Yo creo que lo que va a suceder es que la gente no va a aceptar a Felipe como heredero.

¿POR qué?

El Rey se ha labrado una imagen de que ha logrado parar un golpe de estado y ha salvado la Constitución y la democracia en el país. Porque no se ha investigado a fondo ese golpe de estado. Hay libros que plantean la implicación de Juan Carlos en su desarrollo, o que incluso los golpistas no iban a neutralizarlo y (Alfonso) Armada estaba esperando sus órdenes para formar un gobierno de gestión. El Rey tuvo unas implicaciones en el golpe que no están aclaradas, pero en fin, la campaña mediática de que salvó a España de una dictadura de nuevo le ha hecho crear simpatía en sectores republicanos de izquierdas y de progreso. Pero Felipe no ha ganado nada. El Estado no puede heredarse como si fuera un cortijo. Somos demócratas. La Monarquía no tiene sentido en democracia. Luego, el Tribunal Constitucional ha dado un golpe con el estatuto catalán al federalismo y España debe ser una república federal y solidaria, y en ese terreno tiene cada vez más partidarios. Yo creo que cuando se abran caminos para tener más presencia en los medios de comunicación. El mundo de la cultura ya se declara abiertamente republicano, tenemos un déficit en el movimiento sindical de debate republicano y tenemos un gran déficit en los medios de comunicación, en las universidades todos los actos que hacemos Julio Anguita o yo se abarrotan de chavales que hablan de la República. Estamos muy cerca…

CÓMO se articula el proceso legal y administrativo que ha puesto en marcha la Red de Municipios y Cargos Públicos por la Tercera República.

Ya hemos llevado a las Cortes el proyecto con una primera petición firmada por 10 ayuntamientos, ahora estamos entre 25 y 30 ayuntamientos. El próximo otoño iremos a Madrid, depositaremos las actas y tendremos el debate abierto, está cada vez más cerca.

¿SE atreve a ponerle fecha?

Los próximos cinco años serán clave para que se abra el debate republicano. Ya está en la agenda política y no lo había estado en 30 años de democracia. No era cuestión prioritaria para ningún partido. La gente se manifiesta republicana, lleva banderas republicanas. Antes se veían una o dos, ahora son miles en las manifestaciones. Las personas y cargos públicos que se declaran republicanos están invadiendo todos los campos. El otro día me contaron que hasta Ana Rosa Quintana se declaró a favor de la República en uno de sus programas. Gente de la cultura, de la televisión, de la política… es que monárquico se declara poca gente en España.

http://www.revistaelobservador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3884&Itemid=29

* Extracto de la entrevista a Antonio Romero en El Observador, seleccionado por los compañeros del periódico digital La República.

lunes, 12 de julio de 2010

La deriva paraguaya en Euzkadi


Pablo Alcázar López

Donde los ángeles

06/07/2010

Ander, amigo, me ha impresionado tu comentario a mi post A las vuvuzelas les va el himno de España, en el que me decías que tú, y otros vascos, os visteis “obligados” a animar a Paraguay, el día del partido contra España. Por eso te contesto con esta nueva entrada: Muchas personas con responsabilidades públicas, cuando sueltan una broma, inmediatamente dan marcha atrás y afirman, "y ahora, ya en serio…". Pero yo estoy convencido de que la única forma de hablar en serio, es hacerlo en broma, dada la actual putrefacción del lenguaje de los políticos, su descomposición y su incapacidad para expresar algo objetivo u objetivable. De ahí el tono de mis “Vuvuzelas”. Franco me vacunó contra el nacionalismo españolista, y en general, contra todos los procesos identitarios. Pero, como soy padre, sé muy bien que cuando alguien se quiere ir de la casa hay que abrirle la puerta para que se vaya. Nadie ha de estar a la fuerza en ningún sitio. Los políticos, unos y otros, se han acostumbrado a parasitar torpemente el “conflicto vasco”, y no saben o no pueden o no quieren resolverlo. Si fueran valientes, harían frente al problema con decisión y, tras un periodo suficiente de paz, en ausencia de la "violencia del Estado español” y de la “violencia de los pistoleros de ETA", convocarían a los vascos a pronunciarse en un referéndum sobre el asunto. Esto ya se ha hecho en otros estados que sufrían una situación parecida. Para ello habría que contemplar el horizonte independentista como una posibilidad, nada catastrófica. Ahora bien, si los votantes se pronuncian en contra de la independencia, deberían de comprometerse a no volver a repetir la consulta hasta dentro de 25 o 50 años y si los vascos dicen que sí, tendrían la obligación de conducir el proceso de independencia de forma ordenada, amistosa y, sobre todo, justa. Respetando, dentro de lo posible, los intereses de todos. Estoy harto de llorones, de quejicas, de agraviados, de gente que piensa que se le debe algo desde el principio de los tiempos. No quiero oírles ni una queja más. Y eso sólo será posible si hay un camino viable y sin trampas para que los vascos, si así lo deciden, se constituyan en estado independiente. Yo, por mi parte, voy a seguir siendo español, si me dejan los españolistas, porque no quiero dedicar ni un segundo de mi tiempo a cavilar sobre si soy más, menos o igual que cualquier habitante del planeta. No me hace falta. Ya sé que soy un ser único (aunque de poca calidad y en el que no se puede confiar demasiado) y con bastante suerte porque durante toda mi vida he podido comer tres veces al día, lavarme, hablar con amigos y disputar con enemigos, sin recibir más heridas que las del amor y las de la vida. Estoy resentido, desde luego, porque ni la ciencia ni la religión, ni las utopías de salvación colectiva, me aseguran que no vaya a recibir la herida definitiva, como todos. Yo soy de Cenes de la Vega (Granada), que no es mi pueblo, pero sí donde tuve mi primera vespa, y del castellano, la lengua que me enseño mi madre de niño y que después mejoré leyendo a Cervantes en el internado donde pasé mi adolescencia. Él me ayudó a sobrellevar el cautiverio de cuatro años que padecí en un colegio de dominicos. Esa es mi patria. Tengo la suerte de que el Estado español me deja residir, por ahora, en ella. También los curas de mi colegio me dejaron construir, y pasar en ella las horas del recreo, una réplica aproximada de Granite House, el refugio de La isla misteriosa de Julio Verne. Si España obstaculizara este humilde “proyecto de vida”, posiblemente estaría tan cabreado y con tantas ganas de largarme como los independentistas vascos o catalanes. Por otra parte, espero llevarme bien con algunos vascos, independientes o no, al fin y al cabo comparto con ellos, y con los balineses, más paquete genético que con la mosca del vinagre. Incluso me puedo llevar bien con algún cenero. Y desde luego si me preguntan, votaré en contra de que el Atlético de Bilbao juegue en la misma liga que el Cenes Club de Fútbol, aunque me gustaría que el equipo de mi pueblo jugase contra la Real Sociedad en la Champion League.

http://purpuranevada.blogspot.com/2010/07/la-deriva-paraguaya-de-algunos-vascos.html

* La imagen que acompaña el texto fue colgada anoche en Facebook por el compañero Luis Egea, presidente de la Asociación por la Memoria Histórica de Miranda de Ebro (Burgos), tras la victoria de la selección española en el Campeonato Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010.

sábado, 10 de julio de 2010

España y el Mundial de fútbol: A las banderas les falta un color


Javier Parra

La República

08/07/2010

“A las banderas les falta un color, mami”, contaba mi amiga Victoria que su hijo le había dicho, sorprendido, después de que las calles de España se convirtieran en una fiesta al clasificarse la selección para la final del Mundial de fútbol. Miles de personas, cientos de banderas rojigualdas, portadas más como una moda futbolera que como un acto de reafirmación patriótica, se paseaban por las calles de muchas ciudades españolas.

Compartiendo la indignación de muchos por el hecho de que en este país – sumido en una grave crisis económica, cultural, política y social -, sólo el fútbol es capaz movilizar a las grandes masas, me gustaría romper una lanza a favor del deporte y de las alegrías colectivas que de vez en cuando nos produce a muchos de quienes crecimos soñando ser como Santillana, Juanito, Arconada, Camacho, Quini…

Pero al mismo tiempo me gustaría advertir sobre el uso político que se hace del deporte para seguir imponiendo socialmente unos símbolos que representan a una España que no es la nuestra, una España que a muchos nos avergüenza, y una España que además es de mentira.

Da vergüenza ver en el palco de los estadios a unos Borbones que han parasitado en este país desde hace siglos, y que aún siguen haciéndolo, porque se lo permitimos. Da vergüenza ver los falsos gestos de euforia de Felipe y Letizia pretendiendo ser más campechanos a ojos del pueblo. Da vergüenza ver a la reina en el vestuario de la selección aplaudiendo y haciéndose aplaudir mientras TVE le dedica más de un minuto a esa estupidez de noticia. Avergüenza que con la excusa del deporte pretendan seguir imponiendo esa España que nunca se desligó del franquismo, y que aún conserva sus símbolos: su bandera, su himno militar, y al jefe de estado que el dictador impuso.

Por eso, cuando acabó el partido que metió a España en la final, unos amigos y yo nos dirigimos a la madrileña Puerta del Sol para celebrarlo, pero lo hicimos orgullosamente ataviados con la bandera de nuestra España, la tricolor republicana. En el breve trecho que nos separaba de la plaza fueron muchos los aficionados que se nos acercaron y nos saludaban diciendo que esa también era su bandera. Tantos, que me dio la impresión que a un gran número de ellos les habría gustado llevarla si no pensaran que serían los únicos.

Ante la vergüenza y el asco que a muchos nos producen los Borbones, y el repelús que nos puede provocar la bandera rojigualda, no creo que desear que pierda España sea el acto de rebeldía oportuno, ya que, como diría mi camarada y amiga María José Durán, eso supondría no sólo que nos han robado la bandera y el himno, sino también el país. Y desde luego, no debemos ser nosotros quienes se lo regalen a esos miserables.

Y es por eso por lo que este domingo en mi casa y en muchas casas sonará el Himno de Riego antes de la Final de la Copa del Mundo, a todo volumen y con las ventanas abiertas, Y es por eso por lo que después, celebremos lo que celebremos, lo haremos con nuestra bandera republicana. Sé que seremos muchos quienes lo haremos, pero que seríamos miles y miles si no pensáramos que vamos a estar solos. Si los adalides del régimen borbónico y postfranquista llevan la política al deporte para imponer sus símbolos, nosotros deberemos echarles un pulso con los nuestros.

Empieza a ser la hora de que la bandera tricolor eche un pulso a la bandera heredada del franquismo. Empieza a ser el momento de recuperar un país que nos han robado. Si ayer los Azaña, Pasionaria, Pepe Díaz, Negrín, Picasso, Alberti, Miguel Hernández, no tenían miedo de defender esa España, nosotros no podemos tener miedo de ir a recuperarla y reivindicarla, a reconquistarla en cada casa, en cada calle, en cada pueblo, en cada ciudad y en toda España.
____

Los republicanos están impulsando dos convocatorias de cara a la Final de Mundial:

Si España gana el mundial, tod@s con banderas republicanas

http://www.facebook.com/event.php?eid=137494239602057&ref=mf

El día de la final ESPAÑA-HOLANDA que suene el himno de RIEGO.

http://www.facebook.com/event.php?eid=108524725864259

jueves, 8 de julio de 2010

“En Granada se ha luchado, pero ha sido siempre derrotada” (Entrevista al historiador Enrique Tudela Vázquez)


Presentado el libro 'Nuestro pan. La huelga del 70' en el que se recogen testimonios del verano en el que murieron tres albañiles

Andrea G. Parra

Ideal

02/07/2010

Enrique Tudela Vázquez (Granada, 1979), licenciado en Historia por la Universidad de Granada, recoge en un libro, que ha titulado 'Nuestro pan. La huelga del 70' (Editorial Comares) los testimo­nios de algunos de los protagonistas del fatídico verano en el que perdier­on la vida tres albañiles Tudela, que está empeñado en que se conozca la historia social, reflexiona en esta ent­revista sobre las particularidades de Granada.

-El título del libro 'Nuestro pan. La huelga del 70' ¿Por qué? ¿Por qué ahora este libro?

-Lo de 'nuestro pan' lo puse en relac­ión con la reivindicación básica que tuvieron los trabajadores en aquel momento. No fueron tanto reivin­dicaciones políticas, de una exigenc­ia de una democracia, como muc­has veces se ha manifestado, porque realmente la huelga sucedió en un periodo bastante anterior a todo lo que fueron las movilizaciones de la Transición, sino que fueron reivindicaciones concretas las que hicier­on los trabajadores. Tenían que ver con sus condiciones de vida. Exigencias de un mayor salario, unas mejores condiciones, de poder ejer­cer su trabajo con mayor dignidad. Por eso quise enfatizar la idea de nuestro pan. Lo que sacó tanta gent­e a la calle en aquel verano de 1970 fueron reivindicaciones concretas que tenían que ver con las malas condiciones de vida de los trabajadores de la construcción.

-En el libro ha recogido testimo­nios de protagonistas de aquellos acontecimientos. ¿Con quiénes ha hablado?

-He podido hablar con bastantes per­sonas, fundamentalmente, con aquellas que tenían un compromi­so político. Me hubiera gustado po­der acceder a testimonios de traba­jadores, más de base, pero... Hay tes­timonios de gente que pertenecía a la HOAC, PCE y CCOO. Una obra que fue fundamental y que me ins­piró mucho para hacer este libro fue también un libro que se llama 'Curas obreros en Granada', que fue publicado hace unos años y recoge cuatro historias de vida, testimonios en primer persona de curas obreros de la construcción. Me dirigí a tres de las personas que participaron en aquel libro para pedirles que profundizaran en los dos acontecimientos básicos para mí: Uno es la huelga del 70 y el otro es el movimiento veci­nal que surgió en el barrio de la Virgencica.

-¿Qué aportaciones y qué va a sorprender más a los lectores?

-No sé si hago aportaciones muy reveladoras. He profundizado más en la relación que existió entre el movimiento vecinal del barrio de la Virgencica y el movimiento obrero del sector de la construcción. Ha sido en el sentido de que aquella huelga fue asamblearia. Eso es importante decirlo. Por lo cual los mecanismos por los qué se llegó a esa decisión fue­ron muy democráticos. Y ya se llevaban haciendo de manera destaca­da en el barrio de la Virgencica.

-¿Hay que recuperar la historia para que no se repita?

-Lo ideal es que cosas tan trágicas como aquellas no se repitan. Hay que recuperar la historia fundamental­mente para que se sepa que en Gra­nada se ha luchado y se ha luchado por cosas dignas. Y por las que en un momento dado merece la pena se­guir luchando si se considera que no se han cubierto los objetivos.

-En la actualidad se critica que la sociedad granadina no se movili­za. ¿Está de acuerdo?

-Para entender Granada hay que en­tender su historia. Granada fue una ­ciudad que sufrió mucha violencia política a lo largo del siglo XX. La vio­lencia en Granada ha tenido una re­lación muy directa con causas polí­ticas. Y esas causas políticas funda­mentalmente han sido movilizaciones del mundo del trabajo tanto en los años treinta como en los seten­ta. En Granada se ha luchado mucho, pero lo que pasa es que en Granada se ha perdido mucho también. Ha sido muy derrotada políticamente y económicamente. Es una tierra de emigración y es una tierra donde ha habido un subdesarrollo económico en relación con otras partes de Es­paña. Eso ha hecho que muchas gen­tes tuvieran que emigrar e irse de Granada.

-¿Se conoce suficiente la histo­ria social de esta ciudad?

-Hay buenos trabajos -investigacio­nes-, pero queda mucho que cono­cer. A través de las vidas de las personas se puede conocer mucho de lo que ha pasado en esta ciudad. Creo que queda mucho por hacer. A veces me da la sensación de que en Granada se conocen mucho unas cosas, pero de otras no se habla tanto. No se habla mucho en Granada de la historia de Granada o al menos de determina­das cosas.

-Por ejemplo, el monumento que hay recordando a los obreros de la construcción, ¿pasa un poco desapercibido?

-Tampoco existen placas que recuer­den exactamente lo que pasó. En otras ciudades cargadas de historia si se encuentran placas conmemora­tivas o explicativas donde se puede conocer lo que pasó.

-¿La sociedad granadina ha reco­nocido suficientemente a los albañiles fallecidos?

-Se han hecho muchos homenajes y buscando en la prensa he visto que los homenajes se remontan a mu­cho tiempo atrás. Estas tres muertes fueron muy lloradas y muy sentidas. Realmente fue una tragedia y nadie esperaba que eso pudiera pasar. Fue un enfrentamiento muy violento. Las dos partes se agredieron mutua­mente, lo que pasa es que la corre­lación de fuerzas era abrumadora­mente superior por parte de la poli­cía por los recursos que tenia, que eran las pistolas. Los demás tenían piedras. El mejor reconocimiento que se le podía hacer a estas perso­nas, creo que sería mejorar las con­diciones de trabajo en el sector y que los convenios fueran siempre me­jorando porque por eso se luchó y por eso murieron.

-En septiembre habrá una huelga general... ¿Qué opina?

-Lo qué opino es que las deman­das no han sido satisfechas y eso es algo estructural. Es el resultado de la Transición. Digamos que deman­das más políticas que hubo ha ha­bido muchas que si se lograron como fue la legalización de parti­dos, sindicatos... pero las deman­das de base, que tienen que ver con mejorar las condiciones laborales, acabar con el paro... eso no se ha cumplido. El descontento es gene­ral porque siguen existiendo mu­chos motivos... Creo que las deman­das básicas no han sido satisfechas.

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Reseña, para abrir boca, de 'Nuestro pan. La huelga del 70':

Granada, verano de 1970. La dictadura franquista vive su última etapa, cuando en la ciudad estalla una protesta imprevista por la inmensa mayoría de la población. En el transcurso de una masiva asamblea de trabajadores de la construcción, se acuerda comenzar una huelga para presionar a la patronal a que acepte sus demandas. La concentración pacífica convocada el primer día de huelga frente a la sede del Sindicato Vertical, desemboca en una batalla campal entre policía y manifestantes. Decenas de heridos y tres albañiles muertos por disparos policiales, rompen la imagen de una ciudad hasta entonces considerada poco conflictiva por parte del régimen de Franco.

Este libro es un análisis descriptivo de aquel importante suceso. Es también una aportación a la historia social de la ciudad de Granada en el siglo XX durante los últimos años de la dictadura de Franco, realizada mediante fuentes diversas, entre las cuales destacan los testimonios de protagonistas de aquellos acontecimientos. Una época en la que emergió con fuerza, bajo la aparente tranquilidad y conformidad, la protesta social de amplios sectores de la sociedad granadina más desfavorecida. Esta obra quiere cubrir vacíos y contribuir a una mejor comprensión de la Huelga del 70, pero también de nuestro pasado, que no es lejano ni debe ser ajeno.

Enrique Tudela Vázquez (Granada, 1979) Licenciado en Historia por la Universidad de Granada. Sus múltiples intereses le han llevado a desarrollar una pasión profunda por el oficio de historiador, a viajar por Latinoamérica, África y Europa, así como a participar activamente en diversos movimientos sociales.

Editor de la revista “Gazuza” entre 1999 y 2002, ha colaborado desde entonces en diversas publicaciones y programas de radio de carácter independiente. También ha participado en el proyecto de investigación “Luchas Autónomas de los setenta” coordinado por la Fundació Espai de Blanc de Barcelona en 2007, y trabajado para el Centro de Estudios sobre el Espacio Público en el proyecto “Horizontes biográficos y espacio público en Melilla. Archivo general de historia oral de Melilla”, en 2008. Actualmente vive en Barcelona, donde desarrolla un nuevo proyecto de historia oral sobre el exilio y la emigración andaluza en Francia y Cataluña.

Info facilitada por: Museo Casa de los Tiros

martes, 6 de julio de 2010

Julio de 1936


Josep Fontana

Público

29/06/2010

Santos Juliá expone en un artículo publicado en El País el 25 de junio una tesis sobre la naturaleza de la Guerra Civil española que puede resumirse en la frase con que el propio periódico la sintetiza: “Las matanzas en el bando antifranquista durante la Guerra Civil no fueron de los republicanos, sino de los partidarios de una revolución social que, de haber triunfado, también hubiera supuesto el fin de la República”.

La tesis no es nueva. Es la de los sublevados –que pretendían que su objetivo era prevenir una imaginaria insurrección comunista–, la de la carta colectiva de los obispos o la del revisionismo neofranquista de nuestros días. No es de extrañar que la caverna de Intereconomía haya reaccionado con voces de júbilo para celebrar el regreso del hijo pródigo a la verdadera fe.

Tengo demasiado respeto a Santos Juliá como para despachar este asunto de la manera simplista en que lo hace Intereconomía; pero no puedo evitar la expresión de algunas discrepancias. Lo que había en España el 18 de julio de 1936 era un régimen democrático empeñado en una política reformista, definida así en el pacto del Frente Popular: “La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clases, sino un régimen de libertad democrática, impulsado por razones de interés público y progreso social”. Los “partidos obreros” habían aceptado estos límites por unas razones que Martínez Barrio expuso claramente en 1937: “El pacto del Frente Popular fue una necesidad política y moral, tanto para los partidos republicanos como para las organizaciones obreras. Advertían aquellos la rápida desintegración de las esencias del régimen y el peligro, cada vez más cercano, de que la Constitución del año 31, violada con reiteración, fuera abolida definitivamente. Los partidos obreros observaban, a su vez, que el terreno legal donde la derecha quería colocarlos les traería desastre idéntico al sufrido por las clases trabajadoras en Alemania y Austria”.

Aunque hablasen de revolución para azuzar los miedos de la derecha, los militares y sus asociados se sublevaron en realidad contra la democracia republicana. Lo dicen sus primeros textos internos, como el de Mola, que proclama: “Es lección histórica, concluyentemente demostrada, la de que los pueblos caen en la decadencia, en la abyección y en su ruina cuando los sistemas de gobierno democrático-parlamentario, cuya levadura esencial son las doctrinas erróneas judeo-masónicas y anarco-marxistas, se han infiltrado en las cumbres del poder”. Lo que debía hacerse era “un corte definitivo, un ataque contrarrevolucionario a fondo”, de modo que en el futuro “nunca debe volverse a fundamentar el Estado ni sobre las bases del sufragio inorgánico, ni sobre el sistema de partidos (…), ni sobre el parlamentarismo infecundo y nocivo”. De forma más expresiva lo decían los militares de su entorno, que, como nos cuenta su secretario en la primera versión de sus recuerdos, sostenían que “hay que echar al carajo toda esta monserga de derechos del hombre, humanitarismo, filantropía y demás tópicos masónicos”, lo que ejemplificaban con “la limpia que hay que hacer en Madrid entre tranviarios, policías, telegrafistas y porteros”.

Cuando se analiza la violencia inicial del levantamiento, se puede ver que se trata sobre todo de asesinatos preventivos, movidos por el deseo de desarticular hasta sus raíces la sociedad republicana. Se mata a alcaldes y concejales, a sindicalistas o a maestros de escuela. ¿Cómo explicar de otro modo el asesinato en los primeros días de tantos maestros de escuela? ¿O el hecho de que hubiese tantas víctimas en provincias que votaban tradicionalmente a las derechas y donde el movimiento había triunfado sin resistencia? No eran víctimas de una guerra civil que no existía aún cuando sus muertes fueron decididas, sino de un proyecto de exterminio colectivo.En un balance sobre la violencia roja y azul que aparecerá próximamente, José Mª García Márquez ha reconstruido la realidad de los asesinatos del verano de 1936 en la provincia de Sevilla. Se trata de hombres y mujeres que murieron sin dejar rastro, no porque fuesen víctimas de actos incontrolados, sino porque hubo una voluntad deliberada de ocultación. Una de las aportaciones más interesantes de su investigación es la certeza de que las autoridades de la revuelta tenían exacta noticia de cada muerte que se producía.

Esta primera oleada salvaje de los muertos en los descampados y en las cunetas, realizada cuando no había motivo alguno que pudiera legitimarla, es la que revela con más claridad la naturaleza y el sentido de esta violencia fundacional. Después empezó una Guerra Civil que desbordó el proyecto político republicano y dio paso a una situación nueva, en que el análisis de la violencia de ambos bandos debe hacerse sin duda con algunas de las cautelas que preocupan a Santos Juliá. Pero la suposición de que la crisis del proyecto del Frente Popular se hubiese producido de todos modos sin la provocación inicial de la revuelta no aparece justificada por el estudio de lo que ocurrió en la primavera anterior. Y, privada de esta legitimación, la violencia azul del verano de 1936 resulta ser el mayor crimen colectivo de la historia de España: un crimen contra la humanidad que no tiene amnistía ni perdón.

Josep Fontana es historiador

domingo, 4 de julio de 2010

El Rey vendió al jefe de la patronal madrileña el Maserati que le había regalado un jeque árabe


Don Juan Carlos cobró más de 100.000 euros por el automóvil

José L. Lobo

El Confidencial

01/07/2010

El Rey vendió a finales de 2008 al jefe de la patronal madrileña, Arturo Fernández, íntimo amigo del monarca y dueño del grupo hostelero que lleva su nombre, el Maserati Quattroporte que le había regalado un jeque árabe, valorado en más de 150.000 euros. Fuentes muy cercanas al presidente de la Confederación Empresarial Independiente de Madrid (CEIM) y vicepresidente de la CEOE han revelado a El Confidencial que éste pagó a Don Juan Carlos casi 100.000 euros por el automóvil de fabricación italiana.

Fernández confirmó ayer a este periódico que compró el Maserati Quattroporte, una berlina de lujo, después de que el monarca se pusiera en contacto con él para ofrecerle el vehículo. "No tengo por qué ocultarlo. Pagué a Su Majestad unos 100.000 euros por el coche", aseguró el empresario, que posee una colección de más de 150 vehículos deportivos y de alta gama.

El presidente de la patronal madrileña negó, sin embargo, que un jeque árabe de una de las monarquías del Golfo Pérsico le hubiese regalado el automóvil a Don Juan Carlos, como aseguran las fuentes consultadas por El Confidencial. "El Rey compró el vehículo a la casa Maserati y lo pagó de su bolsillo. Lo sé porque me enseñó la factura. Lo que yo le pagué a él fue menos de lo que le había costado el coche", añadió Fernández.

Fuentes de la Casa Real no confirmaron ni desmintieron los detalles sobre la procedencia del Maserati Quattroporte y su posterior venta al empresario madrileño. El diplomático Ramón Iribarren, responsable de Comunicación de La Zarzuela, se limitó a señalar anoche desde Girona, donde acompañaba al príncipe Felipe de Borbón a un acto oficial: "No tengo ni idea". Iribarren se comprometió a aportar este jueves más información sobre el origen del vehículo.

Homologación del automóvil

Además de los 100.000 euros que Fernández pagó al Rey por el Maserati Quattroporte, el presidente de la CEIM tuvo que desembolsar otros 40.000 euros para homologar el automóvil, procedente del mercado asiático, a las especificaciones europeas, según las fuentes consultadas. Fernández, añaden esas fuentes, modificó los sistemas de navegación, seguridad, emisiones, frenos y dirección del vehículo para adaptarlos a los requerimientos de la UE, según explicó el propio empresario a varias personas de su entorno. Esa circunstancia contradice la afirmación de Fernández a El Confidencial de que el Rey compró el coche a Maserati.

Don Juan Carlos, amante de la velocidad y de los coches deportivos, posee una notable colección de automóviles particulares, y tiene también a su disposición los 70 vehículos que integran el parque móvil de la Casa Real, de cuyo cuidado y mantenimiento se encargan más de 65 funcionarios.

El Rey disfruta también el privilegio de conducir vehículos prestados por un tiempo indeterminado por las marcas más exclusivas. Hace tres años, el presidente de Daimler-Chrysler, Dieter Zetsche, le cedió un Maybach 57S, y en 2003 el monarca recibió dos Nissan 350Z deportivos biplaza de 280 caballos valorados en más de 40.000 euros cada uno. La casa Mercedes también trabaja con La Zarzuela, con modelos como un deportivo SL55 AMG valorado en 150.000 euros, varios todoterreno o el Smart que el Rey regaló a Doña Sofía. Desde la marca alemana aclaran que el jefe del Estado "siempre paga religiosamente".

viernes, 2 de julio de 2010

Un párroco de Jerez prohíbe que se interprete el himno nacional en los actos religiosos


Justifica su postura en que es partidario de la independencia entre la Iglesia y el Estado y "más en un Estado aconfesional"

M. Valero

Granada Hoy

23/06/2010

Para algunos feligreses el final de la celebración del Corpus de la hermandad de La Candelaria de la parroquia de Santa Ana de Jerez (Cádiz) fue algo inusual. El pasado domingo, la procesión recorrió las calles de la barriada de La Plata, que culminó con una bendición en la que la banda de la Sentencia interpretó el himno nacional. Una web cofrade denunció en su página que el párroco, José Manuel Guzmán, declaró que "mientras yo esté aquí, el himno queda desterrado. No sabemos el por qué de esta reacción, ni a qué se debe esta salida de tono, pero no creemos que sea la mejor manera de finalizar una procesión eucarística".

Ante esta denuncia del ámbito cofrade, el párroco no dudó ayer en aclarar lo sucedido, reconociendo su negativa de que se tocara el himno en el templo. "Sí, es cierto que lo dije, pero todo tiene su explicación. Siempre he sido partidario de la independencia entre la Iglesia y el Estado, y he intentado durante toda mi trayectoria que esa relación se minimice lo máximo posible. Creo que no hay que permitir la intromisión de lo civil en lo religioso, como tampoco quiere el Estado que la Iglesia se meta en su terreno".

El párroco se sorprendió de la reacción negativa que tuvo sus palabras en el acto, ya que "no he recibido personalmente ninguna crítica tras decir mis palabras, gracias a Dios no hubo ninguna rebelión. Solamente, el capataz de la hermandad me comentó al final de la celebración que discrepaba de mi decisión, pero siempre de forma muy respetuosa y cordial. Por eso me extraña que ahora se digan esas cosas". El cura de Santa Ana reivindica que "siempre he sido constante y fiel a esta forma de pensar. Un Estado no debe participar en los actos de la Iglesia y viceversa, y más en un Estado aconfesional como éste. He sido coherente, porque creo que cada cosa tiene su sitio, y el himno no debería estar aquí".

Pero no sólo cree que estos acordes están fuera de lugar en el templo, sino que además declara que "la bandera de España tampoco debe mostrarse en los actos religiosos. Hay signos de la Iglesia que podían haberse usado, por ejemplo, en el Corpus del domingo, y no se utilizaron. Creo que también tengo derecho en defender mis ideas en este ámbito", señaló Guzmán, quien resaltó que "se tocó el himno a la salida de la procesión y no dije nada en ese momento, pero cuando me enteré que lo volvían a hacer al final es cuando pedí que tocaran otras canciones más acordes con el acto".

Este párroco, que con 18 años entró como franciscano en Nuestra Señora de Regla en Chipiona, ha ejercido también como profesor en Alemania, pasó por Roma y su primer destino como cura fue Jédula. Allí también tuvo cierto enfrentamiento con el Ayuntamiento de Arcos, "porque se empeñó en construir por su cuenta y cargo la iglesia de la pedanía". Es por ello por lo que Guzmán también resaltó que "no soy partidario de que el Consistorio o el Estado participe en la construcción de los templos, porque creo que el dinero público debe estar dirigido a otros fines. Los fieles son los que deben sustentar la Iglesia".