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jueves, 29 de octubre de 2009

Calentando motores para la conferencia del profesor Pitarch

El compañero Luis Romero Vega, un manitas para esto del diseño gráfico, ha elaborado el cartel de la charla-coloquio que pronunciará el profesor Pitarch en nuestra ciudad el próximo jueves 5 de noviembre.

Aprovechamos la ocasión para invitaros de nuevo al susodicho acto, solicitando además vuestra colaboración para que el acontecimiento quede grabado en vídeo y colgado en la red.

"Monarquía y Transición Militar en España."
Charla-Coloquio con José Luis Pitarch.

Salón de Actos. Fundación Euroárabe
(Calle San Jerónimo 27, CP 18001).

Granada, 5 de noviembre.

miércoles, 28 de octubre de 2009

El último fusilado del franquismo


El documentalista Adolfo Dufour presenta en la Seminci 'Septiembre del 75', que reivindica la figura del militante del FRAP Xosé Humberto Baena.

O. L. Belategui

Ideal

27/10/2009

La serie 'Cuéntame' ha conseguido dulcificar el tardofranquismo en la memoria colectiva. Nos quedamos con la patas de elefante y los vasos Duralex. Y sonreímos. Sin embargo, esa prehistoria tamizada de nostalgia sigue dolorosamente presente para muchos. Como la familia de Xosé Humberto Baena, cuyo triste destino fue ser el último fusilado de un régimen agonizante junto a otros dos miembros del FRAP. Ni siquiera ha pasado a los libros de Historia, eclipsado por Juan Paredes Manot, alias Txiki, y Ángel Otaegui, los dos etarras también ejecutados aquel aciago 27 de septiembre de 1975.

El documentalista Adolfo Dufour hace hincapié en la monstruosidad de arrebatar la vida a una persona. «Si además es el Estado el que lo hace, el dolor alcanza cotas inimaginables». 'Septiembre del 75' pone su mirada sobre la condena a Baena y la lucha de su familia por limpiar su honor. No están solos. Amnistía Internacional y hasta el Ayuntamiento de su Vigo natal con los votos a favor de PP, PSOE y BNG apoyan su causa. El filme, presentado ayer en la Seminci, repasa asimismo la fugaz historia del FRAP, el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota.

Baena creció en el Vigo pobre y obrero de la dictadura. A los 17 años empezó a estudiar Filosofía en Santiago y a participar en protestas estudiantiles. Expulsado de la universidad, sobrevive con trabajos indignos de su formación y se compromete con la lucha antifranquista a raíz de la huelga general de 1972 y la ejecución a garrote vil, dos años después, de Salvador Puig Antich. «La represión policial en Ferrol y Vigo era especialmente cruenta», recuerda Dufour. «Varios obreros murieron a manos de fuerzas del orden público por pedir aumento de salarios y mejoras en sus condiciones de trabajo».

Paso a la lucha armada

El FRAP era el frente de masas del Partido Comunista, facción marxista-leninista. Baena no había pasado de redactar esquelas y hacer pintadas, pero su llegada clandestina a Madrid coincidió con la decisión del grupo de pasar a la lucha armada. El FRAP reivindicó tres asesinatos de miembros de la seguridad del Estado, entre ellos el del policía Lucio Rodríguez. «Baena siempre dijo a su familia que era inocente, que nunca participó en los hechos de los que se le acusaba».

Pasó 25 días incomunicado y fue juzgado, siendo civil, por un tribunal militar en un consejo de guerra sumarísimo que duró dos días. No hubo pruebas balísticas ni testificales. «La única prueba era su confesión, que nunca recordó haber hecho, obtenida tras días de incesantes torturas», se indigna el director. Su condena a muerte se sumó a otras similares con las que el régimen pretendía dar una imagen de fortaleza mientras el estado de salud de Franco se agravaba.

En la noche del 26 de septiembre, el Gobierno conmutó seis penas capitales. Al amanecer, los cinco condenados restantes fueron fusilados en Barcelona y Hoyo de Manzanares. Baena, con 24 años, fue el último de ellos. La última pena capital ejecutada en Europa occidental. «Franco no hizo caso ni al papa Pablo VI, ni a los obispos, ni a los Gobiernos extranjeros que reclamaban el indulto. Como atestiguaron representantes internacionales, los consejos de guerra no respetaron los más mínimos derechos procesales».

La controvertida Ley de Memoria Histórica tampoco ha atendido las reclamaciones de la familia Baena y de sus antiguos camaradas, que todavía rompen a llorar cuando recuerdan las torturas. Siguen agotando instancias: el Tribunal Constitucional, el de Derechos Humanos de Estrasburgo... 'Septiembre de 75' recoge las conmovedoras cartas del preso -leídas por el actor Alberto San Juan- y reflexiona, en el fondo, sobre el sentido de la lucha armada.

Adolfo Dufour: «Para mí, la violencia es la raíz del mal. En este documental se vislumbran algunos de los mecanismos que la ocasionan para que estos hechos no se repitan y la palabra triunfe en libertad». Xosé Humberto Baena también lo tenía claro. En su última carta, horas antes de ser fusilado, escribe: «Que mi muerte sea la última que dicte un tribunal militar».

domingo, 25 de octubre de 2009

Federico: de lo público y lo íntimo


José Luis Serrano

La Opinión de Granada

23/10/2009

El Tribunal Constitucional le dio muchas vueltas al asunto: el videoaficionado había captado la cogida de Paquirri y su entrada en la enfermería. La familia del torero pedía los ingresos obtenidos por el aficionado, la retirada del video, en definitiva, la restitución de su derecho a la propia imagen, un derecho fundamentalísimo del que por lo tanto no se puede abusar. El demandado argüía el derecho a la información, también fundamentalísimo: la cogida y muerte de un torero es un asunto público.

El Tribunal dictó una sentencia salomónica: dividió el metraje del video. La imagen del torero es pública mientras está en la plaza y es íntima, y propia de su familia, desde el momento en que entra en la enfermería. Leo estos días las declaraciones de Ian Gibson que exigen su derecho a saber cómo murió y dónde fue enterrado Federico. Leo opiniones y las mismas alegaciones de la familia García Lorca que sostienen, por el contrario, que lo único universal es la obra del poeta, que sus restos son de la familia y que su interés de que repose en paz allí donde está es un interés protegido por el derecho a la intimidad y a la propia imagen.

Los derechos esgrimidos son los mismos en ambos casos. La solución propuesta por la familia y aceptada por la administración de declarar el paraje de Víznar como lugar apto para el enterramiento es justa y resuelve buena parte del problema. Sólo queda por resolver un aspecto: de la información forense que resultará del análisis de los restos, ¿qué datos merecen ser conocidos por cualquier ciudadano y qué datos son íntimos de la familia? Por un lado, está claro que los terceros no tienen ningún derecho a escarbar de manera morbosa las circunstancias de una muerte. Por otro lado, ni los más allegados pueden oponerse a la práctica de una autopsia y a la incorporación de esos datos a un sumario judicial que esclarezca un crimen.

Y de alguna manera, la Ley de la Memoria Histórica ha convertido en crimen lo que durante setenta años no lo fue. Es por eso por lo que los residuos activos del franquismo se han movilizado y han logrado sentar en el banquillo, acusado de prevaricación, al juez Garzón. “Había que poner coto a determinados juececitos de la Audiencia Nacional que se dedicaban a hacer lo que no debían” –declaró el portavoz de Justicia del PP en el Senado, a propósito de la limitación de la justicia universal.

No muy bien, pero la Ley de la Memoria Histórica ha hecho algo que la Constitución no hizo: colocar los crímenes del franquismo en el terreno público y obligar a salir a la luz a los defensores de aquel régimen. Y esa debe ser la medida de la información que nos suministre la administración andaluza en el caso del enterramiento de Federico. Es público todo lo que esclarezca el crimen y aporte indicios sobre los criminales. No es poco. Es íntimo todo lo demás. Sólo es universal la obra del poeta.

viernes, 23 de octubre de 2009

Historia del "apartheid" español


Vencidos y saqueados.

Los republicanos españoles pagaron la derrota no sólo con la vida, la cárcel o el exilio. Los tribunales políticos del franquismo también confiscaron sus bienes y fijaron abultadas multas.

El País

Tereixa Constenla

14/02/2009

Margarita Xirgu era un icono del teatro, un meteorito que horadó el casticismo de las tablas con su apuesta por la vanguardia europea. Para media España, un símbolo del compromiso de una generación de artistas de entreguerras. Para la otra media, una roja con un pasado que expiar. El expediente de la actriz es uno de los 36.018 resueltos hasta noviembre de 1941 por los 18 tribunales regionales de responsabilidades políticas, creados para castigar a los perdedores de la Guerra Civil por su ideología, a golpe de multas e incautaciones.

Por ellos desfilaron desde presidentes de la República como Manuel Azaña o Niceto Alcalá Zamora hasta insignificantes militantes de partidos del Frente Popular que alguien ponía en la diana del tribunal. Daba igual que el procesado estuviese en España o en el exilio; daba igual que estuviese vivo o muerto. En el peor de los casos, la familia pagaba el ajuste de cuentas. Así que Xirgu, de notoria afinidad republicana, no se libró de esta persecución, que comenzó mientras ella estaba de gira en México. "Es persona de izquierda, figurando afiliada en Izquierda Republicana. En octubre de 1934 tuvo oculto en su casa a Manuel Azaña, del que era íntima amiga, así como de Marcelino Domingo [ministro de Instrucción Pública]. Le cogió el Movimiento Nacional en el extranjero, no habiendo regresado a su patria, dedicándose a realizar propaganda roja en festivales, representaciones teatrales y giras. Protege a los elementos marxistas en una finca que ha adquirido en Chile".

Por tales "hechos graves", el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Barcelona le confiscó todos sus bienes en 1941, la inhabilitó para ocupar cargos "de toda clase" a perpetuidad y la condenó al destierro, también perpetuo. Entre las propiedades incautadas se incluían tres viviendas en Barcelona y la casa de Badalona, donde Azaña se había alojado tras su retención en el puerto barcelonés en 1934, y por la que también habían pasado Federico García Lorca y Jacinto Benavente.

Margarita Xirgu jamás regresó del exilio, a su juicio, el peor de los males. "Qué sabios eran los griegos; no te mataban, te exiliaban", decía la actriz a menudo, según recuerda su sobrino-nieto Xavier Rius Xirgu. No retornó ni siquiera tras la decisión de la Comisión Liquidadora de Responsabilidades Políticas, heredera de los expedientes políticos, que aceptó el recurso de la artista y suavizó el castigo: multa de 2.000 pesetas y devolución en 1949 de los bienes incautados, incluida la casa de Badalona.

Parte de este historial de Xirgu figura entre la documentación trasladada en diciembre pasado en 4.221 cajas desde el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares (Madrid) al Centro de la Memoria Histórica de Salamanca, que el Ministerio de Cultura convertirá en un gran archivo de los peores años del siglo XX. En esas cajas se puede rastrear buena parte de la represión política impulsada desde 1939 gracias al esmero de la dictadura en dejar huella de su propio desatino. Entre la documentación judicial conservada ahora en Salamanca hay algunos ejemplos.

Al socialista Julián Besteiro, que murió en 1940 en la cárcel de Carmona (Sevilla), se le condena un año después de su fallecimiento a pagar 15.000 pesetas de multa. Absurdo, sí. Implacable, también. La represión se heredaba. Entre otros, le ocurrió a los familiares de Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña. Le mataron tras un consejo de guerra y posteriormente todos sus bienes fueron adjudicados al Estado. En 1948, su hermana Ramona reclamó la devolución de las propiedades. En Salamanca se pueden leer los argumentos que da la Comisión Liquidadora en 1953 para rechazar esta petición: "No ha lugar a devolver a los herederos de Luis Companys las fincas que fueron embargadas en pago por la responsabilidad civil declarada contra el mismo por la realización de actos contrarios al Movimiento Nacional".

Uno de los pocos cargos republicanos al que se le archiva el expediente de responsabilidades políticas es Alejandro Lerroux, presidente del Gobierno y ministro en varias ocasiones. Nada más comenzar la Guerra Civil, se refugió en Portugal para seguir los acontecimientos con la tranquilidad de una frontera de por medio. En 1942, el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Madrid sobresee el caso y el de ámbito nacional lo confirma: "Si bien la actuación política del señor Lerroux sobradamente conocida no puede menos de reputarse funesta desde el punto de vista del Movimiento Nacional, es indudable que siendo todos los actos que en este sentido puedan atribuírsele anteriores a octubre del 34, en que precisamente hubo aquél de enfrentarse contra la subversión revolucionaria, se hallan exentos de responsabilidades políticas, y en cuanto a su estancia en el extranjero, constando como constan sus reiteradas adhesiones a la Causa Nacional y sus tentativas para que se autorizase su entrada en España, es incuestionable que no puede ser sancionado".

En el expediente se incluyen documentos sobre la repentina devoción de Lerroux hacia los sublevados, que tal vez le sirvió para regresar a España tras el conflicto. "Excelentísimo señor Alejandro Lerroux: Su Excelencia el Generalísimo Franco me encarga le manifieste que ha recibido su grata del 18 del actual, en la que expresa su felicitación por el aniversario del glorioso Alzamiento Nacional y su adhesión a la causa de la verdadera España", le escribe el 26 de julio de 1937, "segundo Año Triunfal", el teniente coronel ayudante-secretario del Jefe de Estado y Generalísimo de los Ejércitos Nacionales desde Salamanca, cuartel general de Franco.

Aquel mismo año, la abogada Victoria Kent fue nombrada secretaria de la embajada española en París. Tampoco volvió del exilio. Fue castigada por una doble vía. En 1941, el Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo la condenó a 30 años de cárcel. Y tres años después, la Sala 2 del Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas le impuso una multa de 100.000 pesetas, ya que, después de investigar su patrimonio, comprobaron que no existían "bienes de su pertenencia en territorio nacional, toda vez que vivía de sus ingresos en la profesión y cargos ocupados". El tribunal considera grave su militancia en partidos de izquierda, sus cargos durante la República (fue directora general de Prisiones), su dependencia de la Institución Libre de Enseñanza y su "colaboración con los Gobiernos marxistas".

Cipriano Rivas Cherif, director de la compañía de Xirgu y cuñado del presidente de la República Manuel Azaña, también se enfrentó a las dos patas sobre las que caminaba la represión: la militar, que enviaba a la cárcel o al otro barrio, y la política, que cobraba sanciones. Por el delito de adhesión a la rebelión, un tribunal militar le condenó en 1940 a la pena de muerte, que luego le fue conmutada. Por su activismo político, en 1947 le imponen una multa de 20.000 pesetas. Previamente le confiscan 6.000 francos suizos. Entre los delitos políticos del cuñado de Azaña se citan: "Colaboró desde su puesto en la Delegación Permanente Española ante la Sociedad de las Naciones con la pretendida labor de prestigiar a la España marxista y de conseguir para ella toda clase de ayudas espirituales y materiales".

Como las inquinas de estos tribunales eran proporcionales a la responsabilidad desempeñada durante la República, hay otros nombres especialmente emponzoñados en los textos. A Diego Martínez Barrio, ex ministro, ex presidente del Gobierno y ex presidente de las Cortes, le consideraron "uno de los principales culpables de cuantas tragedias han ocurrido en España tras el 16 de febrero de 1936". "Fue uno de los que enardeció a las masas extraviadas y pervertidas a la lucha contra las fuerzas nacionales", reza la sentencia de noviembre de 1940. Se incautaron de todos sus bienes y le condenaron al destierro. A José Giral, también ex presidente y ex ministro, le describen como "testigo impasible de la inmensa mayoría de desmanes, depredaciones, saqueos, robos y asesinatos que se perpetraron en nuestra patria por la horda roja". Le imponen una de las multas más altas (75 millones de pesetas) y 15 años de extrañamiento [destierro].

No menos inclementes se muestran con el moderado Niceto Alcalá Zamora: "Sus errores, torpezas y desaciertos fueron en tal número y magnitud que puede estimársele como de los principales responsables por acción y omisión de haber forjado la subversión roja, haber contribuido a mantenerla viva durante más de dos años y a estorbar el triunfo providencial del glorioso Alzamiento". Por su "animadversión" hacia el Alzamiento le condenan en 1941 a 50 millones de multa, le confiscan sus bienes y le destierran 15 años. Una de sus hijas, María Teresa, logra que se revise la sentencia años después, tras la muerte de Alcalá Zamora en Buenos Aires en 1949. También aquí, pese a su fallecimiento, sigue vigente la obligación de sus herederos de pagar la sanción (tres millones de pesetas tras una primera rebaja, a la que seguirá una segunda).

A los exiliados Giral, Martínez Barrio y Alcalá Zamora les imponen, además, otra pena de gran impacto emotivo: proponen que se les retire la nacionalidad. Al igual que a Dolores Ibárruri, Pasionaria, sentenciada en febrero de 1941 por el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Madrid con una prosa que hoy hace reír y entonces hacía llorar. "Realizó activa propaganda entre las masas obreras de las ideas del llamado Partido Comunista. Uno de cuyos dirigentes más influyentes era desde octubre de 1934, llegando a ejercer una manifiesta influencia en ellas que aprovechaba para divulgar ideas disolventes y anárquicas del mismo. Fue diputado en el 36 por Oviedo. Su intervención en Cortes se caracterizó por su manifiesta agresividad oral a los elementos destacados de las derechas, evidenciado por la frase que profirió el 16 de junio de 1936 al terminar su discurso Calvo Sotelo. 'Este hombre ha hablado por última vez'. Durante el Movimiento Nacional mostró una oposición acusada en mítines y arengas en radio de una audacia y léxico inconcebibles en persona humana y menos aún en una mujer".

En vista de que la investigación de Dolores Ibárruri desvela un patrimonio ascético (una casa en Somorrostro valorada en 3.000 pesetas), el tribunal obvia la proporcionalidad entre posesiones y cuantía de la multa y decide imponerle una sanción de 25 millones de pesetas, "una cifra que, absorbiendo bienes conocidos, alcance a todos los que pudieran descubrirse o a la participación que le corresponda en el botín producto de sus depredaciones".

El colapso de la maquinaria represora

Manuel Álvaro Dueñas, profesor de la Universidad Autónoma, hurgó en la represión política mucho antes de que la memoria histórica invadiese el presente. Dedicó su tesis doctoral a la jurisdicción especial de responsabilidades políticas en Madrid. La leyó en 1997 y se publicó en 2006. Gracias a su investigación, se descubrió el alcance que habían tenido esos tribunales en sus tres primeros años de vida (1939-1941): 125.286 expedientes incoados y sólo 38.000 resueltos. "Carrero Blanco ordena que se envíen a la subsecretaría de la Presidencia un estadillo con lo incoado, lo pendiente y lo resuelto. Se dan cuenta entonces de que no dan abasto", expone. Burgos o Ceuta habían sido diligentes, pero las provincias con más frenesí represor (Granada, Valencia, Madrid, Barcelona o Albacete) apenas habían resuelto la cuarta parte de los asuntos iniciados. El propio departamento de Carrero Blanco calcula que, si le suman los nuevos expedientes que remitirán otros tribunales (militares y de represión de la masonería), se alcanzará como mínimo los 250.000 expedientes. "De mantenerse este ritmo, se tardaría 15 años en liquidar las responsabilidades políticas", reconocen en una nota interna. "Les preocupa modificar el procedimiento sin que parezca que dan marcha atrás, pero la razón de peso por la que reforman la ley en 1942 es que se ha colapsado la jurisdicción", indica Álvaro. También ayuda otro colapso: el económico, derivado del bloqueo de millones de cuentas. Se produce entonces un archivo masivo de causas a republicanos insolventes o de poca responsabilidad y en 1945, se cancela la jurisdicción. Los casos pendientes pasan a una comisión liquidadora. Mientras funcionó, la jurisdicción política fue "opaca" e "inquisitorial", según Manuel Álvaro. Tenía un carácter retroactivo -se purgaban hechos cometidos a partir de 1934-, la responsabilidad "no se extinguía con la muerte" y no se convocaban vistas orales. El acusado sólo podía enviar un pliego de descargos a través de un abogado. "Había 17 causas por las que incoaban un expediente, entre ellas, militar en partidos del Frente Popular, ser dirigente sindical o haber residido dos meses fuera de tu provincia antes del alzamiento", señala Fernando Martínez, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Almería y coordinador de una investigación sobre estos tribunales en Andalucía. En dos años de trabajo, los 32 investigadores que participan en el proyecto han examinado 56.000 expedientes (las mujeres sólo representan el 4,5%). "El elemento fundamental es el botín de guerra", sostiene Martínez. "Se consiguió el objetivo político al generar un inmenso censo de rojos, pero se vio frustrado el económico, en gran medida porque más del 80% de los expedientados eran trabajadores o pequeños propietarios con rentas bajas", explica Antonio Barragán, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Córdoba. Pero con los afectados no había piedad: Barragán ha encontrado casos en los que se confisca "la casa, la ropa, los aperos y hasta los utensilios de cocina".

http://www.memoriahistorica.org/modules.php?name=News&file=print&sid=841

jueves, 22 de octubre de 2009

Pitarch en la Euroárabe


Estimados socios y simpatizantes de UCAR-Granada:

Nuestra asociación ha organizado una charla-coloquio a cargo del profesor José Luis Pitarch, enseñante de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia, comandante de la UMD y presidente de Unidad Cívica por la República a nivel estatal, desde este último fin de semana.

La conferencia titulada "Monarquía y Transición Militar en España", se celebrará en el Salón de Actos de la Fundación Euroárabe, el jueves 5 de noviembre, a las 7 de la tarde (19 horas).

Esa misma mañana, sobre las 11, en el lugar antes citado, nuestro compañero Pitarch presentará su último ensayo político: "Memoria irredenta del franquismo. La reconciliación del embudo" (Ediciones Flor del Viento).

Charla-Coloquio José Luis Pitarch.

Fecha: 5 de noviembre de 2009.

Hora: 7 de la tarde (19 horas).

Lugar: Salón de Actos. Fundación Euroárabe (Calle San Jerónimo 27, 18001, Granada).

Salud y República.

* Las horas de las actividades todavía no son las definitivas, pudiendo variar por cualquier razón. Se os mantendrá puntualmente informados.

http://www.revistafusion.com/20090424865/Libros/Libros/memoria-irredenta-del-franquismo.htm

http://www.fundea.org/

miércoles, 21 de octubre de 2009

José Luis Pitarch, elegido presidente de Unidad Cívica por la República


José Luis Pitarch, presidente de Asociación Federal Unidad Cívica por la República.

EFE

El escritor, profesor y comandante en la reserva José Luis Pitarch ha sido nombrado presidente de la Asociación Federal "Unidad Cívica por la República", informan fuentes de esta entidad.

José Luis Pitarch es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia y Premio Derechos Humanos y Constitución de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, quien era hasta ahora Vicepresidente de la misma.

José Luis Pitarch ha sido los últimos cinco años representante en la Comunitat Valenciana de UCR, a la cual se incorporó a raíz del encuentro de republicanos españoles en París el 24 de agosto de 2.004, con ocasión de conmemorar el 60 Aniversario de la Liberación de esa capital del yugo nazi por la División Leclerc, en cabeza de la cual entraron combatientes españoles republicanos, que hicieron preso al General Von Choltitz, Comandante del Gran París.

Pitarch es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia y en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

Es comandante de Caballería en la Reserva y miembro de la UMD.

Fue expulsado de Valencia por el Capitán General Milans del Bosch cuando detentaba, como capitán, el mando de la Unidad de Automóviles de la Brigada XXXI, cuya función principal, de dicha Unidad, era suministrar la gasolina y otro apoyo logístico a los carros o tanques del cuartel de Bétera, que después ocuparon Valencia el 23-F-81.

martes, 20 de octubre de 2009

El "circo mediático" de Lorca


Antonio Barros Manzano

La Opinión de Granada

19/10/2009

Es curioso y a la vez sorprendente, cuando uno escucha esa palabra tan de moda y recurrente, inventada como no, por la clase política y por los programas del corazón; entidades que a mí me suenan igual (pues tanto monta, monta tanto) aquello de ‘circo mediático’, palabras inventadas para subir las audiencias televisivas, para vender mas papel cuché, o ganar un puñadito de votos. Ahora en Granada la frase está unilateralmente de moda; los ventrílocuos, descendientes de Lorca y sus muñecos (que no son pocos y de cierta influencia pues atesoran títulos de los de colgar) no se cansan de repetirla, aludiendo a lo que ellos temían desde el principio como una plaga bíblica: (exhumación), cuando de lo que se trata es de impartir justicia hasta ahora imposible en ésta tierra de impasible ademán, mas aún, en la propia tierra que abrazó los cadáveres de tantos fusilados y masacrados injustamente, en esa tierra que no estaba preparada para ser regada con la sangre, los quejidos y las lágrimas de tantos inocentes.

Ahora sin embargo, los muñecos de ventrílocuo hablan de ‘circo mediático’ cuando que yo sepa sólo se ejerce en el lugar, el trabajo solitario y respetuoso de unos profesionales que hacen los cálculos precisos para encontrar las tumbas de los que la ley de la Memoria Histórica autoriza buscar por un derecho que trasciende el interés al que tan habituados estamos, enmarcándose más en el contexto que nos hace verdaderamente humanos. Les pregunto: ¿ Dónde están ubicadas las cámaras que retransmiten el desenterramiento las 24 horas del día? ¿Dónde está la muchedumbre que se agolpa a la vera de los olivares esperando ver las calaveras? ¿Dónde están las noticias al respecto que inunden los telediarios nacionales e internacionales, los programas dedicados a la carnaza, y donde los periódicos repletos de la noticia mediática?. En todo caso, sólo se escucha el revoloteo de la familia del Universal poeta decir no, y del grupo de apóstoles que gustan del “monoteísmo” que da favor y poder, repetir no. Lorca, su cuerpo, su esqueleto y el envoltorio según las leyes pertenece a esa familia que nadie elige (que mas quisiéramos) pero que llegado el caso domina con o sin razón, así es la ley.

Pero la obra de Federico García Lorca, no fue concebida para que fuera leída sólo por su sobrina nieta (aunque pueda permitirse el lujo de vivir de ello), o por cualquier otro miembro de su familia; la obra de Lorca es universal porque él lo quiso al publicar y porque el público del mundo entero así lo reconoció, y el alma del Poeta Universal, guste o no a la familia y sus acólitos, trasciende; pertenece a todos los que de manera respetuosa y callada admiramos sus versos, la maestría de sus metáforas, su teatro magistral entre la tragedia griega de más de dos mil años y los problemas del mundo de ahora, la misma tragedia a fin de cuentas, sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor.

Por eso, tanto a la familia como sus acólitos debe quedarles claro que a muchos, a esta mayoría silenciosa no nos mueve el morbo de unos huesos, sino la dignidad de tantos huesos desparramados por la decisión arbitraria de un puñado de asesinos. No basta con declarar por decreto ley como dice Laura García el lugar como “camposanto” se trata de sacar a la luz ahora que hay luz, todo lo que otros apagaron con un fusil, una pistola de gracia y una pala echando tierra sobre cuerpos inertes para siempre.

No es el cuerpo descompuesto lo que se quiere rescatar del cruel olvido, es la dignidad que quedó atrapada en aquel hoyo la que hay que dejar volar libre.

domingo, 18 de octubre de 2009

El maestro cojo y los banderilleros


Un profesor y dos miembros de la CNT compartieron verdugo y fosa con Lorca.

Francisco Vigueras Roldán

El País

18/09/2008

El hecho de que Dióscoro Galindo González, maestro de Pulianas (Granada), fusilado por los fascistas granadinos al comienzo de la Guerra Civil por defender la escuela popular y laica, compartiera verdugos y fosa con el poeta Federico García Lorca lo ha convertido en símbolo de miles de maestros republicanos, represaliados por el régimen de Franco. El magisterio fue uno de los colectivos más perseguidos por la represión franquista, ya que la República le había confiado la difícil tarea de reformar el sistema educativo. Conocido como “el maestro cojo”, tras perder la pierna izquierda en un accidente, Dióscoro participó activamente en las llamadas misiones pedagógicas, destinadas a erradicar el analfabetismo, muy extendido entre la población rural. Y aquí se topó con la Iglesia, que utilizaba la escuela para adoctrinar a las jóvenes generaciones en la fe católica y garantizarse así el monopolio religioso del país.

Formado en la Institución Libre de Enseñanza, Dióscoro era un maestro humanista y solidario. Organizaba clases nocturnas para los alumnos que no podían ir al colegio porque debían ayudar a sus padres en las faenas agrícolas. Las familias con escasos recursos económicos apreciaban los gestos solidarios del maestro. Dióscoro contaba, además, con el apoyo de las familias liberales, porque impartía una educación laica. Sin embargo, no gozaba de las simpatías de los padres más conservadores, que expresaban su malestar por las enseñanzas que transmitía a sus hijos sobre igualdad, justicia social y libertad. Algunos padres llegaron, incluso, a retirar a sus hijos del colegio.

El maestro Galindo se significó aún más como republicano en las elecciones del 16 de febrero de 1936, cuando representó al Frente Popular en la mesa electoral frente a la candidatura de la derecha. Desempeñó un papel decisivo para impedir que los caciques de Pulianas cometieran fraude en aquella jornada electoral. Sus adversarios políticos nunca le perdonaron la intensa actividad que desarrolló para garantizar la limpieza de la consulta democrática. Cuando el Frente Popular ganó las elecciones, muchos vecinos del pueblo desfilaron delante de su casa al grito: “¡Viva el maestro nacional de Pulianas!”.

El clima de hostilidad hacia el maestro alcanzó la máxima tensión en el verano del 36. El 20 de julio, día de la sublevación militar en Granada, Dióscoro Galindo era ya un hombre señalado por los falangistas de Pulianas como el maestro rojo. Varios pistoleros de la Falange lo detuvieron en su casa, a las dos de la madrugada del 18 de agosto de 1936, en medio del pánico familiar. Su hijo, Antonio Galindo, fue amenazado de muerte por intentar acompañarle al Gobierno Civil, donde Dióscoro coincidió con Federico García Lorca. Horas más tarde, maestro y poeta fueron llevados a La Colonia, un cortijo de Víznar convertido en antesala de la muerte. Allí compartieron sus últimas horas de vida, antes de ser paseados.

Resulta significativo que los franquistas condenaran a muerte a Dióscoro por “negar la existencia de Dios”. Ésa fue la principal acusación que hicieron contra el maestro en su expediente de depuración. Alguien dijo, y con razón, que la guerra la ganaron los curas y la perdieron los maestros.

En el lugar del crimen, junto al maestro y al poeta, hubo dos paseados más. Eran los anarquistas Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas, muy conocidos en Granada, sobre todo en el mundo taurino, del que llegaron a ser afamados banderilleros.

Los dos sindicalistas eran de los llamados “hombres de acción” de la CNT-FAI que se entregaron en cuerpo y alma a defender los derechos de los trabajadores frente a una patronal despótica y prepotente que respondía con despidos ante cualquier reivindicación laboral. Galadí y Cabezas se unieron a la resistencia en el Albaicín para hacer frente a los militares golpistas. Tras la caída del popular barrio granadino, rompieron el cerco al que estaban sometidos, con intención de seguir combatiendo en defensa de la República. Antes de partir, Galadí quiso ver a su hijo y acudió a un encuentro secreto para despedirse del pequeño de 10 años. Sin embargo, alguien lo delató a los franquistas, que aprovecharon la oportunidad para detenerlo junto a Cabezas, su compañero inseparable en la lucha política y en el ruedo. Fueron azotados y golpeados en el centro de Granada, para escarmiento público, y llevados a Víznar para fusilarlos. El comandante Valdés, máximo responsable de la represión, les tenía especial odio por la rebeldía que siempre habían mostrado. Después de cometer el crimen, los falangistas registraron sus domicilios y quemaron la mayor parte de los documentos y recuerdos familiares. Apenas nos quedan un cartel taurino en el que son anunciados como banderilleros y unas fotos con capote y traje de luces. El nieto de Francisco Galadí está convencido de que su abuelo habría sido un torero célebre de haberse puesto del lado de los vencedores, pero eligió el bando republicano y quisieron borrar su memoria: “No lo han conseguido”.

Francisco Vigueras Roldán es miembro fundador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada y autor de Los paseados con Lorca.

viernes, 16 de octubre de 2009

Un ondulado desierto


Sixto Sánchez Lorenzo

La Opinión de Granada

La muerte de Federico García Lorca no pretendió la eliminación del oponente político ni obedeció a una estrategia militar. La cultura, como enemiga eterna del totalitarismo, fue la víctima. El grito de ‘¡muera la inteligencia!’ proferido por Millán Astray el 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca podría resumir una sentencia de muerte que llevaba aparejada la condena del saber, del arte, de la sensibilidad o del compromiso social, y que se había ejecutado apenas dos meses antes.

La misma fragilidad de la vida aqueja a nuestras convicciones, y a menudo necesitamos símbolos, imágenes y referencias que las materialicen y ayuden a consolidarlas como parte de la argamasa vital que anima a nuestra conciencia. Puedo comprender y respetar hondamente los deseos de su familia consanguínea, pero me satisfaría que comprendieran que, en cierto modo, la familia de García Lorca es universal, y su memoria nos pertenece a todos, y la necesitamos… Una buena solución de compromiso sería tal vez que sus restos pudieran ser identificados y reposaran en el mismo lugar de Alfacar donde acaso el poeta expiró, aunque nunca fuera capaz de dar un último aliento…

Porque su espíritu alienta a cada instante a través de la lectura de sus poemas o al escuchar en boca de los actores las palabras llanas de sus dramas. A pesar de todo, necesitamos un hito, no tanto para honrar su muerte y su memoria, como para no perder la nuestra ni arriesgarnos a olvidar que los motivos de su muerte son idénticos a los de nuestro empeño en vida.

Y deben servirnos para concluir la labor siempre inacabada de una sociedad libre, justa y culta. Que ese mojón haga visible lo invisible y alumbre lo oculto para que el descanso eterno de Lorca no sea descanso para los vivos. De lo contrario, advierto, rescatando palabras del cante jondo, que los laberintos que crea el tiempo se desvanecen, y solo queda un desierto, un ondulado desierto.

[Sixto Sánchez Lorenzo es catedrático de Derecho Internacional Privado de la Universidad de Granada]

miércoles, 14 de octubre de 2009

Los niños robados del franquismo


Al descubierto la trama de secuestro y venta de niños recién nacidos

Héctor Rojo Letón y María José Esteso Poves

Diagonal

En el próximo número de DIAGONAL, ofrecemos la primera cartografía del robo de niños de madres sin filiación política. Decenas de miles de neonatos habrían sido dados después en adopción hasta los años ’80, aunque todo había empezado con una motivación política. Tras la guerra civil, a presas políticas les fueron robados sus bebés nada más nacer en la cárcel para evitar la propagación de sus ideas.

El 25 de septiembre varias asociaciones en defensa de la memoria histórica presentaban ante un juzgado madrileño algunos de los presuntos implicados, médicos y miembros de la Iglesia, y lugares, clínicas y hospicios, donde se habría traficado con neonatos durante el Franquismo. Gracias a esta denuncia, y a otras que también se han interpuesto en Aragón y Andalucía, y a otros testimonios a los que DIAGONAL ha tenido acceso podemos ofrecer el primer mapeo de esta práctica que habría afectado a miles y miles de familias, según reconoce Mari Cruz Martínez, antigua presidenta de Derecho a Saber, que durante años se ha dedicado a investigar estos sucesos. Uno de estos casos es el de Isabel, que siendo menor fue obligada por sus padres a ir en 1974 a un piso a Bilbao desde Canarias para entregar después a su bebé, que ha narrado a DIAGONAL los más de 30 años que lleva buscando a su hijo.

"Se ha jugado con el miedo de las personas"

De algunas de las adopciones han pasado ya muchos años, pero estos sucesos han sido "silenciados" hasta hoy, ¿por qué esta situación conocida más o menos en Bilbao o en otros sitios no ha tenido mayor trascendencia?

Que no haya tenido trascendencia, se debe principalmente a que se ha jugado con el miedo. Primero a las consecuencias legales que hubiese tenido en fechas anteriores al año 2000. También por las ramificaciones que tienen estas adopciones entre ellas las de personas íntimamente ligadas al Estado, Iglesia, política, medicina, abogacía y otras profesiones que por su calibre verían comprometido su buen nombre. Todo ello ha hecho que se esté ojo avizor con este tema para parar cualquier tipo de investigación o reclamación que puedan hacer tanto los hijos adoptivos como las madres biológicas. Incluso me atrevo a decir que por parte del Estado y de la Iglesia, si hubiese algún tipo de investigación será indiscutiblemente entorpecida por las mismas personas que rodean este tema. Todavía tienen el peso suficiente para ejercer su influencia, igualmente muchos involucrados forman parte hoy día de la sociedad mas exquisita y con puestos tan importantes como para que conozcamos a algunos de ellos a través de los medios. Su caché social les hace intocables.

Por ejemplo, individualmente muchas personas hemos ido a buscar a la Diputación. La primera vez que me personé para hablar de este tema y pedir ayuda y que se encontrara a mi hijo fue en 1978. Posteriormente, en años casi sucesivos he seguido yendo sin conseguir que me escuchasen. La última vez que me personé en las instalaciones de la Diputación fue en 1994, más bien me miraban como si estuviese loca o cometiendo algún pecado, nunca jamás se me admitió a trámite ningún tipo de reclamación. Si hubiera sido así, tendría que haber llevado sello de entrada con número de registro y eso hubiese significado que el Estado se enterara del asunto oficialmente. Sé que otras personas han hecho lo mismo que yo, inclusive este mismo año. Lo único que hemos conseguido son buenas palabras, "vamos a ver", "le avisaremos", "no habíamos oído hablar antes de algo parecido". Pero, sigue sin admitirse ni una sola reclamación oficial. En los años que llevo en contacto con personas en situaciones similares, no he encontrado a ninguna que posea un comprobante con sello de entrada y fecha de registro de su reclamación.

Incluso, el juez Baltasar Garzón ha llegado a afirmar que esto ha sido más grave que lo ocurrido en Argentina, ¿cómo os enterasteis de vuestra situación?

Si no más grave, se podrían equiparar perfectamente las dos situaciones. Al igual que muchos niños fueron adoptados dentro y fuera de Argentina, aquí pasó lo mismo. Por ejemplo, hay un afamado arquitecto a nivel mundial de unos 34 o 36 años aproximadamente, que fue dado en adopción fuera de España a través de Mercedes Grass. Al igual que muchos otros anónimos.

En el caso de las madres biológicas nos enteramos porque vivimos la situación desde el epicentro, los hijos adoptivos se han enterado la mayoría después de haber cumplido entre 26 y 30 años. Si lo supieron antes, fue porque o no concordaban con la familia que los adoptó o porque habían tantas diferencias físicas que lo sabían sin que se lo dijeran. Muchos hijos que se creían biológicos se han llevado la sorpresa. Hay de todo, desde fechas de nacimiento cambiadas, hasta personas inscritas en dos países distintos o nacidas en Bilbao y posteriormente registradas en Madrid, concretamente en la Clínica O´Donnell. Lo más triste de todo esto es su objetivo principal: eliminar rastros para que madres e hijos no se pudiesen encontrar. En el caso de las madres biológicas hubo de todo, desde la jovencita que no podía cuidar a ese hijo y tuvo que darlo en adopción, a otras que si querían a sus hijos pero que eran obligadas por la familia a ir a casa de Mercedes para pasar el embarazo; otras que por falta de medios y una familia que las quisiese ayudar terminaban pidiendo ayuda a sacerdotes y monjas. Ayuda para tener un techo, comer y unos mínimos cuidados médicos, además de trabajo o seguir estudiando, unas sabiendo a lo que iban aunque no querían y otras sin saberlo pero que se enteraban allí y tampoco querían dejar a su hijo. Hay que retrotraerse a los años ’70, en mi caso, e incluso a los ’80 y parte de los ’90 para hacerse una idea de las diferencias sociales y culturales. La presión de todo tipo, religiosa, familiar y social que tenían las menores en esos años e incluso alguna mayor de edad. Básicamente eran menores ninguneadas, humilladas, despreciadas de la clase baja y media. Igualmente de la media alta y alta, pero con la diferencia que la familia tomaba el mando para ocultar la mancha que significaba tener una hija embarazada soltera y un nieto bastardo.

La mayoría de edad se alcanzaba con 21 años, con la democracia fue lo mismo, pero barnizado. Ser mayor de edad con 18 años tampoco significaba ninguna diferencia, las normas morales y sociales seguían siendo las mismas. Había muchas maneras de hacerte el lavado de cerebro y doblegar tu voluntad, desde reconversiones y charlas exhaustivas para demostrarte el daño tan grande que le hacías a la familia, hasta palizas, amenazas e, incluso, encierros en reformatorios, colegios de monjas y otra serie de sitios como tu propia casa, de la que no podías salir a no ser que te pusieras una faja que te cortaba la respiración, para que no se notara nada.

En el caso de los adoptados al enterarse entraban en un lógico shock, preguntaban de todo sin encontrar respuestas, porque los padres adoptivos no quieren hablar de ello en su mayoría. Llega un momento lógico que los adoptados dejan de preguntar a sus padres para no hacerles daño, porque los quieren y ellos se muestran vulnerables con ese tema. Comprendo perfectamente que los adoptados quieran a sus padres adoptivos como propios porque les han criado, querido y consolado desde pequeños, pero no veo bien el chantaje emocional que ejercen desde el cariño para no hablar de un tema tan importante para un hijo al que quieres con toda tu alma.

Después de esto suelen empezar las averiguaciones por su cuenta, sacan partidas de nacimiento literales o el legajo del nacimiento. Empiezan a buscar por todos sitios información, hablan con tíos o primos que puedan saber algo, otros con amistades. Después contactan con otros adoptados y preguntan en las instituciones buscando ayuda y poder encontrar así sus raíces. Les llegan informaciones contrapuestas, la verdad disfrazada de su propia familia y en algunos casos mentiras. Por suerte, algunos tienen la suerte de saber la verdad desde el principio, hay padres adoptivos que saben la verdad y tienen nombres y contactos, hay padres adoptivos que realmente no saben nada más que el modo en que adoptaron. En todo el proceso, desde que se enteran de verdad, y no es una intuición o una palabra suelta escuchada detrás de una puerta, tienen muchos altibajos emocionales, inseguridades, remordimientos porque sienten que están traicionando a sus padres adoptivos, al mismo tiempo piensan que fueron abandonados porque no los querían y mil cosas más, casi todas truculentas. No juzgar que pasó antes de saber es peligroso, pero es una defensa inconsciente que les asalta continuamente debido a las dudas y a las barreras que les ponen para saber. Con el deseo de encontrar no ya para recuperar nada porque es imposible, pero si ver la cara de la madre que te parió, escuchar su historia, saber sus motivos o las causas propias o ajenas que hicieron que se cambiara el curso de sus historias personales. No creo que haya nada peor que pensar que tu madre no te quería, te abandonó, te regaló o vete tú a saber.

Por otro lado, hay una cuestión que pocas veces se menciona. Hay madres biológicas menores, que firmaron la adopción de su hijo, otras muchas que no lo hicieron, pero nadie ha se ha parado a reflexionar sobre qué valor puede tener la firma de una menor cuando ha sido presionada y obligada a firmar incluso bajo amenazas (no es mi caso porque yo no firmé nada y sabían que si lo intentaban rompería en mil pedazos el papel). Conozco casos en los que los padres o algún miembro de la familia acompañaban a la menor a firmar, quisiera o no. También es posible que en representación de la menor ausente firmaran los padres. ¿Es legal eso? Parece un abuso de menores en todos los sentidos de la palabra. Estos pequeños ejemplos eran la atmósfera que se respiraba.

A la hora de intentar recomponer vuestra vida privada, ¿con qué trabas os habéis encontrado, ya sea tanto a nivel personal o a nivel institucional? ¿Creéis que alguna vez se podrán encontrar las pruebas que demuestren todo lo que denunciáis?

¿Recomponer la vida privada? En algunos casos hasta puede que lo consigan, generalmente no se consigue, sólo vives pensando llegar a la mayoría de edad para buscar al hijo que te quitaron. En ese intervalo de tiempo que pasas siendo menor hasta que eres en adulto por decreto, le das mil vueltas a la cabeza. Haces infinidad de planes de cómo vas a buscar, qué vas a hacer. Sólo te mantiene la esperanza de que una vez adulta, porque la ley así lo dice recuperarás a tu hijo. Craso error.

Intentas conservar alguna prueba, en mi caso dejé constancia de mi embarazo (no voy a decir como). Intentas mantener algún tipo de contacto con personas del entorno en el que estabas y lo guardas como oro en paño. También vives atormentada, triste, enfadada y sola, muy sola. Te da la sensación que más que caminar te arrastras, no duermes, tienes que ponerte una mascara para poder relacionarte con los demás. Te vuelves desconfiada, mal pensada, te relacionas con los demás en función de las aportaciones sociales y contactos que tengas para poder entrar en ciertos círculos que crees te pueden introducir en la tela de araña indicada (ni se pueden imaginar hasta donde pude llegar). Empiezas a buscar en tu mente cosas que podías haber hecho para estar con tu hijo, pero por más que pienses tenía que haber hecho esto o lo otro era imposible. La maquinaria estaba diseñada para precisamente privarte de cualquier tipo de recurso, en mi caso fue así porque yo no quería bajo ningún concepto dejarlo. Lo tuve en mis brazos y me lo arrancaron. Después te duermen y cuando despiertas ya no está, se valen de tu vulnerabilidad física y emocional para hacer lo que quieren.

Dejando a un lado las vivencias de ese momento, una vez llegas a la mayoría de edad empiezas a buscar, pero ni sabes por donde empezar. Lo primero de todo es ir al sitio de donde saliste unos años atrás vacía. Tocas a la puerta para hablar y reclamar a tu hijo, te encuentras con palabras como estas: "Aquí no has estado nunca"; "te lo advierto, todo está borrado. No existes. No hay nada, estás loca". "Te expones a una denuncia y no podrás probar nada". Te echan de malos modos y te dan con la puerta en las narices, visitas al cura que hacía de ’consejero espiritual’ en el piso, te da una charla sobre la vida, que olvides el pasado y te aconseja por tu bien que desistas. La verdadera prueba de fe está en aceptar los designios de Dios, intentas no quemar ese contacto para seguir insistiendo de otras maneras. Todo inútil. También buscas a alguna compañera de convivencia en el ’piso’, pero no sabe nada. Una conversación tensa de la que no sacas nada en claro. Al fin y al cabo también pasó desasosiegos parecidos aunque a lo mejor de manera diferente. Buscas a otras personas que estuvieron contigo, a unas las encuentras a otras no. Encargas pesquisas a algún detective, al final nada de nada, porque aunque encuentre pequeñas pistas terminan desvaneciéndose.

Pero sigues, no te puedes creer que no te crean. No puedes creer que no haya nadie que quiera ayudarte. No te puedes creer que todo esté tan bien organizado para el olvido, pero sigues. Entre tantos "no" es posible que encuentres un "sí", no importa cuantas veces te caigas por el camino. No importa cuantas puertas se cierren. No importa que tus amistades y conocidos sean una farsa en tu fuero interno, aunque necesitas relacionarte con los demás como ser humano, tus relaciones personales son una mentira. No puedes hablar de ello con nadie, sabes que a mucha gente que conoces ni te importan, ni te interesan. Ni tu tampoco a ellos. Lo sabes aunque no lo demuestren, pero tienes que estar por si hay algún resquicio. Tienes miedo de que te miren mal y te aparten. Tienes miedo a que desaparezca alguna prueba externa si existe. Tienes miedo a no encontrar a tu hijo. Aunque puedas parecer de cara a la galería una persona normal, no lo eres, tú notas la diferencia entre ellos y tu. Pero sigues.

A nivel institucional nada. Ni saben, ni quieren saber. Aunque en algunas ocasiones se ponen muy nerviosos, las puertas siguen cerradas.

Sí creo firmemente que se puede encontrar si las personas colaborasen. Sí creo que se puede encontrar, si la compra-venta de favores no existiera. Sí creo, si se deja de tener miedo al que dirán y las personas que tienen expedientes o algún tipo de dato importante o que participaron tanto voluntariamente como involuntariamente hablara. Pero es una utopía, el peso de la ’honra’ mal entendida, el seguir siendo personas de bien por fuera aunque no por dentro, la mala conciencia, los compromisos morales y religiosos adquiridos y la reputación amén del dinero y la posición social impide que muchas personas cierren el círculo de su propia vida. Así viven sin saber ni siquiera que bagaje biológico van a aportar a sus hijos o si son portadores, sin saberlo, de algún tipo de enfermedad que se pueda atajar haciendo revisiones especiales o simplemente saber quien era la persona que los llevó en su vientre.

Pero los primeros interesados en que no se averigüe nada son las instituciones, mejor dicho, las personas que forman parte de nuestras instituciones oficiales y privadas.

Según se avancen las investigaciones iniciadas en Madrid se podrían conocer nuevos datos, me imagino que estaréis deseando conocer nuevos datos o es un tema tan complicado que esto puede ser muy duro anímicamente...

Sólo se van a conocer unos pocos datos, los reales no. En primer lugar, porque a los médicos y personal sanitario involucrado no les interesa, además de los abogados, notarios y personal funcionario de aquella época. Duro anímicamente no, no será mas duro de lo que ha sido hasta ahora, creo que más bien se sentirá alivio. Vivir sin saber los por qué de los acontecimientos y el cómo es todavía peor.

¿Por qué decides empezar a difundir tu situación por internet? ¿Has tenido algún problema desde entonces?

Decido difundir por internet porque mis pesquisas llegaron a un callejón sin salida. No tenía acceso a conocer por otras vías a personas que hubiesen vivido lo mismo. Alguna vez encontré cosas, menos lo que me interesaba, gente adoptada nacida en Bilbao, otras madres que hubiesen estado en los pisos de Mercedes. Tenía que viajar mucho para seguir investigando y llegó un momento que estaba ahogada económicamente, compaginaba trabajo, hijos, investigación, estudio.

Hacer todo sola ha sido complicado y difícil, pero lo hacía. A veces trabajaba en varios sitios porque tenía que capitalizarme, como me ha sido imposible dormir con normalidad tampoco echaba de menos quitar horas al sueño para que me diera tiempo a todo. El ajetreo continuo, el trabajo y la investigación constante hacía que no me quedara tiempo para pensar en mi misma. Si hubiese podido pensar me hubiese vuelto loca, escogí tener ocupadas las 24 horas. Cuando dormía era por cansancio físico y emocional agudo y si quedaba algún hueco rápidamente lo llenaba. Lo mas importante era tener la mente ocupada, dejé de verme. No me podía permitir vivir, porque significaba tener que pensar y no podía pensar, porque entonces me hubiese vuelto loca.

Problemas en internet no, si quitamos los desagradables correos en los que te dicen "si lo distes, ahora que quieres", "no te da vergüenza estropear la vida de tu hijo, que tiene unos padres que sí lo quieren" o "ten otro y se te quita todo". Yo que sé. He puesto sólo lo suave, lo que sí he encontrado son multitud de adoptados que quieren saber que pasó y por qué fueron adoptados. Son personas normales, que quieren a sus padres adoptivos muchísimo y los consideran sus verdaderos padres; otros que se quedaron huérfanos siendo pequeños; otros que les fue mal en la adopción. He encontrado todo tipo de situaciones, pero el común denominador de todos ellos es saber de dónde vengo y quién era mi madre biológica, mirarla y saber por qué no me pudo tener con ella, saber si tienen hermanos. ¡Han echado de menos tanto tener un hermano/a!.

Aunque en principio, comenzó como una venganza ante las "madres rojas", después se convirtió en un negocio, ¿por qué esto no ha significado un handicap para que esto siga siendo un tema totalmente tabú?

Hay que hacer una diferencia básica en las adopciones. Cuando se acabaron por temas políticos, se siguió la misma dinámica en dos vertientes diferentes. Una, la de "hacer una obra de caridad" con madres que realmente no podían mantener a sus hijos, con niños que se dejaban en el torno de la Casa Cuna, precisamente por la vergüenza de haber tenido un hijo en relaciones pecaminosas y encima estar soltera. Situaciones que todos conocemos como puede ser que el señorito de turno estuviese con la criada o bien porque el novio te dejó embarazada y no se hacía cargo, aunque fueses de clase alta o baja, una violación, etc. Además, empezó a haber una demanda bastante importante por parte de matrimonios en el transcurso de la paz, matrimonios que no podían tener hijos y que eran objeto de cuchicheos por ser estéril. En esa época no era plato de gusto, además que todas las mujeres en algún momento de su vida sienten la necesidad de ser madre y si no puedes haces lo posible por tener un bebé. Muchas señoras antes de adoptar fingían un embarazo o se iban de viaje y venían con un niño/a, muy pocos matrimonios reconocían abiertamente las adopciones ante los demás.

Debió de dispararse el número de matrimonios que querían adoptar y disminuir el número de madres que daban en adopción a sus hijos, al subir el nivel de vida de la población podrían quedarse con ellos e incluso enfrentar la situación de vergüenza (conozco algunas que lo hicieron así), y seguro que en este punto es donde empezaría el problema.

La otra vertiente han sido las adopciones forzadas e ilegales que nacerían por esa época. En principio no descarto que siguieran habiendo adopciones caritativas, pero al escasear los bebés y haber madres dispuestas a quedarse con sus hijos y ante la vergüenza que supondría para la familia este hecho, la mejor opción era obligarlas y para eso nada mejor que contar con la experiencia que ya tenían las instituciones y sobre todo el personal relacionado con ellas.

No olvidemos que a lo largo de la historia ha habido embarazos no deseados de relaciones "pecaminosas" en la nobleza y en la alta burguesía, en la que esos niños iban a parar a otras familias. Históricamente hablando, esto pasaba mucho menos en las clases bajas.

Al igual que la división entre el bien y el mal, la división entre un tipo de adopción y otro tienen una línea tan fina que se puede traspasar sin apenas darte cuenta. Es posible que una buena señora muy pía y devota que se ocupase de las casas de madres solteras o de enfermos o simplemente que colaboraba con instituciones se viese tentada por ofertas y prebendas. Claro que siendo cautos, de cara a la galería estaba muy mal visto e incluso penado, muy bien visto de puertas para adentro y la salvación del honor y la honra de la familia o niña de turno. No olvidemos que la sociedad de entonces tenía sus propias normas morales y quería ser impecable, además la alianza Iglesia/Estado formaba un binomio perfecto y lo que hacía uno, lo tapaba el otro y viceversa.

Como eras menor y poco menos que ni existías a todos los efectos que no fuese tu propia familia, era perfecto. La familia manda, personas que se ocupaban de esos menesteres tenían el ganado, las instituciones hacían la vista gorda, las personas que trabajaban en las instituciones se sentían a salvo de lo que firmaran. Nadie cuestionaba, nadie preguntaba, te tapaban la boca de mil maneras, y al final el matrimonio tenía su precioso bebe tan anhelado.

La red se pudo extender por la impunidad que tenían algunos, otros lo aprovecharon y se dedicaron a lo mismo.

Tabú ¿por qué? Fácil, todos se conocen, todos saben lo que hacen, todos lo justifican. Hay que encontrar una justificación si no sería demasiado monstruoso, todos callan porque si habla alguno el castillo se les cae como si fueran naipes, tienen demasiadas cosas que ocultar incluso para si mismos. En momentos de sus vidas fueron cómplices unos de otros, hicieron sus arreglos incluso dentro de sus propias familias, "no te preocupes, si tu hija está embarazada yo me encargo", se pide el favor y se hace. Ya lo debes, en otro momento te pedirán a ti que lo devuelvas: "Fulanito y menganita tienen un bebé que hay que llevar o traer"; "Tus primos quieren adoptar un niño, yo se lo doy". Cuando digo dentro de sus propias familias, me quiero referir al circulo en el que se movían y mueven.

¿Has conocido a algún bebé robado o mujer a la que le quitarán su recién nacido? En tal caso, ¿cómo fue el encuentro con ellos? ¿Crees denuncias como las que recientemente se han producido pueden ayudar a que más gente se atreva a reconocer sus dudas o puede tener el efecto contrario de que sirva para que las pruebas que quedan sean eliminadas?

Conozco a muchos adoptados. No se cuál de ellos será robado o no, pero son personas que necesitan poner su vida en orden. Aunque aparentemente la tengan bien, lo llevan como pueden. A veces buscan con más ganas que otras, porque la presión emocional es fuerte y a veces hay que descansar y darse un respiro, pero no suelen abandonar la búsqueda. Son personas normales pero que tienen sus carencias y procuran no demostrarlo, lo dejan para su intimidad y no voy a contar intimidades ajenas.

Sí que la ARMH puede ayudar muchísimo. Dar a conocer una etapa social de España es muy importante, es un arma de doble filo. Da pie a que otras personas no tengan miedo a salir a buscar y preguntar, porque todavía se tiene miedo y se va con precaución. Si destruyen expedientes o desaparecen sería tremendo, es el riesgo que se corre. No me cabe la menor duda que en algunos sitios pasará, también puede pasar si no se hace nada. Al igual que en las guerras, la fuerza de la masa es la que moviliza, la masa es la que se ve y la masa es la que se oye. Si tenemos en cuenta que la gente se moviliza para cualquier otra cuestión, ¿por qué no solidarizarse y reclamar para personas que tienes al lado y que sufren la perdida de su identidad? Pero somos hipócritas y hacemos causa común en problemas ajenos que no supongan molestias de conciencia porque a poco que miremos cerca encontraremos que alguien muy cercano tiene algo que esconder. Como colofón, me da pena ver como los juzgados están abarrotados de expedientes de casos que parecen prosaicos y populistas, por la fama de muchos personajes. Se gasta mucho dinero oficial, cuando se pone en marcha la maquinaria judicial para perseguir cosas más peregrinas. Sin embargo, no para casos realmente graves y serios. Para que las clínicas, médicos, abogados, particulares y la propia Iglesia abran los expedientes guardados, no. Para la gente que quiere saber y pueda dormir tranquila por la noche, no.

http://www.diagonalperiodico.net/Al-descubierto-la-trama-de.html

domingo, 11 de octubre de 2009

Dos libros contundentes que plantan cara a la monarquía española


Pascual Serrano

Le Monde Diplomatique

Día a día, poco a poco, el decorado que apuntala la figura de la monarquía española se va desmantelando. Primero fueron los humoristas, que dispararon dardos, ahora ya vienen un periodista y un político que usan fuego real, es decir, datos, cifras, fuentes contrastadas. Nos referimos a dos libros publicados a lo largo de este año.

El primero, “Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones” (Txalaparta), del periodista Iñaki Errazkin, es, antes que nada, un libro elegante, educado, que tiene el mérito de hablar de la historia de los Borbones sin odio, pero consiguiendo que los lectores los odiemos. Es lo que tiene la verdad cuando lleva muchos años ocultada, que contada con rigor, puede despertar la indignación, porque es mucha la información de ese libro que ayuda a poner en su sitio la figura de la familia Borbón, desde Felipe V hasta Juan Carlos I. Y después de leer el libro de Errazkin, cualquiera llegará a la conclusión que ese sitio no es otro que el de la desvergüenza.

Nuestro segundo libro, es el del senador del PNV Iñaki Ansagasti, “Monarquía protegida por la censura” (Akal). Lo más curioso de este trabajo es descubrir que el autor ha tenido que publicar este libro para que nos enteremos de sus intervenciones públicas o sus preguntas parlamentarias respecto a la corona, porque los medios siempre se las silenciaron. De modo que así descubrimos al mismo tiempo dos miserias: la de la monarquía y la de nuestros medios de comunicación que vetan cualquier referencia crítica ala Casa Real aunque vengan de un legítimo representante democrático de los ciudadanos. Y por si fuera poco parece que han retirado el libro de El Corte Inglés, la FNAC y las librerías de los aeropuertos.

En conclusión, que, aunque la inmunidad borbónica siga vigente en los medios de comunicación, la de los libros ya se les ha acabado. Vamos bien.

viernes, 9 de octubre de 2009

Anguita y los cortesanos


José Luis Serrano (*)

29.04.2005

La noticia del miércoles no fue que Julio Anguita viniera a Granada, ni que los "anguitistas" fueran a oírlo. La noticia es que no cabía un alma en el Aula Magna de Ciencias y la noticia es que el noventa por ciento de los allí congregados eran jóvenes universitarios con carpeta y mochila que andarían en tacataca por los tiempos de la "Convocatoria por Andalucía" y de "en junio, Julio". Y, sin embargo, en las ediciones de ayer jueves, ni Ideal, ni Granada Hoy daban cuenta de los detalles de esa visita. La Opinión fue el único periódico de Granada que dio la noticia en su justa magnitud. En páginas interiores aparecía una fotografía de la presidencia del acto y, en última página, en El portal de Belén Lezama, un amplio comentario sobre el contenido de la conferencia y una curiosa fotografía de Charo Valenzuela en la que se ve al doctor García Puche apoyado en el brazo de Julio Anguita. La fotografía me llamó mucho la atención y, con el permiso de Belén Lezama, la tomo como pretexto de este artículo.

Un observador neutral diría que a José Luis García Puche se le había caído el bolígrafo y que se agachaba para recogerlo cuando fue sorprendido por la cámara. Pero el pie de foto contradecía esta impresión: "la admiración del doctor García Puche por Anguita fue evidente". Además, el artículo de Belén terminaba hablando del fuerte contraste entre el discurso republicano de Anguita y los ‘cabezazos’ que los políticos actuales le pegan al rey Juan Carlos en señal de vasallaje. Si se mira la foto después de leer el final del artículo parecería que el doctor García Puche está dándole un cabezazo al monarca Julio.

Lo curioso es que, desde hace años, los medios de comunicación construyen la imagen de Anguita con elementos monárquicos. Lo de "el califa" no viene sólo por su origen cordobés. Estamos en una situación cultural y civil en la que Anguita puede servir para muy distintos estímulos del ejercicio de la reflexión. Sin exagerar, tengo la impresión de que el imaginario colectivo ve en Julio a una suerte de alternativa al monarca, no tanto al Juan Carlos de la transición democrática, pero sí a ese rey que le hace genuflexiones y besa los anillos de obispos. Y creo que es por esto por lo que la mirada inconsciente de la cámara fotográfica busca y capta los actos fallidos que pudieran entronizar a la alternativa al monarca.

Curioso esto porque, si hubiera que resumir todo lo que dijo Julio Anguita en su conferencia, bastaría con una idea: que república no es la elección parlamentaria o directa del jefe del estado. República es la abolición del vasallaje, esto es, la desaparición de nobleza, clero y vasallos, y su sustitución por un sujeto único, el ciudadano nacido libre e igual, el que tiene derecho a tener derechos. Es por eso por lo que un republicano coherente no es el que se presenta a sí mismo como alternativa a la jefatura del estado ("Me gusta la república siempre que la presida yo" -dicen las malas lenguas que dijo un político muy conocido), sino el que comprende el enorme salto histórico de la independencia norteamericana y la revolución francesa. Este republicano genuino no sólo no aceptará jamás ser vasallo, sino que nunca admitirá tener cortesanos. Fue George Washington quien se negó a ser coronado por los insurgentes americanos y quien se empeñó en el título de presidente de los Estados Unidos. Salvando todas las distancias históricas, a Julio Anguita no se le conoce todavía un solo camarlengo. "Anguitistas" sí que hay muchos. El miércoles, sin exagerar, saludé a quince. Pero, tranquilos, estoy seguro de que el propio Julio corregiría de manera educada pero tajante a quien se presentara ante él como "anguitista". Esa es su dimensión histórica.

(*) José Luis Serrano es profesor en las licenciaturas de Derecho y de Ciencias Ambientales de la Universidad de Granada. Es conocido en el ámbito del Derecho Ambiental por los volúmenes de "Ecología y Derecho" (1992 y 1995) y en el campo de la Teoría y la Filosofía del Derecho por "Validez y vigencia. La aportación garantista a la teoría de la norma jurídica" (1999). Es también autor de novela policíaca e histórica y columnista de prensa. Es miembro de nuestra asociación.

Este caorama se publicó en el diario local La Opinión de Granada el 29 de abril de 2005, días después de la charla-coloquio a carga de Julio Anguita en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias, acontecimiento que supuso el punto de partida para el nacimiento de la Unidad Cívica Andaluza por la República de Granada.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Memoria, democracia, reparación, justicia


Lola Ruiz Domenech (*)

La Opinión de Granada

Publicado originalmente el miércoles 19 de agosto.

El jueves 13 de agosto amaneció un día más claro en Buenos Aires. El Tribunal Federal Oral de San Martín condenaba a cadena perpetua por crímenes de guerra al ex general argentino y responsable de cuartel militar Campo de Mayo (uno de los mayores centros de exterminio de la dictadura argentina de 1.976 a 1.983), Santiago Omar Riveros. Junto a él, otros cuatro ex militares y un policía tendrán que cumplir penas de entre 8 y 25 años de cárcel por cometer violaciones de los derechos humanos durante la dictadura. En concreto fueron declarados culpables por el secuestro, tortura, asesinato y desaparición del joven de 15 años Floreal Avellaneda cuyo cadáver apareció en 1.976 en las costas de Montevideo. Al frío invierno argentino le ha llegado una cálida brisa que ha llenado el aire bonaerense de esperanza democrática, de justicia, de reparación.

Mientras tanto, en nuestra ciudad, el tórrido verano de 2009 ha sido recorrido por la gélida mano de la derecha. De la derecha que gobierna el ayuntamiento granadino y que no duda en mantener un monumento dedicado a una de las figuras que más incitaron al golpe de estado militar y que incitó a la violencia que se desató tras el golpe del 18 de julio porque hablaba de utilizar los puños y las pistolas "la última partida es siempre la partida de las armas". Mantener el monumento a José Antonio Primo de Rivera en una céntrica plaza granadina es una provocación a la democracia y a la justicia. Porque con su simbología: cinco brazos derechos realizando el saludo fascista recrea y celebra una de las etapas más negras y tristes de nuestro pasado. Aunque pueda entender que alguien tenga lazos emocionales debido a sus vínculos con quien mandó colocar dicha escultura, no puedo compartir que se mantenga. Porque ninguna persona que se precie de demócrata puede permitir que en un espacio público se haga apología del fascismo.

La misma derecha que gobierna el Ayuntamiento de Granada y que se niega una y otra vez a reconocer, a recordar, a reparar la memoria de quienes fueron asesinados, perseguidos, encarcelados sólo por sus ideas. En las tapias del cementerio de San José fusilaron cerca de 2.500 personas. Entre ellas a miembros de la Corporación Municipal que, legítimamente elegidos, ejercían su responsabilidad de representantes públicos. El alcalde, Manuel Fernández Montesinos, exalcaldes como José Polanco Romero, concejales como Constantino Ruiz Carnero, Enrique Marín Forero, Wenceslao Guerrero Zamora, Rafael Gómez Juárez, Juan Fernández Rosillo, Antonio Dalmases Miquel, José Valenzuela Marín, Rafael García Duarte Salcedo, Maximiliano Hernández Martínez, Francisco Rubio Callejón, Ricardo Corro Moncho, Jesús Yoldi Bereau, Virgilio Castilla Carmona, Juan Comino Alba, José Megías Manzano, Manuel Salinas Pérez.Junto a ellos, miles de personas anónimas, cuya memoria sigue viva en sus familiares y en todas las personas de bien que quieren y desean reparar la injusticia y rendirles homenaje.

Mientras tanto, en otros países, como ahora en Argentina se hace justicia. Desde hace años, en Italia o Alemania han desaparecido símbolos o referencias al fascismo y han sido sustituidos por placas, esculturas, monumentos que recuerdan a quienes dieron su vida por la libertad.En nuestro país todavía subsisten y, lo que es peor, todavía Lluis Companys, Blas Infante, Julián Grimau, y miles y miles de personas más esperan reparación y justicia, porque aún permanecen como delincuentes, tal y como los calificó la dictadura franquista y tal y como la democracia, incompleta y amnésica de nuestro país, no ha querido rehabilitar.

Mientras en plazas, calles y fachadas de nuestros pueblos, de nuestras ciudades, de nuestra Granada, siguen ocupando un lugar preferente los símbolos de una ideología que niega la libertad, la justicia y la paz, será ejemplo de que no hay una verdadera democracia. Si la derecha de esta ciudad es incapaz de acordar con el resto de fuerzas democráticas granadinas el traslado de la estatua de Bibataubín, un homenaje a los fusilados en el cementerio, un reconocimiento público a todas las personas perseguidas, demostrará que continúa más cercana a lo que esos símbolos representan que a lo que queremos construir entre todas las personas de bien: una sociedad más justa, más democrática, donde no quepa nunca más que nadie sea perseguido, encarcelado, asesinado, desaparecido por sus ideas.

(*) La autora del artículo es doctora en Historia y licenciada en Filosofía y Letras, además de ejercer de portavoz del grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Granada desde 2003. Es socia de UCAR-Granada y miembro de su ejecutiva.

lunes, 5 de octubre de 2009

La familia de Lorca


Rafael Torres

Diario del Siglo XXI

4 de Octubre de 2009

La familia de Federico García Lorca, familia lejana por el mucho tiempo trascurrido y por carecer el poeta de descendientes directos, continua poniendo trabas a la búsqueda de su cadáver, que permanece allí donde hace setenta y tres años sus asesinos lo dejaron. Esa familia lejana, cuyas particulares preferencias abandonistas han venido siendo más poderosas y determinantes que el derecho natural, y, desde luego, que el clamor por el rescate de sus restos mortales para darles digna y civilizada sepultura, y para que reciban en el lugar exacto de su reposo el homenaje sentido y ritual que merecen, esa familia, digo, ha variado su política obstruccionista ante la muy presumible inevitabilidad del hallazgo de su cuerpo, que yace, como se sabe, junto al del maestro de escuela de Pulianas y a los de dos banderilleros: ahora dice no oponerse al rescate de los huesos, pero sí, asombrosamente, a su identificación.

Dejando a un lado el hecho de que quién es nadie, por muy familia que sea, para impedir la identificación de un cadáver, imperativo legal vigente en todas las naciones civilizadas salvo, al parecer, en España, bien que sólo en los casos en que perteneciera a una víctima de la barbarie que usaron los subversivos del 18 de Julio contra los españoles no afectos a sus designios, llama la atención el de que a estas alturas se siga dando cancha, concediendo el rango de discutible a lo que no tiene discusión ninguna, a quienes pretenden apropiarse, so capa de parentesco, de la memoria de un ser humano, en éste caso un Federico García Lorca de filiación universal que dejó una obra maravillosa como puntal de su memoria precisamente. Todas las vistimas de aquella locura homicida, genocida más bien, merecen ser recordadas, y por ello es menester rescatarlas del olvido que tiene como escenario desolador, tantas veces, una cuneta, una trinchera, una sima o, como aquí, un olivo.

Lorca, también. No principalmente si se quiere, pero también. En este punto, la familia humana a la que perteneció, su rama más directa, la española, le busca al fín por los escombros del tiempo, y a punto está de hallar, pese a la renuencia de cualesquiera otros parientes, sus versos póstumos en las raíces del viejo olivar.

sábado, 3 de octubre de 2009

Borbón 9 - Goirigolzarri 3


Amadeo Martínez Inglés

UCR

3 de Octubre de 2009

No, amigos, no se trata del resultado de un partido amistoso de fútbol jugado entre los equipos de esa especialidad de La Zarzuela (capitaneado por Juan Carlos I) y el del BBVA, con su antiguo crack, el señor José Ignacio Goirigolzarri, a la cabeza.

Ni tampoco, del marcador final de un largo, larguísimo, encuentro de tenis sobre tierra batida, con incrustaciones de oro, entre el ya fondón jefe del Estado español y el espigado y ya ex consejero delegado del gran banco español de las “bes” y la “uve”, que ha saltado a la fama en los últimos días a cuenta de la pensión “de caridad” que ha tenido a bien concederle dicha entidad hasta que la espiche.

Ni tampoco, asimismo, esos dígitos del encabezamiento hacen referencia al número de piezas de caza mayor (osos, borrachos o no, incluidos) logrados por cada una de estas dos respetables personas en el curso de reciente cacería en alguna reserva cinegética de la Rusia profunda.

Ni tan siquiera esos emblemáticos números, puestos al lado de sus conocidos apellidos, reconocen las hipotéticas victorias que cada uno de ellos haya podido conseguir a lo largo de los años en las habituales regatas mallorquinas, que todos los años organizan la familia real española, y en las que el rey suele ejercer de patrón del yate (o lo que sea, pues de estos jolgorios elitistas de la vela reconozco que no sé ni papa) “Bribón”.

No, no, no es nada de todo eso, amigo lector. No se trata de ningún resultado alcanzado en reñida confrontación deportiva, del tipo que sea, entre estos dos preclaros personajes del entorno político y social español: el rey Juan Carlos y el bancario vasco José Ignacio. Se trata, lisa y llanamente, del número de millones de euros que cada uno de estos dos angelitos “milloneuristas” van a ingresar el año que viene y sucesivos (si Dios, el Parlamento español, los accionistas del BBVA o la madre que les parió, con perdón, no lo remedian) en sus respectivas cuentas corrientes; que en el caso que más conozco, la del Borbón o del Gran Capitán (que vienen a ser lo mismo, pues este heredero de la finca de Franco a título de rey no da cuentas a nadie del dinero que le regalamos los españoles para sus francachelas) supera ampliamente los 300.000 millones de las antiguas pesetas (1.270 millones de euros), si hacemos caso a prestigiosas revistas internacionales. Aquí en España, su fortunita constituye uno de los secretos mejor guardados, mejor incluso que los preparadísimos planes que el Estado Mayor del Ejército tiene confeccionados para defendernos en su día del sátrapa marroquí Mohamed VI.

Entonces, amigos, vista la apabullante diferencia de sueldo a favor del antiguo cazador de osos y todavía rey de España, Juan Carlos I, ¿a qué vienen los desaforados ataques que ha sufrido en los dos últimos días el bancario (o banquero, no quiero que se me enfaden los bancarios de verdad) Goirigolzarri?

¡Que si cobrará más de un millón de pesetas al día; que si se meterá todas las noches en el colchón lo equivalente al sueldo de setecientos jubilatas de pensión media; que si esto puede ser de recibo en un país empobrecido, en crisis brutal y con más de un millón de “ceroeuristas” que no cobran ya ni un duro; que si no ha llegado el momento de decir basta a estos “bonus” salvajes que encienden al personal…!

A mí, desde luego, como al resto de los españoles que llevan ya más de un año haciendo cuentas todas las noches para poder sobrevivir a su pobreza al menos 24 horas más, esto del sueldo multimillonario del banquero de oro vasco, traicionado y prejubilado por su jefe que le había prometido su sillón y luego nada de nada, me pone de muy mala leche. No digo de los nervios, pues hace ya muchas décadas que no los tengo o, por lo menos, no los noto; justo desde que en el curso de un salto en paracaídas me lié con otro y pude ver con toda claridad como la madre tierra se aproximaba a mí a bastantes metros por segundo. Pero, desde luego, lo de este hombre, obligado ya a perpetuidad a viajar en furgón blindado en lugar de en el ya clásico Audi 8 de reyes, príncipes, políticos trincones y ejecutivos de alto estanding, no se debe dejar pasar de rositas. En Europa y América pensando como les rebajan los humos a banqueros y blindados económicos de todo tipo y aquí, como siempre, sacando los pies del tiesto.

Pero es que, a mí, a pesar de todo lo que acabo de decir, me pone todavía de más mala leche, que en un pequeño rinconcito de los presupuestos de cada año (este año tienen la caradura de decir que se los congelan), como si nada, sin que nadie lo debata o ponga en cuestión, se le otorguen al monarca español la friolera de 9 millones de euros (8,9 para ser exactos), 1.500 millones de pesetas, para sus gastos de bolsillo puesto que todos los demás gastos de sus residencias, palacios, yates, vacaciones, bodas reales, viajes… y demás bagatelas propias del inútil, antidemocrático y extemporáneo cargo que ostenta, van aparte, contra el bolsillo de todos los ciudadanos españoles, pero aparte. Seguramente para que el monto total de lo que nos cuesta la llamada pomposamente familia real no se dispare y ponga al personal al borde de un ataque de nervios…republicanos.

Así que, ya ven: Borbón 9; Goirigolzarri 3. Gana el primero por goleada y nadie se mete con él. Este país es así: simplón, paciente, cortesano y un pelín cobarde. No se enfade el personal celtibérico pero es así, ¿Como se le pueden seguir pagando, con la que está cayendo, a este hombre, que no hace nada, sólo figurar (su última excursión productiva ha sido el viajecito de Estado para marcar paquete en la sede del COI) y divertirse todo lo que puede por el ancho mundo, que no ha sido elegido por nadie decente (el que lo hizo era un redomado genocida de su propio pueblo) y que se ha dedicado durante muchos años a incordiar a los legítimos representantes del pueblo soberano, la friolera de 1.500 millones anuales de las antiguas pesetas?

Esto si que es un despreciable bonus de raíz franquista, pagado anualmente por todos los ciudadanos españoles. No nos escandalicemos, por lo tanto, con el caso del banquero vasco de largo apellido y seguramente un magnífico profesional y procuremos hacer cuanto antes todo lo necesario para que el flagrante caso del Borbón multimillonario no dure mucho en el tiempo.