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lunes, 29 de noviembre de 2010

Ciclo de Conferencias "Monarquía, República y Democracia"


Ciclo de Conferencias
MONARQUÍA, REPÚBLICA Y DEMOCRACIA

Martes 30 de noviembre, 19 horas - Antonio Romero Ruiz (Coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República, vicepresidente de la Asociación de Amigos de LaRepública.es) - "La ruptura del pacto constitucional de 1978".

Miércoles 1 de diciembre, 19 horas - Mesa Redonda entre Manuel Navarro Lamolda (Maestro nacional y secretario de Granada Laica), Emilia Barrio Rodríguez (Historiadora y presidenta del Fórum de Políticas Feministas de Granada) y José Ángel Marín Gámez (Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Jaén) - "Monarquía o República".

Jueves 2 de diciembre, 19 horas - Nicolás María López Calera (Catedrático emérito de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada) - "Democracia y democratización en la sociedad española".

Salón de Grados. Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Granada (calle Rector López Argüeta s/n).

Organiza: Asociación Universitaria Politeia.

Colaboran: UCAR-Granada y Granada Laica.

Salud y Tercera República.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Al Rey ya no se le debe nada


Juan Carlos Escudier

Público

24/11/2010

Don Juan Carlos ha cumplido 35 años en el trono y, aunque con menor intensidad que en otras ocasiones, las laudatorias han vuelto a bruñir con aladdin su regia armadura. La tradición exige que, coincidiendo con el aniversario, se glorifique especialmente el pilotaje de la dictadura a la democracia de quien fue designado a dedo por el dictador. Su papel en la transición, según se nos dice, justificaría que él y sus herederos sigan ciñendo la corona, que al fin y al cabo da al país un toque retro muy elegante. De ahí que aceptemos sin más pulpo como animal de compañía, cuando lo normal sería constatar que si el Rey optó por la democracia fue porque no tenía otro camino. ¿Acaso alguien podía imaginarse en 1975 una restauración del absolutismo?

La exaltación de su figura ha convertido al Rey en un mito en blanco y negro con voz en off de Victoria Prego. A la inviolabilidad constitucional de la que disfruta, se unió la contemplación acrítica de sus acciones y la disculpa de sus meteduras de pata. El jefe del Estado podía ausentarse del país sin dar cuenta a nadie de su paradero, crear conflictos diplomáticos mandando callar a presidentes de otras naciones, aceptar coches de lujo y carísimos yates o participar en oscuros negocios, de los que se tenía noticia cuando sus asesores financieros acababan en el banquillo o en el trullo.

La omertá que los principales partidos políticos han establecido en torno a la monarquía ha permitido a esta singular familia abstraerse de la exigencia básica de explicar qué hace con el dinero de todos y hasta dónde alcanza su patrimonio. Los ciudadanos tenemos derecho a conocer si el Rey compra acciones del Popular o de ACS, o si tiene deudas con algunos de sus primos árabes, lo que nos permitiría entender por qué el saudí Fahd no iba a la Zarzuela en sus estancias en España sino que era nuestro jefe de Estado el que le giraba visita a su palacio de Marbella.

Si algún débito teníamos con el Rey, lo hemos satisfecho con intereses. Tanto el monarca como el sucesor deberían ser conscientes de que somos los contribuyentes quienes abonamos su fiesta a escote y que si aceptamos la pervivencia de una institución medieval no es porque reconozcamos sus derechos históricos sino porque nos da la real gana. Y que podemos cambiar de opinión.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Conferencia Republicana "Encuentros Moraos"


Nadim Hammoudi Arques

Encuentros Moraos

23/11/2010

Haciendo balance de la reciente situación político-económica-social del actual Estado Español en sus 33 años de democracia, entendemos que han de recuperarse los Valores Republicanos, libertad, igualdad y fraternidad, ya que de forma reiterada y lesiva se han ido vulnerando los derechos y libertades fundamentales promulgados en la Constitución Española ratificada en diciembre del 1978 mediante referéndum, además de encontrarse numerosas contradicciones dentro del articulado. Lo que sumado a la actual crisis financiera ha agravado notablemente la situación en el actual marco del Estado, provocando una crisis institucional y ética sin precedentes en el s. XXI. Entendemos pues, que existe un retroceso en las conquistas sociales desde que existe movimiento social organizado ganadas paso a paso y con mucho esfuerzo, hacía una situación más parecida a tiempos de la Revolución Industrial que al actual momento del llamado "Estado del Bienestar", donde día tras día se ven recortados los derechos y libertades de todas las personas.

Actualmente no existe ningún movimiento republicano auténticamente organizado y cohesionado en pro de la Democracia Radical. Existen multitud de organizaciones con más o menos peso dentro de la sociedad civil pero ninguna con la suficiente fuerza como para calar y hacerse escuchar dentro de ella. Es por este motivo por el que desde Granada se ha intentado rellenar este hueco y aunar esfuerzos creando la plataforma "Encuentros Moraos", una iniciativa de las juventudes republicanas, que aglutina a muchos de los jóvenes militantes republicanos locales con el único propósito de aunar esfuerzos y poder estar mejor organizados, donde tener una base bien enraizada para la consecución de un Estado en Democracia Radical, ya que si los principios republicanos no calan en la sociedad civil de ninguna otra manera se podrá llegar a la consecución de este, pues la única forma de alcanzar un Estado Republicano es mediante el ejercicio libre y democrático de toda la sociedad civil, no hay otra vía posible más que esa.

Desde aquí hacemos un llamamiento a todas las asociaciones republicanas y a todas las personas que sin formar parte de ellas sienten como propios los valores republicanos a participar activamente y formar parte de esta plataforma. Para poder alcanzar el propósito de crear un acto donde darnos a conocer como plataforma acordamos en asamblea el día 9 de noviembre de 2010 hacer varias actuaciones, entre ellas realizar una conferencia didáctica en el ámbito universitario, la cual me dispongo a presentar, ya que es este el ámbito en el que esencialmente nos movemos los integrantes de "Encuentros Morados", por ser una asociación eminentemente joven, para poder así acercarle a la juventud nuestros principios e ideales para que estos también conozcan y participen de ellos.

La Conferencia Republicana que proponemos ha de ser un encuentro plural y abierto a dudas, en tal modo, ha de ser eminentemente didáctica con el fin de poder acercar al máximo posible la plataforma. Esta debería de constar con al menos dos ponentes y tener una duración de entre una hora y media a dos como máximo, para no resultar excesivamente larga, incluido un coloquio final en el que se puedan aclarar todas las dudas que vayan surgiendo acerca de la asociación y los ideales republicanos. También sería de gran ayuda que uno de los ponentes fuese una persona con un cierto renombre dentro del movimiento republicano para atraer más la atención y haga más dinámica la charla, la experiencia en este sentido es de vital importancia.

Las líneas a seguir durante la conferencia deben de ser las siguientes:

- Presentación de la plataforma y ámbitos de actuación
- ¿Por qué una República?
- Contexto histórico-político Primera y Segunda República
- Transición Española 1975 – 1978
- Actual crisis económica
- Cómo y qué República
- Propuesta de República
- Coloquio final

Fundamentalmente estas deben de ser las líneas maestras a seguir durante la conferencia que se desarrollaran, ampliarán y, se debatirán antes de la consecución de dicho acto para poder abordarlos de la mejor forma posible y que así ésta se convierta en un acto no sólo de acercamiento y participación, sino además de concienciación republicana y como un análisis crítico de nuestro actual modelo de Estado en propósito de cambio hacia una Democracia Radical Republicana y Federal.

Habiendo hecho el planteamiento de Conferencia Republicana de la plataforma "Encuentros Moraos" paso el documento a mis compañeros de la plataforma para su valoración, revisión y discusión interna.

En Granada a 23 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Don Felipe cuando besa, no la besa de verdad


Pablo Alcázar López

Donde los ángeles

21/11/2010

Los diarios han publicado la foto de los Príncipes de Asturias besándose en el concierto de Shakira, el viernes pasado. A muchos radiofonistas se les ha hecho el micro pepsicola comentando el prodigio. “Han actuado con total naturalidad, como cualquier pareja de su edad. Una buena noticia para España,entre tanta noticia preocupante, este beso abre una puerta a la esperanza...”.Este beso se ajusta perfectamente al espíritu del Capítulo Segundo de nuestra Carta Magna —el que tutela los derechos y libertades de los ciudadanos— que prescribe, en su artículo 14, que "los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Por eso, los miembros de la Casa Real española, siempre que la ocasión lo permite, gustan de aparecer ocupados en quehaceres no muy diferentes de los que llenan los días de los demás ciudadanos. Una de las infantas es maestra y ejerció en su juventud en un colegio privado. Otra, estudió también una carrera universitaria,regateó y pescó a un jugador olímpico de balonmano. El Príncipe de Asturias recibió la educación que la alta burguesía paga a sus hijos y convivió en sus años mozoscon jóvenes militares en varias academias.

La construcción de un héroe, la formación de un príncipe, exigía en el Renacimiento —y así lo recetó Maquiavelo— un punto de crueldad, un escrúpulo de fiereza, sin llegar a ser odiado. En los tiempos presentes, "igualitarios y democráticos", el lanzamiento y promoción de un líder necesita de un tratamiento adecuado en los medios de comunicación, que, desde luego, no puede ser el mismo si el personaje que hay que vender parte de la nada o si procede de estirpe regia. El cineasta Abel Gance, en su notable película "Napoleón", pone el acento desde el principio en los elementos diferenciadores, en los estigmas y signos excepcionales que desde la infancia acompañan al héroe plebeyo que tiene que diseñar:un águila real que no lo abandona desde los 10 años, un círculo luminoso que abraza la figura de Napoleón, un gesto arrogante y un comportamiento limpio de cobardía y de mezquindad. Napoleón, en el film de Gance, es decorosamente fiel, desde la infancia, a la excelencia de un destino que parece conocer. Pero, cuando se es heredero de un reino, la retórica de la excepción exige que el héroe recorra meticulosamente la escala de lo cotidiano, de lo vulgar. Que agote todas las estaciones de lo acostumbrado. Como si debiera hacerse perdonar la potestad heredada, en un Reino que destierra en su Ley Suprema los privilegios por razón del nacimiento.

A veces, son los periodistas los que ponen una pizca de exageración ridícula en esta retórica de la insignificancia: un periódico titulaba el 16 de setiembre de 1987, "El Príncipe volará sin privilegios", al dar la noticia del primer vuelo de instrucción que realizó don Felipe a bordo de un avión T-34 mentor, en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia. Las leyes de la física de entonces no encontraron inconveniente en que, para volar, el heredero prescindiese de sus privilegios. Y todo el mundo estuvo de acuerdo en que el Príncipe de Asturias podría volar, como cualquier ser humano: con dificultades, con miedo, en vuelo rasante, en vuelo picado, acrobáticamente, henchido de felicidad e, incluso, sin privilegios. Lo que no hubiera podido hacer de ninguna manera, ni él ni nadie, es volar sin alas. De la misma manera que los príncipes de Asturias, hoy en día, se pueden besar de muchas maneras, como cualquier pareja de enamorados, pero si lo hacen en público, jamás lo harán “con total naturalidad”. Seguirán un protocolo publicitario del que estarán excluidos la pasión y el arrebato, porque los herederos cuando besan en los conciertos, nunca besan de verdad, y a todos interesa besar con teatralidad. Les va en ello el interesante puesto de trabajo que la fortuna les ha regalado de por vida.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El proyecto republicano


Carlos París

Público

17/11/2010

Que gran parte de nuestra ciudadanía se encuentra cada vez más escéptica ante la política es un hecho manifiesto. Y, si contemplamos el espectáculo que últimamente se nos ofrece, no es de extrañar tan penosa situación. Ante la actual crisis nos encontramos, por una parte, con un Gobierno que, carente de iniciativa, no dictamina más medidas que aquellas que le son dictadas por los grandes mercados financieros y sus directivos, altamente perjudiciales para la mayoría de la sociedad y contradictorias con la ideología que dice profesar. Por otra, una oposición, la del PP, que critica implacablemente dichas medidas, pero que no ofrece otra alternativa que no sea la de reducir impuestos y, consiguientemente, dañar aún más a los trabajadores y clases medias, disminuyendo los servicios sociales.Ya antes, año tras año, venimos asistiendo a debates parlamentarios en los cuales, bajo el reinado de un bipartidismo impuesto y nada representativo, la política parece quedar reducida a la confrontación entre PSOE y PP con discursos, que, en gran medida, se limitan a un intercambio de reproches sobre quién lo hace hoy mal o lo hizo peor en pasados tiempos. Y así, cuando las acciones de protesta, como la última huelga, son convocadas, hemos podido oír a más de uno que no participa “porque ello no sirve de nada”.

Ahora bien, si queremos diagnosticar la última raíz de nuestro evidente malestar político, yo diría que se sitúa en la falta de un proyecto histórico que atraiga el interés popular. Y, sin embargo, este proyecto capaz de abrir un futuro mejor ha existido y sigue alentándose bajo el actual reinado de la mediocridad oficial. Es el que representó la II República y que fue criminalmente yugulado. Aunque siguió vivo en la oposición a la dictadura, para naufragar, desdichadamente, en las componendas de la Transición.

La II República española, en efecto, no significó sólo un cambio en la concepción de la Jefatura de Estado, al sustituir la arcaica forma de transmisión por herencia sanguínea de las monarquías –con una monarquía, además, corrompida y decrépita– por una Presidencia democrática. Constituyó el esfuerzo, aupado por el mundo de una floreciente cultura y por las masas históricamente relegadas, de acometer los grandes problemas que, bajo el poder de las clases dominantes, venía arrastrando nuestra vida colectiva. Heredaba tal empeño la larga crítica del anquilosamiento español realizada desde el siglo XIX por la intelectualidad innovadora, por los movimientos obreros y feministas, por los nacionalismos.

Y, al llevarlo a la práctica, se atacaron males ancestrales. Por ejemplo, el abandono de la enseñanza pública en la vieja política, mediante la creación de 13.570 escuelas en dos años y la mejora de la situación de los maestros en ingresos, en dignidad y en la atención a su formación. Se trató de remediar la injusta distribución de la tierra mediante la Ley de Reforma Agraria. Se proclamó rotundamente la soberanía de un Estado laico frente a la retardataria gravitación del poder eclesiástico sobre nuestra historia. Se concedió a las mujeres el derecho al voto, conquista que todavía se encontraba inalcanzada en otros países democráticos. Y se abrió paso a las reivindicaciones nacionales a través de los estatutos de autonomía.

En otros ámbitos, se prosiguieron y culminaron avances ya emprendidos en el despertar de nuestra sociedad, en el florecimiento cultural que, desde la mitad del siglo XIX, se había ido produciendo en literatura, en ciencia, en arte, en teatro. Y se llevó la cultura a los pueblos en las Misiones Pedagógicas, en La Barraca, en el Teatro Proletario. Y, de un modo decisivo, se asentó una vida pública basada en la austeridad y la honradez, frente a la corrupción que se había extendido desde la corona a los más diversos campos.

Pero, al rememorar la II República, lo pertinente como lección actual no consiste en ponderar sus logros- o reconocer sus limitaciones y errores; lo decisivo es hacer hincapié en la voluntad de afrontar los problemas y crear una nueva realidad española, rompiendo el estancamiento en que las clases dominantes habían sumido al país. En la visión de la tarea política como un proyecto creador. Como un debate entre proyectos de futuro, ya que, evidentemente, dentro de la Repúblicacoexistían muy diversas concepciones, capaces de ser discutidas. Y es esta marcha hacia nuevos horizontes lo que atrajo, por encima de las grandes diferencias de orientación, un fervor popular, una entusiasmada esperanza, y permitió una defensa heroica por parte del pueblo frente a ejércitos mucho más poderosos. Y es lo que hoy día falta en una política sin alas. Y hace que unos se desengañen y otros se orienten, como escapatoria, hacia las ilusiones de un aislamiento separatista.

Pero el aplastamiento bélico de la II República no derrotó sus necesarios ideales. Siguieron vivos en la oposición a la dictadura. Bajo su brutal represión se desarrollaron los movimientos obreros, universitarios, feministas. Floreció una importante creación cultural en el cine, el teatro, la literatura, el pensamiento, y brotó la solidaridad unitaria propia de la lucha. Se dibujaba la posibilidad de una nueva España, unidos sus pueblos en una república federal, en la que el capitalismo fuera superado y en que la política internacional se guiara por el apoyo al Tercer Mundo. La III República es el proyecto que hoy día puede devolver la ilusión a muchos ciudadanos desencantados, superando la herencia de la dictadura.

Carlos París es filósofo y escritor. Presidente del Ateneo de Madrid

jueves, 18 de noviembre de 2010

Valle de los Caídos: “Verdad, Justicia y Demolición”


Federación Estatal de Foros por la Memoria

17/11/2010

Por justicia y dignidad democrática

De todos los grandes monumentos construidos como símbolos por los regímenes fascistas del siglo XX, solamente el Valle de los Caídos sobrevive. La Cancillería del Reich en Berlín o la gran cruz gamada del estadio de Nuremberg fueron destruidas y luego reutilizados sus restos en monumentos erigidos para recordar a sus víctimas o celebrar su derrota. En España no sólo el pasado fue diferente, sino que también lo es el presente: El Valle de los Caídos, un recordatorio gigantesco del fascismo en su variante nacional-católica española, no es cuestionado en lo esencial. El diseño inicial sobrevive: no se ha pensado en desmantelar sus estructuras; se respetan los sepulcros de los líderes; los frescos que glorifican la masacre que llevó a cabo un asesino perjuro, mediante la cual secuestró la soberanía del pueblo español durante cuarenta años. La orden sacerdotal consagrada al respeto de su memoria sigue allí, como siguen los miles y miles de cuerpos de los muertos en batallas y paredones que llenan las criptas del valle.

La cruz que culmina la basílica se interpreta por razones culturales de acuerdo con la iconografía cristiana. Es un error: la gigantesca cruz de Cuelgamuros, que impone su presencia a cientos de kilómetros de distancia, tiene poco de símbolo de perdón y salvación; la cruz es sobre todo la representación de la muerte infame y dolorosa que aguarda a los que se rebelan contra el poder.

La enorme cruz del Valle es un aviso a navegantes erigido en el centro de la península, una espada de Damocles, una amenaza latente al conjunto de la sociedad española: no es la cruz de Cristo sino la de Espartaco, como aquellas de las que colgaron miles de esclavos sacrificados por haber osado cuestionar el poder establecido a lo largo de los siglos; por haberse atrevido a soñar y proponer un mundo mejor.

En suma, el Valle de los Caídos es un horror que persiste de forma inconcebible en el corazón mismo de un país, España, que se complace en autoconsiderarse como país democrático, pero cuyas instituciones son incapaces de hacer frente a este legado indeseable. Es más, en los últimos años el Valle se ha convertido en un centro de peregrinación del fascismo internacional.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria propone una solución justa al problema del Valle de los Caídos:

* La basílica debe ser desacralizada, no puede consentirse ni por un día más que se emplee la religión para legitimar un lugar infame como ese, construido para dar sentido y legitimidad al golpe, la guerra y la dictadura. La orden religiosa custodia del Valle debe ser trasladada, y los restos de Franco y Primo de Rivera deben ser exhumados y entregados a sus familias.

* El número y el origen de los miles allí sepultados deben ser cuantificados e investigados: son la prueba de un crimen de masas, la guerra, pero también del asesinato, la cárcel y la deportación que supuso la dictadura. No se trata de un problema de ubicación de huesos, se trata de hacer saber cómo se construyó aquel osario y cuál su origen.

* El espacio del Valle, sus instalaciones y la Basílica tienen que ser reconvertidos en un Memorial dedicado a las víctimas del fascismo y a los presos políticos que lo construyeron como trabajadores forzados. De un lugar de memoria fascista debe transformarse en un lugar de memoria democrático, como Auschwitz o el Museo del Holocausto de Jerusalén. Un lugar para homenajear y recordar a las víctimas, y no a los verdugos.

* Las empresas y grandes fortunas que se lucraron con la construcción del Valle y el empleo masivo de trabajadores forzados, deben ser investigadas, sus nombres publicados y obligadas a pagar indemnizaciones a los supervivientes y sus familias, tal y como han hecho recientemente el Estado, instituciones y empresas alemanas con los trabajadores que fueron deportados para sostener el esfuerzo de guerra nazi.

* El Valle debe ser retirado de la propaganda turística de la Comunidad de Madrid que actualmente, de forma indecente, lo sitúa como una parte de la llamada Ruta Imperial que une enclaves históricos; este simple hecho, esta consideración como «imperial» al monumento fascista, nos muestra la insensibilidad y la nula credibilidad democrática de quienes niegan el derecho de obtener justicia, e incluso el reconocimiento de su misma existencia, sólo en el caso de las víctimas del franquismo.

* La gran cruz debe ser desmantelada, de ninguna forma puede consentirse que se siga alzando hacia el cielo ese símbolo de muerte y venganza. Propugnamos una voladura (controlada) como culminación de un gran acto público nacional de desagravio a las víctimas del franquismo.

Hoy, la pervivencia del Valle de los Caídos es una prueba de la plena vigencia del “modelo español de impunidad”, que niega el derecho a la VERDAD, la REPARACIÓN y la JUSTICIA a las víctimas del franquismo y las mantiene en un status de aberrante indefensión jurídica. Es un símbolo de la continuidad del franquismo, al igual que el carácter legal y firme de las sentencias y tribunales que juzgaron en el pasado a cientos de miles de españoles, que una mal llamada Ley de Memoria mantiene.

Denunciamos el miedo de las autoridades a afrontar la necesidad de poner fin a la pervivencia del Valle. Las propias dimensiones del monumento impiden ocultar su presencia; las acciones cosméticas, tales como disimular las concentraciones fascistas con un camuflaje de misa católica, no resuelven el problema. Lo fundamental es la propia existencia de la cruz y de todo al conjunto monumental como principal lugar de memoria de la sublevación contra el régimen democrático, de la guerra contra el pueblo español y del fascismo nacional e internacional.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria cree que es indispensable una acción decidida que ponga fin a esta situación. Es preciso hacer pedagogía pública de los crímenes franquistas y de la necesidad de actuar de forma contundente y clara en el Valle de los Caídos.

En las puertas del mausoleo fascista, ciudadanas y ciudadanos venidos de todas partes exigimos coherencia democrática y valor para poner fin de una vez a este gigantesco homenaje de la dictadura. Por higiene ciudadana y por respeto a la dignidad de las víctimas del franquismo hacemos un llamamiento a todas las fuerzas políticas y sociales a abrir un proceso que ponga fin a esta situación.

Por justicia y dignidad democrática

Federación Estatal de Foros por la Memoria

El Escorial, 20 de Noviembre de 2010

martes, 16 de noviembre de 2010

La "Marcha Azul"


José Ramón Miranda

blogs.larepublica.es/jrmiranda

14/11/2010

La marcha kilométrica avanzaba a paso rápido por la carretera de La Coruña. “Debe tratarse de una nueva Marcha Verde”, comentaban unos pastores que veían asombrados la escena desde un otero. Un turista, armado de una rudimentaria cámara de fuelle, apeaba su viejo cacharro en una cuneta seguramente llena de esqueletos e intentaba plasmar el instante. Era lo más parecido a aquel soñador de Monte Palomar que dijo haber fotografiado la modesta tapadera de un congelador de botellas, la famosa tapadera de Adamski, fallecido el 23 de abril de 1965 de un ataque al corazón, convencido hasta su muerte de haber fotografiado un platillo volante. No, mejor aún, sería probablemente un jubilado que había salido con su pequeño utilitario a tomar el aire de la sierra de Gredos. Definitivamente no se trataba del rodaje de una película sobre la “Marcha Verde”. Lo de ahora parecía más bien una “Marcha Azul”. Seguía avanzando con paso firme y culebreo de banderas. El turista, algo asustado, recordó una Declaración de Principios, aquella de “En Madrid a 14 de noviembre de 1975, y reunidas las delegaciones que legítimamente representan a los Gobiernos de España, Marruecos y Mauritania, se manifiestan de acuerdo en orden a los siguientes principios, bla,bla,bla…firmado, Carlos Arias, Ahmed Osman, Hamdi Mouknass”. El turista se tomó la pastilla de la tensión que había olvidado tragar en el desayuno y siguió haciendo fotos, ahora a un halcón peregrino que revoloteaba sobre el azul-mahón cielo de Cuelgamuros. El cadáver de Luis García Berlanga continuaba expuesto en la Academia de Cine de Madrid, el suplemento XL Semanal ofrecía su última entrevista, concedida sólo tres días antes, y un agujero en tierra le esperaba en Pozuelo de Alarcón. La edición digital del diario ABC daba esa radiante mañana de domingo una noticia que nos dejaba a todos algo menos inquietos: “Miles de personas han acudido hoy en masa al Valle de los Caídos para asistir a la misa de los benedictinos prohibida por el Gobierno «por seguridad». Tantas se han desplazado hasta El Escorial, que han provocado atascos de unos diez kilómetros y Patrimonio se ha visto obligado a permitir la entrada al valle. Los monjes han contabilizado unos 2.000 vehículos”. Una vez más, el Gobierno había claudicado ante una marcha pedestre, en este caso la “Marcha Azul” de los nostálgicos de la caverna hacia el Valle de los Caídos. De haber vivido hoy García Berlanga, y de haber escrito él este modesto artículo, tal vez hubiese pasado a otro escenario tras un punto y aparte y hubiera comenzado en otro ámbito, en otro tiempo y de otra manera. Por ejemplo, que ya es hablar por no callar, como lo hizo “Cambio 16” un 8 de diciembre de 1975: “A esa hora, un camarero de Perico Chicote, que es el encargado del bar de las Cortes, interrumpía la reunión para servir un café cortado a Antonio María de Oriol y Urquijo, un whisky para Girón, otro whisky con soda para Iñigo Oriol…y patatas fritas, chorizo y tortilla de patata para todos”.